El Diálogo Social debe impulsar la modernización de este país

El Diálogo Social debe impulsar la modernización de este país

Pepe Álvarez reclama, durante el desayuno de inicio de curso, negociación y concertación en materias como el aumento del SMI, la derogación de las reformas laborales o la implementación en nuestro país de los fondos de reconstrucción de la Unión Europea.

09/09/2021 |

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El secretario General de UGT, Pepe Álvarez, ha ofrecido el tradicional encuentro informativo de inicio de curso para analizar la situación económica, política y social y abordar los retos que habrá que afrontar en los próximos meses. En este sentido, ha resaltado la importancia de la negociación y el acuerdo para construir un mejor país. “El Diálogo Social debe ser el impulsor de la modernización de nuestro país. Tenemos negociaciones abiertas con el Gobierno y los empresarios en distintas materias, muchas de ellas maduras y fundamentales para nuestro modelo productivo, que hay que cerrar. En postpandemia vamos a ser más exigentes a la hora de llegar a acuerdos de lo que lo hemos sido durante el coronavirus”.

Durante su intervención, Pepe Álvarez ha resaltado que una de estas mesas abiertas es la de empleo. “Los datos reflejan cómo hemos ido recuperando de manera importante el empleo en los últimos meses. Pero estos datos esconden una parte extremadamente negativa, como es la precariedad del empleo que se crea. En agosto, para generar 180.000 puestos de trabajo, se han tenido que hacer 1,4 millones de contratos”.

De esta forma, ha reclamado la necesidad de derogar las reformas laborales. “El Ministerio de Trabajo nos manifestó que en septiembre se pondría fin a las negociaciones para derogarla con acuerdo con los agentes sociales. De hecho, si quieren cumplir con su compromiso con la UE debería ser así. Por nuestra parte, hay todas las condiciones para cerrarlo ya. Esta mesa está abierta desde antes de la pandemia. No derogar las reformas laborales no es solo incumplir con la UE, sino rechazar una necesidad del sistema de relaciones laborales en nuestro país. O tomamos medidas para que en un año hayamos bajado un 25% la temporalidad, o no tendrá sentido ningún acuerdo en esta materia. No habrá cambio de moldeo productivo si no se derogan las reformas laborales”.

Para UGT, es clave “restaurar los derechos en referencia a la negociación colectiva. La reforma laboral tiene que restaurar la ultractividad, la prioridad del convenio sectorial con el de empresa, regular las subcontrataciones de las empresas, regular el despido (causalizarlo), y acabar con la precariedad en el empleo y en el desempleo, que ayudará a disminuir la siniestralidad laboral en nuestro país. La temporalidad es un cáncer al que hay que poner terapia”, ha considerado.

Además, ha recordado que “hay que sentarse a negociar la renovación de los ERTE, cuya vigencia finaliza el 30 de septiembre y nadie nos ha llamado. El acuerdo se debería renovar de oficio el 30 de septiembre y que su vigencia sea hasta finales de año. En la anterior firma, pedí al Gobierno que revisara todos los ERTE para saber su situación. Eso no se ha hecho, y hoy continuamos con un número que no aporta nada, ni en qué empresas se da, ni las razones…necesitamos que se visualice por parte de la Administración si hay razones objetivas para mantener los ERTE”.

Si el aumento del SMI es menor de 25 euros para 2021, habrá movilizaciones

Otra de las mesas que siguen abiertas es la del aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). “Su subida tiene que ser inminente”, ha señalado el secretario General de UGT. “Deberíamos haberlo tenido zanjado antes del 1 de septiembre. Las negociaciones están agotadas, cada organización sabe sus posiciones y las de las demás, y el SMI se debe poner en marcha de manera inmediata”.

Para Pepe Álvarez, “hay dos maneras de abordarlo, hablar del año 2021 y establecer la senda hasta 2023. Hay que recuperar parte de lo perdido en 2021 y se debe subir según la realidad económica que existe en nuestro país, que en la actualidad cuenta con un aumento de precios del 3,3%. Si no se va a subir desde primeros de año, ahora hay que subirlo por encima del coste de la vida, entre los 25 y los 30 euros para este 2021. Si se negocia de aquí a 2023 podemos ser más flexibles, porque lo importante ahora es despejar el SMI en lo que queda de legislatura para llegar en 2023 al 60% del salario medio en nuestro país, en torno a los 1.060 euros. Si no se quiere negociar hasta 2023, hay que incrementarlo para este año en torno al coste de la vida, no menos. En 2022 ya tendríamos que estar en los 1.000 euros”.

En este sentido, ha manifestado la necesidad de “ver cómo discurren los acontecimientos. Vamos a hacer todo lo posible para que CEOE firme el acuerdo, porque no hay argumentos sólidos para no hacerlo. Ningún país de nuestro entorno lo ha congelado. Los sectores a los que afecta más no se han visto especialmente dañados por la pandemia de la Covid. No hay ninguna razón para establecer un SMI por cada CCAA, cuando no quieren subirlo de ninguna manera. El SMI es un complemento de la negociación colectiva. El alma de los salarios es la negociación colectiva, y en las comunidades autónomas ya funciona de manera plena”.

“CEOE tienen mucho que perder si no lo firman”, ha afirmado. “Me parece que la patronal, si no explica las razones objetivas por las que no llega a un acuerdo en esta materia, nos llevará a pensar que hay un cambio que tiene más que ver con la coyuntura política que con la sustancia que representa el aumento del SMI. El no firmar un acuerdo tiene consecuencias negativas para los empresarios y para el sistema productivo. Aporta más al conjunto del sistema que firmen los empresarios. Además, sería un grave presagio para futuras negociaciones”.

En cualquier caso, ha resaltado que UGT “no se quedará de brazos cruzados si el Gobierno no toma una decisión en relación al SMI. No vamos a firmar un acuerdo para 2021 que no esté en torno de 25 euros. Menos de 19 euros me parece difícil de explicar. Tienen que saber que, en la medida que no haya acuerdo y no tome una decisión, nosotros en las mesas de negociación estaremos en situación de incomodidad. Si no hay conclusión favorable, el Comité Confederal de UGT puede tomar la decisión plantar al Gobierno en las mesas. Espero que la palabra del presidente de un aumento inmediato se plasme, con acuerdo o sin acuerdo. Si el aumento es menor del que planteamos para 2021, no nos bajaremos del acuerdo pero habrá movilizaciones”.

CEOE tiene que sentarse a negociar un nuevo AENC

En relación a los salarios privados, el secretario General de UGT ha recordado que aún está pendiente la negociación del nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). “Deberíamos empezar a trabajarlo cuanto antes. CEOE tiene que ser consciente de que un acuerdo marco posibilita ayuda, engrasa la negociación colectiva en el conjunto del país. Hay que evaluar la implementación del anterior y necesitamos poder acordar con los empresarios el marco en el que se va a situar el sistema a partir de 2021”.

En cualquier caso, “los empresarios nos tendrán que explicar por qué no han subido los salarios mínimos por convenio a 1.000 euros ya, cuando lo tenían firmado para el año 2020. Y por qué no quieren subir el SMI ahora cuando lo firmaron para 2020. Les reclamaremos que cumplan el acuerdo firmado, que podamos hacer una revisión de los convenios a esos 1.000 euros de salario mínimo de convenio y desarrollar un proceso de negociación que nos permita no solo abordar los salarios y la jornada, sino introducir otras cuestiones que hemos visto durante la pandemia que deberían haber estado reguladas ya, como el teletrabajo o los ERTE”.

Negociación y acuerdo también para el destino de los fondos de reconstrucción

Para Pepe Álvarez, los fondos de reconstrucción de la UE deben ayudar a crear este nuevo país. “La implementación en las empresas debe ser bajo el consenso y el acuerdo. Deben servir no para despedir, sino para actualizar el sistema productivo de nuestro país. Queremos conocer los proyectos presentados, los criterios que tendrán el Gobierno o las comunidades autónomas para aprobar esos proyectos. Me preocupa que haya proyectos similares en más de una CC.AA. Debe haber un debate para ver cómo se destinan estos fondos para establecer un proyecto de España común y moderno”.

Además, estos proyectos se deben dar también en el marco de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado (PGE). “Tienen que contemplar la necesidad de cubrir las demandas de los ciudadanos y ciudadanas. Los servicios públicos básicos deben estar cubiertos, como el tema de la salud. Hay listas de espera interminables que hay que atender. Hay que aumentar plantillas en este sector. También en el sector educativo. El inicio del curso escolar se hace en muchas comunidades volviendo a la situación anterior a la pandemia, subiendo las ratios, cuando se habían comprometido a mantenerlas en niveles de pandemia. Invertir en educación es invertir en la mejora del país”.

Unos presupuestos que deben tener muy en cuenta la fiscalidad. “No nos tenemos que dejar llevar por los recursos que tengamos de la UE en los próximos tres años para cubrir los gastos estructurales que hay que cubrir con impuestos”, ha considerado. “Me parece poco razonable que desde algunas fuerzas políticas se señale que los recursos de la UE, que son para la reconstrucción y la mejora de nuestra economía, vayan a gastos ordinarios y estructurales del país. Si para bajar el recibo de la luz tienes que dejar de recaudar 9.000 millones de euros, ese montante tendrás que reponerlo en los PGE mediante los impuestos”.

Por ello, ha afirmado que “nuestro país tiene que normalizar su recaudación de impuestos con los de los países de la UE. Recaudamos un 35,4% del PIB, mientras la UE está de media en el 41%. Hay margen para mejorar la recaudación fiscal de nuestro país, en torno a 76.000 millones de euros más cada año para gastar en servicios públicos esenciales. También estamos 5 puntos por debajo de la media de la zona euro en gasto social; y tenemos que luchar más y mejor contra el fraude fiscal. La dotación de medios de la Agencia Tributaria está por debajo de la media de la zona euro también. España tiene 54 empleados por cada 100 mil habitantes, y Alemania tiene 133 empleados por cada 100 mil habitantes. Faltan medios para poder hacer una lucha a fondo contra el fraude fiscal”.

“Es importante replicar el discurso fácil de poder hacer todo sin recaudar impuestos. Las fuentes no manan euros y hay que recaudarlos como base para repartir la justicia social en cualquier país”.

UGT se suma este sábado a la manifestación en favor de los derechos LGTBI

Durante su intervención, el secretario General de UGT no ha querido dejar pasar la oportunidad de mostrar “la solidaridad plena de todo el sindicato con el colectivo LGTBI, que está sufriendo unos ataques desproporcionados y salvajes en los últimos meses. El Gobierno debe tomar todas las medidas para que los autores respondan ante la justicia de manera inmediata”.

Para Pepe Álvarez, “es muy grave la situación que se está viviendo. Por ello, UGT se sumará a la manifestación convocada este sábado en repulsa contra las agresiones sufridas en los últimos años contra las personas de este colectivo”.