La Junta de Andalucía le da la espalda a los trabajadores fijos discontinuos de hostelería andaluces

La Junta de Andalucía le da la espalda a los trabajadores fijos discontinuos de hostelería andaluces

Mientras otras comunidades como Cataluña y Baleares han garantizado la protección de los trabajadores fijos discontinuos que no han sido llamados, la Junta de Andalucía echa balones fuera. La cobertura de los trabajadores fijos discontinuos del sector de la hostelería en Andalucía cuya actividad estaba a punto de iniciarse se ha quedado suspendida "en el limbo". Mientras otras comunidades, competidoras directas de Andalucía en el sector turístico, han tomado cartas en el asunto y han garantizado la protección de los fijos discontinuos cuyos llamamientos no se habían producido aún, la Junta de Andalucía mira hacia otro lado y deja desamparados a los miles de trabajadores y trabajadoras andaluzas.

02/04/2020 |

Imagen noticia
Desde UGT siempre velamos por los intereses de los trabajadores, pero también por el equilibrio y la responsabilidad social. Llevamos muchos años trabajando por la estabilidad y la desestacionalización del turismo en nuestra comunidad y todo ese esfuerzo corre serio peligro si la Junta de Andalucía se empeña en proteger los intereses de las empresas que menos aportan a la estabilidad del empleo y del sector y "premia" a las empresas que menos aportan a esa estabilidad en detrimento de las que sí lo hacen. 
 
Desde UGT reivindicamos la responsabilidad social, no hay que recordar el impacto económico que tienen los establecimientos hosteleros para las economías de las poblaciones donde se establecen, sirviendo de carro al desarrollo económico haciendo que la economía local dependa de la estabilidad de actividad de estos.
 
La no inclusión de los fijos discontinuos en los ERTE tiene una sola razón, que es el dinero, ya que las empresas de más de 50 trabajadores deben pagar un 25% de los seguros sociales de los trabajadores afectados por la suspensión. Hablamos de empresas, muchas de las cuales abren sus establecimientos únicamente en temporada alta, cuando tienen el lleno garantizado, todo ganancias. Hablamos que, muchas de ellas, se apuntaron a ese carro durante la pasada crisis económica para "evitar riesgos". 
 
Pero no se tiene en cuenta que se trata de trabajadores y trabajadoras que, muchos de ellos, vieron transformados sus empleos fijos en fijos discontinuos en la pasada crisis, cuyo único sustento son esos meses asegurados de empleo que ahora no van a tener. Son trabajadores que, en muchos de los casos no están percibiendo ningún tipo de prestación y que esperaban poder incorporarse ahora en sus trabajos. Esos trabajadores, que cuentan en las estadísticas como "empleo indefinido" para loor y gracia de los buenos números de la administración, que desde luego, se han quedado indefinidos en el más absoluto abandono.
 
En una grave situación como la que vivimos, lo primero es ayudar a los más necesitados, y en este momento lo son las familias de los trabajadores y trabajadoras que necesitan tener algún ingreso para sobrevivir. Sobrevivir, no dejar de ganar, que es a lo que muchas grandes empresas se refieren cuando hablan de "perdidas". Tanto el gobierno de Cataluña, como el de Baleares han entendido perfectamente cuál debía ser la prioridad y han decretado que deben incorporarse en los expedientes de regulación de empleo a los trabajadores fijos discontinuos cuyo llamamiento no se había producido. ¿por qué la Junta de Andalucía no?
 
Desde UGT exigimos al gobierno autonómico que vele por el bienestar de las trabajadoras y trabajadores andaluces en primera instancia, que son los más perjudicados a corto plazo. Deben dejar de mirar hacia otro lado, y ser responsables.