La reforma laboral del PP no creó empleo, pero sí lo precarizó

La reforma laboral del PP no creó empleo, pero sí lo precarizó

Juan Carlos Hidalgo, de UGT-A, asegura que la actual normativa laboral genera "un miedo generalizado" entre los trabajadores. El secretario de Relaciones Laborales y Empleo de UGT-A, Juan Carlos Hidalgo, y el secretario de Empleo y Nuevas Realidades Laborales de CCOO-A, Sergio Santos, pasaron este domingo por 7 Economía para analizar la marcha de las negociaciones sobre la derogación o actualización de la reforma laboral aprobada por el PP en los peores momentos de la gran recesión provocada por la crisis económica de 2008.

23/11/2021 |

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Ambos coincidieron en afirmar en que la reforma laboral del Gobierno de Mariano Rajoy "no creó empleo, pero sí lo precarizó".

Por este motivo, los dos líderes sindicales andaluces insistieron en la imperiosa necesidad de dar marcha atrás y "devolver al mercado de trabajo en equilibrio de poder entre empresarios y trabajadores".

Principales efectos

Tanto Santos como Hidalgo incluyeron la temporalidad entre las consecuencias más relevantes de la aún vigente normativa laboral, sacada adelante con el PP gracias a la mayoría absoluta que poseía en el Congreso.

Por eso, ahora sindicatos y Gobierno central están centrados en acordar una simplificación de los métodos de contratación que además reduzca la temporalidad.

"La precarización del mercado de trabajo, con sueldos cada vez más bajos y temporalidad de más de 95% en los nuevos contratos provoca un miedo generalizado en los trabajadores. Una situación que hay que revertir cuanto antes", indicó Hidalgo.

Cuenta atrás

Según los sindicalistas, la reuniones entre el Gobierno de coalición de PSOE y Podemos y los sindicatos están siendo constantes con el objetivo de alcanzar un acuerdo antes de que finalize 2021. "Es un compromiso del Gobierno que tiene que cumplir", indicaron. Una promesa que se ha retrasado por la irrupción de la pandemia, pero que los sindicatos tienen claro que es el momento de afrontar.

La fórmula no tiene que ser una derogación total. La idea es eliminar los "puntos más lesivos" de la reforma laboral del PP y mejorar todos los aspectos en los que actualmente se dan claras ventajas al empresario frente al trabajador.

Por eso, los sindicatos advierten que si al final no se reforma a fondo la normativa de 2012, saldrán a la calle a protestar, aunque haya un Gobierno de izquierda en el poder. "No creo que ningún gobierno se haya librado de que los sindicatos luchemos por lo que no tenemos que luchar sin importar del color que hayan sido", afirmaron.

 

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