UGT comparte el diagnóstico del paquete de otoño de la UE, pero cuestiona las soluciones de Bruselas

UGT comparte el diagnóstico del paquete de otoño de la UE, pero cuestiona las soluciones de Bruselas

La aprobación de los fondos de reconstrucción el pasado julio ha sido un hito positivo, pero hay que tomar más medidas para conseguir salir con éxito de la crisis en lo económico, lo social, lo político y lo institucional, posiblemente no se puedan detener ahí. La Comisión Europea recoge la exigencia de UGT y de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) de que los interlocutores sociales participemos de forma verdadera y significativa en todo el proceso.

19/11/2020 |

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Considera que el SURE es una solución rápida y temporal, pero es necesario avanzar en la consecución de un instrumento europeo de desempleo. UGT apuesta por una recuperación que no deje a nadie atrás, que posibilite un crecimiento justo e igualitario, y que los recursos proporcionados propicien una recuperación para las personas.

La Comisión Europea ha presentado hoy el Paquete de Otoño. Este procedimiento es la primera etapa del ciclo de coordinación de políticas públicas que se conoce como Semestre Europeo. La finalidad de éste es dirigir a las economías de los estados miembros para que se cumplan los criterios del Pacto de Estabilidad y que hacen referencia sobre todo a los niveles de déficit y de deuda.

Este año debido a la crisis del COVID se ha suspendido el cumplimiento del este pacto, y por tanto el proceso es muy diferente de ejercicios anteriores. No obstante permanecen los hitos temporales, como el caso del Paquete de Otoño, y de manera importante, la documentación analítica que llevan aparejados. Esta muestra la perspectiva de las instituciones europeas sobre cómo está la economía de la UE y, en muchos casos, también como están las economías nacionales.

Según el contenido de los documentos y las declaraciones de los comisarios que han presentado este paquete de otoño, la circunstancia de la crisis del COVID hace que este año no haya que cumplir los objetivos ni de déficit ni de deuda. Esto se hace con el fin de que los estados hayan dispuesto del margen para llevar a cabo todas las actuaciones necesarias a fin de luchar contra los efectos de la crisis del COVID.

Se destaca, en primer lugar, la incertidumbre sobre el crecimiento futuro, incluso corto plazo. No se saben con certeza aún ni la duración ni la intensidad que pueden tener los efectos negativos derivados de la pandemia, aunque por otro lado se señala que las perspectivas hoy son peores que las que había en primavera, debido al impacto de la segunda ola que ahora experimenta Europa.

En segundo lugar, se admite la diversidad de los efectos según el tejido económico del país afectado. Aquellos con mayor importancia de las actividades turísticas se enfrentan a un pronóstico peor.

En tercer lugar se habla del estado de las finanzas públicas previo a la crisis en relación con la cantidad y calidad de las actuaciones que los diferentes estados están pudiendo desempeñar. Países con mayor margen fiscal han podido imponer medidas más duraderas, amplias y apoyadas en pagos directos, los países que tenían tasas de endeudamiento mayor, tienen que restringirlas más y canalizarlas en mayor medida a través de préstamos. España está en ese segundo grupo. Se señala la conveniencia de mantener el apoyo a la economía mientras persista la emergencia sanitaria

No han constituido una novedad las reflexiones sobre las políticas a seguir por los países en el corto plazo. Destaca la importancia que tendrán los Planes Nacionales de Recuperación y Resiliencia (PNRR) que se transforman en el hito que vehiculará la inversión de los recursos europeos. También serán la herramienta que las autoridades europeas examinaran para ver el desempeño de los planes por país, atendiendo a los retos presentes o que se hubieran detectado en ejercicios previos. Los PNRR deben ser presentados con un capítulo de reformas “que mejoren la productividad y el empleo” aparejado. En este aspecto se hace un llamamiento explicito por parte de los Comisarios participantes en la rueda de prensa a la importancia que tiene la implicación de los agentes sociales en este proceso.

Impacto laboral y social de la crisis

Respecto al estado de las variables más relacionadas con el impacto laboral y social de la crisis, la Comisión señala que se ha incrementado la situación en riesgo de pobreza. También que los colectivos más frágiles, especialmente jóvenes e inmigrantes la han sufrido con más fuerza. Hay una mención muy clara hacia que los países con mayor proporción de contratos temporales también han sufrido un impacto de mayor intensidad. Conectado con lo anterior, la Comisión se muestra especialmente preocupada porque esta circunstancia pueda ampliar la brecha de género.

De cara a las políticas a poner en marcha, la Comisión recupera el plan de acción para el desarrollo del Pilar Europeo de Derechos Sociales, en particular las medias referentes acondiciones de trabajo justas. En segundo término, como vía de salida a medio plazo, se pone en valor los efectos beneficiosos que puede tener los planes de recualificación.  En el corto plazo se hace un llamamiento a que las medias relacionadas con la protección de la salud en el entorno laboral son capitales.

Diagnóstico compartido, dudas sobre las soluciones

En buena medida se comparte el diagnóstico de la Comisión, que coincide con la que otros organismos han hecho, e incluso desde el sindicato se han realizado en momentos precios de la crisis.

No obstante, hay observaciones a realizar. La primera de todas, que la permanencia de una política fiscal expansiva debería ser apoyada y garantizada con más determinación hasta que los efectos de la crisis desaparezcan.

Está claro que globalmente el impacto económico va a ser duradero, y, desafortunadamente mucho más intenso en España -y otros países- que en los demás. Esto se condice mal con algunas apelaciones a recuperar el equilibrio fiscal.  A pesar de que esta rueda de prensa quizás no fuera el momento para hacerlo,  la UE se enfrenta a unas reglas económicas que en este momento le obligarían a llevar a cabo una política cuya puesta en marcha seria un despropósito, por los efectos negativos que causaría, y que, en el caso de España y otros países endeudados podría tener un efecto contractivo duradero y profundo.

En opinión de UGT, este aspecto va a tener que abordarse en un plazo breve, ya que no ha habido crisis económica fuerte que haya dejado como estaban las reglas de gobernanza económica. Eso sí, esperando que, a diferencia del año 2011, lo hagan en una dirección que impida que su aplicación prolongue los impactos de la crisis.

En cuanto a las “reformas que promuevan la productividad y el empleo” , descripción de la que nadie podría estar en contra, UGT plantea que deben incluir otras cuestiones diferentes al impulso de reformas laborales o constitucionales por la fuerza, como se hizo  en la crisis de 2011. Debe decirse también que la Comisión ha reconocido -eso sí de manera vaga- “errores en el pasado” y que todo apunta a que se está tratando de intentar un enfoque diferente. El sindicato considera acertado que recoja, tal y como  exigimos UGT y la Confederación Europea de Sindicatos que el concurso de los agentes sociales, con una participación verdadera y significativa, es imprescindible en este caso.

El SURE es solo una solución rápida y temporal

Respecto a las medidas que se refieren al ámbito social y del empleo, UGT como ha hecho en el pasado, se felicita por la existencia del SURE, si bien es verdad que puede haber algún interrogante sobre la suficiencia de los recursos. Por otro lado, el SURE es una solución rápida y temporal a un problema más estructural y es la asimetría que en los mercados laborales de la UE tienen las crisis. En este marco, la reflexión del sindicato, compartida por las otras organizaciones agrupadas en la Confederación Europea de Sindicatos, es que se debería avanzar en la consecución de un instrumento europeo de desempleo, cuya conformación debería abordase.

En materia de empleo juvenil, con una incidencia especialmente alta en España, UGT recuerda que en el Pilar Europeo de Derechos Sociales se fijaba un objetivo explicito de cuatro meses para que los jóvenes desempleado estuviesen en alguna acción de e formación o relacionada con el empleo. Va a ser necesario profundizar y ampliar las acciones en la línea de la Garantí Juvenil, esperando que, a escala española, una reforma de los servicios de empleo públicos pueda ayudar a hacerla más eficiente.

En tercer lugar, respecto a la brecha de género, UGT recuerda la conveniencia de poner en marcha medidas vinculantes que promuevan la transparencia salarial. Esto debería complementarse con la implementación del principio de igual remuneración por trabajo de igual valor así como iniciativas para la consecución de salarios justos para los sectores altamente feminizados. El sindicato lamenta la ausencia de una referencia al impacto del teletrabajo en las mujeres, especialmente a la luz del cierre y / o cierre de escuelas.

En resumen. La aprobación de los fondos de reconstrucción el pasado julio ha sido un hito positivo, pero, en opinión de UGT las medidas necesarias para una salida exitosa de la crisis en lo económico, lo social, lo político y lo institucional, posiblemente no se puedan detener ahí.

La salida de esta crisis debe ser un proceso que deje a España y a la UE en el camino de la sostenibilidad ambiental y con unas economías más productivas, pero desde luego, esta también debe ser una recuperación que no deje a nadie atrás, que posibilite un crecimiento justo e igualitario, y que los recursos proporcionados propicien una recuperación para las personas.