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Los efectos de la crisis económica derivada del estado de alarma del coronavirus en la juventud van a ser devastadores

Los efectos de la crisis económica derivada del estado de alarma del coronavirus en la juventud van a ser devastadores

La pandemia del coronavirus está poniendo de manifiesto muchas debilidades que nuestro modelo de sociedad tiene, como la escasa dotación presupuestaría pública a la investigación, o la merma de recursos a la sanidad pública, por ejemplo. También pone encima de la mesa cuestiones estructurales de parte de la población, como es la situación laboral y social de la juventud en nuestro país.

27/03/2020 |

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Nuestra Organización entiende que es fundamental profundizar en este tema incidiendo en dos cuestiones: la primera en cómo afecta la juventud a la pandemia del coronavirus y al revés: cómo va a afectar a las personas jóvenes la crisis del coronavirus y sus consecuencias económicas. 
 
En el primer punto la edad, la demografía y la estructura de los hogares son factores importantes en la propagación del virus. Las personas jóvenes resisten más al virus pero contagian más también. La media de edad de la población influye en la letalidad, si la población está más envejecida habrá más
mortalidad. Y además la estructura de los hogares es determinante para los contagios, ya que entre el 75 y el 80% de los mismos se produce en núcleos familiares.
 
Por eso no es una casualidad que en España, Italia, China o Japón, países donde hay un 20% de personas de entre 30 y 49 años que viven con sus padres, el índice de contagio ha sido mucho mayor que en países como Alemania, donde este porcentaje se reduce a la mitad.
 
Solamente una de cada 5 personas jóvenes logra emanciparse en nuestro país antes de los 30 años. Son determinantes en este sentido las dificultades para acceder a un puesto de trabajo: casi la mitad de jóvenes en Andalucía que quieren trabajar no pueden hacerlo. A esto hay que sumarle la precariedad laboral y salarial, afortunados aquellos que pueden llegar a ser mileuristas.
 
Si además tenemos un mercado de la vivienda que históricamente ha expulsado a las y los jóvenes del mismo, ya sea por negarles un préstamo hipotecario o por no poder hacer frente a unos alquileres desmesurados, les aboca a tener que vivir con sus ascendientes hasta una edad mucho más tardía que en el resto de Europa, con las consecuencias que esto está teniendo actualmente en la expansión del virus, por ejemplo.
 
Los efectos sociales en la juventud de la crisis económica derivada del estado de alarma del coronavirus va a ser devastador. Muchos de los y las jóvenes de nuestro país van a ser despedidos, o incluidos en ERTEs por el cierre de empresas o la disminución de ingresos de las mismas. Muchos sectores donde trabajan jóvenes se han visto especialmente afectados, lo que influirá en el desarrollo profesional y por lo tanto vital de la juventud en España y en Andalucía.
 
Es cierto también que hay otros sectores altamente ocupados por jóvenes que están manteniéndose como son los repartidores o riders por ejemplo. No hay que olvidar que las personas jóvenes están ayudando enormemente en esta pandemia: residentes y recién titulados en medicina y enfermería están trabajando ante la falta de personal en la sanidad, jóvenes de ingeniería están creando materiales sanitarios y equipos de protección, tenemos la generación mejor preparada de la historia, ahora están aportando su valía, esperemos que no se olvide después.
 
Por esto, desde UGT Andalucía pedimos a quienes gobiernan que para recuperar nuestra economía debemos contar con las personas jóvenes, que nuestra sociedad no crecerá económica ni socialmente si no se apuesta por un empleo de calidad para que puedan ejercer su derecho a emprender un proyecto de vida digno, propio y emancipado.