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Empresarios, banqueros y gobiernos deben apostar por la generación de empleo

La gestión que los Gobiernos vienen haciendo de la crisis está siendo errónea porque se centran en medidas dirigidas al ámbito laboral y no atacan la base del problema, es decir, la ausencia de actividad económica

18/01/2012 |

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Recientemente hemos conocido los datos relativos a la evolución del Producto Interior Bruto (PIB), durante el segundo trimestre del pasado año, en la mayor parte de las economías de nuestro entorno.

    Por ello, aprovechando la trascendencia, política y económica, del momento en el que nos encontramos, desde la Unión General de Trabajadores de Andalucía hemos considerado oportuno llevar a cabo este Informe en el que, entre otras conclusiones, intentaremos dejar claro como, desgraciadamente, en Andalucía no contamos ni tan siquiera con leves síntomas de mejoría económica.

    En este sentido, la evolución de la actual crisis económica en la que estamos inmersos desde mediados de 2007, y las tremendas dificultades que está padeciendo la economía internacional para lograr sobreponerse a esta difícil situación, no hacen más que poner de manifiesto las tremendas imperfecciones de un sistema económico neoliberal y ultracapitalista, obstinado en abogar por la no intervención pública y por las bondades de un mercado claramente imperfecto.

    Como ya hemos denunciado en numerosas ocasiones, una vez más somos los más débiles económicamente, los trabajadores, los que en mayor medida estamos sufriendo las consecuencias negativas de la crisis a través de tasas de paro insostenibles, despidos masivos, reducciones de sueldo, incremento de los precios de algunos bienes básicos en nuestra vida diaria y, en los últimos meses, nuevos incrementos en las cuotas mensuales de nuestras hipotecas.

            Todo ello está provocando que el simple hecho de intentar llegar a fin de mes se haya transformado en toda una odisea para los trabajadores andaluces que, además, apenas si encuentran amparo en unos Gobiernos que, lejos de hacer que los culpables de la crisis paguen las consecuencias de las mismas y de lograr poner soluciones a los problemas de la ciudadanía, únicamente se esfuerzan en correr cortinas de humo a través de debates como el de la Reforma de la Constitución que únicamente pretenden continuar torpedeando el Estado Europeo del Bienestar.