UGT critica las nuevas peonadas para la Atención Primaria andaluza por considerarlas un engaño más al colectivo de Médico de Familia

UGT critica las nuevas peonadas para la Atención Primaria andaluza por considerarlas un engaño más al colectivo de Médico de Familia

Desde el 1 de enero de 2022 el SAS posibilita que los/as médicos/as de familia de atención primaria puedan realizar, de forma voluntaria, 5 horas de consulta fuera de su jornada ordinaria y que serán retribuidas como "productividad variable" a razón de 214,65€ por cada jornada. UGT Servicios Públicos Andalucía entiende que es un parche más de la administración, para no dar una solución definitiva y de calado a la atención primaria. Por ahora, nada de cumplir con la promesa electoral de convergencia de salarios a la media de España, que haría atractiva nuestra comunidad al colectivo médico, contando con el número de profesionales que hace falta, evitando la fuga de talento, y dignificando a la profesión.

10/01/2022 |

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Además esta “solución” supone una discriminación de la Atención Primaria (que es la base del sistema sanitario y la que más está sufriendo actualmente) con respecto a Atención Hospitalaria, al remunerar casi 8 euros menos la hora a los profesionales de Primaria. Parece que nuestros dirigentes piensan que los médicos de familia son especialistas de segunda categoría. Esta “solución”, no pactada con las Organizaciones Sindicales, mantiene al médico trabajando durante 12 horas seguidas, con solo dos descansos de 30 minutos como máximo, y sin tiempo para comer, ya que el tiempo se fusiona con su jornada ordinaria. Haciendo que tenga que atender a más de 70 pacientes (en el mejor de los casos), sin contar las posibles eventualidades que siempre surgen. No se tiene en cuenta el deterioro de la calidad asistencial que inevitablemente supone, el tener a los médicos en consultas multitudinarias en su jornada ordinaria con citados de diversos cupos, sino que además se alarga a 12 horas. Además, obligan al profesional para poder cobrarlas, a tener que terminar la agenda precitada, pero a la vez, abre la posibilidad de que esté disponible para atender urgencias y avisos domiciliarios urgentes, que pueden alargar la jornada más allá de estas 12 horas, sin explicar las repercusiones.

Se desvirtúa el carácter y filosofía de la atención primaria, es un ataque directo al espíritu de la especialidad de medicina familiar y comunitaria que se basa en la continuidad de la atención y relación médico-paciente. Se citarán y atenderán en esta consulta pacientes de diversos cupos, lo que requiere un especial esfuerzo por parte del profesional que desconoce su historial previo, y supone un importante estrés añadido. Tras años de reivindicación solicitando un mínimo de 10 minutos para atender correctamente al paciente, volvemos a retroceder, ajustando la agenda con un máximo de 8 minutos para consultas presenciales y 6 minutos para telefónicas.

Además este plan se tiene que prever con una antelación de 15 días con lo cual no sirve tampoco para dar una respuesta rápida a un problema sobrevenido. La instrucción que han lanzado no puede ser más compleja con percentiles que nadie sabe cómo calcular, con “criterios económicos” que tampoco, y sin aclarar cómo se designan, y por qué, los profesionales que las pueden hacer.

Nuestra Atención Primaria no necesita de estas “peonadas” sino de una planificación en el número de profesionales necesarios para poder ver a los pacientes de forma adecuada, una plantilla bien dotada de base, que pueda absorber imprevistos, vacaciones, licencias y bajas de personal, una remuneración adecuada a su formación y responsabilidad, que desde luego no es la actual, y con contratos duraderos que les permitan planificar su vida familiar. Si en las circunstancias actuales a causa de la pésima planificación existente, es necesario algún plan asistencial, UGT Servicios Públicos Andalucía exige al menos, que dentro del Plan de Accesibilidad las horas que se realicen en atención primaria se paguen igual que en Atención Hospitalaria, que se respeten 10 minutos por consulta, que el profesional en ningún caso esté disponible para atender demandas imprevistas que no estén citadas en su agenda, y que se contemple un descanso entre jornada ordinaria y esta. En definitiva, otro parche más ante la incapacidad de poder recabar profesionales de la medicina de familia que quieran trabajar en las lamentables condiciones actuales.