Respuesta al artículo de opinión de Carlos Mármol

Respuesta al artículo de opinión de Carlos Mármol

En respuesta al artículo de opinión de Carlos Mármol, "Carmen Castilla, carácter vikingo", publicado en el diario El Mundo en 16 de enero de 2021 me gustaría hacerle una serie de apreciaciones:

18/01/2021 |

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En primer lugar me gustaría aclarar que es un sindicato de clase. Un sindicato de clase representa a los trabajadores sin distinción de gremio o rama profesional para que no se me califique de antiguo o caduco, y sin importarle el lugar que ocupe en su empresa. Y pretende la lucha por todos, promoviendo así la solidaridad entre ellos, no solo los de colectivos concretos. Sin los sindicatos de clase estoy completamente seguro que no disfrutaríamos todos de cosas de las que nos beneficiamos en el día a día y que no somos capaces de reconocer. Todo es cuestión de pensar de donde vienen las cosas.

Que al señor Carlos Mármol no le convenza el sindicalismo de clase me parece respetable pero intentar encarnar sus discutibles teorías en una persona me resulta un tanto repulsivo y más cuando no se conoce a la persona de la que se habla ya que da muestras de haberse interesado en referencias de artículos de periódicos y redes sociales.

Carmen Castilla no es quien usted dice.

Carmen Castilla es mujer, de pueblo, última hija de una familia con 8 hijos, huérfana de padre desde pequeña, estudió siempre con beca y gracias a ellas estudió, y tanto que estudió. Hizo Enfermería, Derecho y Psicología, a veces las subvenciones, como usted las llama, fíjese, dan hasta para que la gente estudie. Pero sigo. Ha sido enfermera  “curranta” de pie de cama, ha desarrollado puestos de mucha responsabilidad en el ámbito sanitario, y es Secretaria General de la Unión General de Trabajadores.

Podría haber sido lo que quisiera con su currículum y sus dotes de comunicación. ¿Cuántas empresas privadas se rifarían un perfil como el suyo? ¿Cuánto dinero ganaría Carmen Castilla? Seguro que más que de enfermera que es lo que cobra.

Y sin embargo ha preferido ser la Secretaria General de un sindicato de clase, al que no hay que limpiar ninguna imagen porque lleva 132 años de ataques de los que no piensan igual y conociendo cunetas, sí señor, cunetas.

Secretaria General en un momento complicado donde los estertores de la crisis económica iniciada en 2008 provocaron tal pánico que las culpas de lo sucedido todos sin excepción intentamos lanzarnos unos a otros.

Una cayó en los sindicatos y de ella nos defendemos, que le puedo contar de legítima defensa, derecho de réplica, derecho al honor, etc… Pero insisto, no hay nada que limpiar sino aclarar, y para eso están los tribunales tanto de lo contencioso administrativo como de lo penal.

Y la labor hasta el momento de Carmen Castilla de defender a la UGT Andalucía y aclarar su situación es sobresaliente.

Si pretende que se devuelva dinero, por ambas partes en litigio, que de todo hay, deje por lo menos que se aclare quién debe a quién, alguna sorpresa seguro que se lleva, hay que investigar mejor y no de manera interesada.

Lamento decirle que opinar podrá opinar pero usted no tiene ni idea de la UGT y mucho menos de Carmen Castilla.

 

Raúl García Romo

Secretario de Institucional de UGT Andalucía