Mutilación genital femenina.

MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA.

11/07/2012 |

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El Parlamento Europeo, el día 14 de junio, ha asumido los datos de la OMC, y ha denunciado los hechos:

 La mutilación genital femenina afecta a 140 millones de mujeres y niñas hoy en día, y que cada año otros 3 millones de niñas corren el riesgo de verse sometidas a esta práctica; en Europa, al menos 500.000 mujeres y niñas han sido víctimas de la mutilación genital femenina y 180.000 niñas corren el riesgo de serlo (OMC).

En consecuencia, el Parlamento Europeo considera que:

  • la mutilación genital femenina constituye un acto de violencia contra las mujeres y las niñas que supone una violación de sus derechos fundamentales (a la seguridad e integridad personal y a la salud física y mental), así como de sus derechos sexuales y reproductivos.
  • además constituye el delito de maltrato infantil cuando se mutila a niñas menores de edad.
  • ninguna tradición cultural o ceremonia de iniciación social puede justificar esta práctica.
  • provoca daños gravísimos e irreparables a corto y largo plazo para la salud física y mental de las mujeres y las niñas que la sufren.
  • la mutilación genital femenina es una expresión de unas relaciones de poder desiguales y una forma de violencia contra la mujer.
  • la cuestión de la mutilación genital femenina debería ser abordada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su próximo 67º período de sesiones; con vistas a erradicar la mutilación genital femenina en todo el mundo.
  • la mutilación genital femenina se practica sobre todo en niñas y adolescentes (desde la infancia hasta los 15 años), constituye por tanto una violación de los derechos de los menores, y como los 27 Estados miembros de la UE se han comprometido a proteger los derechos de los menores en la Convenciónde las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño están obligados a intervenir proactivamente en la eliminación de esta práctica.
  • Es importante el esfuerzo hecho hasta ahora para establecer una legislación exhaustiva que prohíbe todas las formas de mutilación genital y contemple sanciones eficaces contra los perpetradores pero …
  • Habría que mejorar las condiciones que permitan a las mujeres y a las niñas informar de los casos de mutilación genital femenina; las víctimas y quienes corren el peligro de serlo, deben convertirse en las protagonistas de esta lucha asumida por toda la sociedad.los esfuerzos por erradicar actitudes y prácticas lesivas que perjudican a las niñas tendrán éxito únicamente si se produce la plena participación de todos los protagonistas, incluidos los líderes religiosos y de la comunidad y las personas que trabajan directamente con las niñas, incluidos los padres, las familias y las comunidades

Siempre es una buena noticia que una Institución con las dimensiones y la representatividad del Parlamento Europeo haga una denuncia tan clara, sobre un hecho tan aberrante como es la mutilación genital femenina, ante el cual no cabe ningún tipo de “ralativismo” cultural justificativo: es un delito y debe ser perseguido en todos los Estados miembros de la UE.

UGT-Andalucía valora muy positivamente esta Resolución del Parlamento Europeo pues cierra el debate, y exige pasar a la acción de control y eliminación de una práctica cultural tan absolutamente inhumana. Además esperamos que sea un antecedente para otros pronunciamientos del Parlamento: sobre problemas sociales creados por la diversidad cultural y sobre la cultura europea más diversa que queremos construir.

Las prácticas religiosas y culturales y el conjunto de signos de pertenencia a una cultura o grupo social determinados (cruz, media luna, estrella de David, hiyab, hábito monacal...) pueden se exhibidos por las personas que deseen hacerlo, y esto no debería impedir el acceso de esas personas a la educación en condiciones de igualdad, ser reconocibles a efectos de su propia seguridad y la de los demás, cuidar su salud, conseguir autonomía personal…, en definitiva , debería permitirles el acceso a las formas de socialización y participación que son útiles para la mayoría de los otros ciudadanos, y que pueden ayudarles a crecer como seres humanos valiosos para su semejantes y su comunidad de convivencia más inmediata. Pero si el símbolo es impuesto, y quien lo porta lo siente como tal, tendría que poder renunciar a su significado, buscar otras afinidades, otras pertenencias complementarias o alternativas, que considere más convenientes para sí mismo. La libertad de elección personal debe primar frente a la cultura y la religión como precipitados grupales que, por su naturaleza, pretenden imponerse a los individuos y obligan a una pertenencia no elegida. El derecho a la propia cultura no puede transformarse en un deber para con esa cultura. Cabe siempre la conducta de rechazo individual, y ese derecho debe estar garantizado.

Otra cosa son los enfrentamientos grupo a grupo, estos casi nunca se resuelven bien; y allí es donde nos quieren llevar algunos, interesados sobre todo en mantener sus situaciones de privilegio intra-grupo y opuestos radicalmente a facilitar el entendimiento en la diversidad de las culturas, de las religiones o de las concepciones del mundo y del ser humano en particular. 

Contra los “otros” soy más que siendo uno entre iguales, las identidades irrenunciables contribuyen a mantener sistemas de dominio antidemocráticos.