15 DE JUNIO: DÍA MUNDIAL DE TOMA DE CONCIENCIA DEL ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ

15 DE JUNIO: DÍA MUNDIAL DE TOMA DE CONCIENCIA DEL ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ

20/06/2012 |

Imagen noticia

El cambio de valores en nuestra sociedad actual en la que la juventud, la productividad y la salud son valores en alza, contrasta con la idea de la persona mayor asociada al cliché de persona anciana, enferma, dependiente e improductiva, siendo infravalorada, y a veces resultando una “molestia” para familias nucleares cuando éstas  dejan de ser un apoyo incondicional y activo para la cotidianeidad.

Las y los mayores no son ajenos a las políticas económicas que se están poniendo en práctica para atajar la crisis actual y sufren directamente la situación económica y social, la pérdida de nivel adquisitivo de las familias, los retrasos o paralización en las prestaciones, el aumento de impuestos y tasas, y las políticas de recorte social, especialmente en los ámbitos de dependencia y sanitario.

Tipos de maltrato ejercidos en las personas mayores:

1.- Negligencia

-Física: No satisfacer las necesidades básicas: negación de alimentos, cuidados higiénicos, vivienda, seguridad y tratamientos médicos.

-Emocional: Consiste en la negación de afecto, desprecio, aislamiento, incomunicación.

2.-Maltrato físico: golpes, quemaduras, fracturas, administración abusiva de fármacos o tóxicos.

3.-Maltrato psicológico: manipulación, intimidación, amenazas, humillaciones, chantajes, desprecio, violación de sus derechos impidiéndole tomar decisiones.

4.-Abuso económico: impedir el uso y control de su dinero, chantaje económico, pérdida de estatus, dificultad para adquirir bienes o derechos.

5.-Abuso sexual: cualquier tipo de relación sexual no consentida o cuando la persona no es capaz de dar su consentimiento.

 

2.- Consecuencias

Lesiones físicas: lesiones por traumatismos, desnutrición, deshidratación, fracturas por caídas, úlceras por decúbito por negligencia, abandono o falta de cuidados, heridas por ataduras, abrasiones, quemaduras e intoxicaciones

Psicológicas: Tristeza, trastornos emocionales, sufrimiento, depresión, ansiedad, ideación suicida, inhibición, somatizaciones y pseudodemencias.

Sociales: aislamiento físico, psicológico o social.

Se estima que los malos tratos tienen una importante repercusión en la utilización de servicios sanitarios; así como el aumento de la frecuencia de uso, de las hospitalizaciones condicionada por la morbilidad asociada a síntomas de la negligencia, el abandono o la violencia física.

En la actualidad las personas mayores están sufriendo abusos, cuando:

  • Sus familiares se quedan sin empleo y ellos con su actitud solidaria aportan bienes y pensiones para sufragar las perdidas de otros sectores de población.
  • La repercusión de los actuales recortes sociales, como la reducción del gasto público en servicios sociales, la parálisis en la planificación y gestión de la promoción de la autonomía, las ayudas a las familias, o el hecho de que las ayudas hayan desaparecido o se hayan endurecido las condiciones de acceso a las mismas.

Desde UGT Andalucía, somos conscientes de la relación que existe entre envejecimiento y pobreza, ya que las personas en riesgo de exclusión social, las que tienen una mayor falta de autonomía y, por tanto, un mayor grado de dependencia, suelen ser las más vulnerables  más expuestas a abusos y posibles malos tratos tanto físicos como psicológicos. Entre ellas, de las

más indefensas y con más factores de riesgo, se encuentran las personas mayores, susceptibles en muchos casos de esos malos tratos, de desprotección tanto jurídicas como de respuesta social y sanitaria.

El 15 de junio se celebró el Día Mundial de toma de conciencia del abuso y maltrato en la vejezy en esta ocasión desde UGT Andalucía,  queremos denunciar la vulneración de sus derechos humanos y la falta de justicia social, agravado  principalmente por la crisis actual, y sus consecuencias económicas y sociales. Por ello,  vamos a seguir reivindicando el establecimiento de medidas que permitan que las personas mayores mantengan unos niveles óptimos de calidad de vida, algo más que mínimos de dignidad y que se garanticen sus derechos.