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La crisis ha destruido 215.000 puestos de trabajo en la construcción en Andalucía

02/05/2012 |

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Durante el periodo comprendido entre finales de la década de los 90 y 2007, la economía andaluza, al igual que la nacional, registró un continuado periodo de bonanza económica. Fruto de ello Andalucía llegó a encadenar catorce años consecutivos con crecimientos económicos por encima de la media estatal e incluso de la UE, lo que provocó importantes avances en materia de convergencia real con las regiones más desarrolladas de Europa. En estos años, nuestra Comunidad Autónoma registró una tasa de crecimiento medio del 4,1%, tres décimas por encima de la obtenida para el conjunto del Estado (3,8%).

Este importante periodo de desarrollo económico se basó en un modelo de crecimiento fuertemente intensivo en generación de empleo y sustentado en dos actividades carentes de consistencia a largo plazo, la demanda de consumo interno y la inversión en construcción o "boom inmobiliario".

Al tratarse de un modelo de crecimiento intensivo en creación de puestos de trabajo, rápidamente el aumento del Producto Interior Bruto (PIB) se trasladó a las cifras de empleo y Andalucía llegó a superar todos los récords históricos de ocupados en nuestra región, por encima de los 3.200.000 a mediados de 2007, de los cuales, prácticamente medio millón de ellos lo eran en el sector de la construcción de viviendas.

Esta importante creación de puestos de trabajo, conllevaba el incremento de la renta disponible de las familias lo que, a su vez, se traducía en un mayor poder adquisitivo y, por ende, en un mayor presupuesto para la adquisición de bienes de consumo y de viviendas, principales actividades económicas de aquel modelo de crecimiento.

Pero todo este engranaje comienza a fallar cuando, a mediados de 2007, surgen las primeras dificultades con la aparición de la crisis de las hipotecas subprime en el sistema financiero norteamericano. De esta forma, el crédito comienza a contraerse y los efectos, rápidamente, se trasladan a nuestro continente.

Por aquel entonces, Andalucía se caracterizaba por tener un precio medio de la vivienda claramente sobrevalorado y un elevado nivel de endeudamiento familiar por lo que, con la aparición de las dificultades crediticias, la venta de viviendas a partir de 2007 comenzó a descender a un ritmo muy acelerado, provocando a su vez la aparición de un importante stock de viviendas sin vender.

Apenas unos meses después, se paraliza el inicio de las nuevas promociones y muchas de ellas se quedan sin terminar lo que, de esta forma, provoca que el desempleo vuelva a aumentar en el sector de la construcción en primer lugar, y en el conjunto de la economía andaluza posteriormente.

    Este  importante incremento del paro repercute, de manera directa, en una menor renta disponible para las familias y, al contrario de lo que ocurría anteriormente, un menor poder adquisitivo para la compra de bienes de consumo o para la inversión en viviendas. De esta forma, el desempleo hace tambalearse los dos pilares fundamentales del modelo de crecimiento andaluz.

 Tanto es así que, durante los años que llevamos de crisis (2007-2011) se has destruido más de 280.000 puestos de trabajo en el sector de la construcción en Andalucía, lo que supone, prácticamente, dos terceras partes del total de los empleos destruidos durante estos años en Andalucía.

Por todo ello, a lo largo de este Informe hemos profundizado en todos estos aspectos que describen los efectos de una crisis económica de ámbito internacional, en el sector de la construcción en Andalucía.