Importantes descensos en la constitución y en la disolución de sociedades mercantiles: la pandemia continúa generando incertidumbre

Importantes descensos en la constitución y en la disolución de sociedades mercantiles: la pandemia continúa generando incertidumbre

El séptimo de los meses del año ha concluido con el cierre de 213 nuevas sociedades andaluzas, lo que supone 59 menos de las disueltas el mes pasado (272) en un mes en el que, a nivel estatal, el dato también se redujo (67 menos) con respecto a las 1.570 que lo hicieron en junio. De esta forma, en el conjunto del Estado, el número de sociedades disueltas fue de 1.503 por lo que 14 de cada 100 de las empresas disueltas en España son andaluzas, un porcentaje tres puntos inferior al registrado el mes pasado.

10/09/2021 |

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Si observamos la comparativa interanual, los datos resultan mucho más negativos para Andalucía. De esta forma, con respecto a julio de 2020, el número de sociedades disueltas en Andalucía ha sido un 25,3% mayor a la cifra registrada por aquel entonces. Para el conjunto del Estado, el número de sociedades obligadas a echar el cierre se ha elevado un 4,7%, es decir, un porcentaje muy inferior a la tasa andaluza.

En lo que a las sociedades creadas se refiere, durante el mes de julio, en nuestra Comunidad Autónoma, vieron la luz 1.320 de las 8.739 que lo hicieron en el Estado, lo que supone un 15%. En Andalucía, el número de sociedades creadas fue inferior, en 354 sociedades, a las que se alcanzaron el mes pasado (1.674). Por su parte, en el conjunto del Estado dicha cifra también se ha situado muy por debajo de las 9.554 creadas en junio de este año (1.175 menos).

En datos interanuales, en esta ocasión, salimos mejor parados ya que, en Andalucía, el número de sociedades creadas el pasado mes de julio fue un 2,2% mayor a las que se registraron en el mismo mes de 2020. Por su parte, para el conjunto del Estado, las sociedades de nueva creación también se incrementaron incluso en mayor medida, un 9,7%.

En cuanto al capital medio suscrito por las sociedades creadas, la media andaluza (48.323 €), en el séptimo de los meses del año, sigue situándose muy por debajo de la media estatal (59.920 €). De esta forma, nos colocamos 11.597 euros por debajo de dicha media y, lo que resulta más preocupante, no logramos cerrar la brecha y cada vez nos distanciamos más de las CCAA con los valores más elevados.

En esta ocasión, País Vasco (651.985 €) y  Cantabria (173.840 €), destacan ahora como las CCAA con mayor capital medio suscrito en las sociedades mercantiles creadas en julio. Por el contrario, en el lado opuesto encontramos, muy por debajo de las demás, a Asturias con apenas 11.559 €, seguida de Illes Balears (15.817 €) y Canarias (16.223 €).

En cuanto a nuestras provincias, es de reseñar el hecho de que Málaga (420) y Sevilla (336), un mes más, vuelven a liderar los proyectos empresariales iniciados con un 57% de los mismos. En sentido contrario, otra vez Huelva y Jaén (con 46 y 45 respectivamente) fueron también las provincias con menor creación de empresas en julio del presente año.

Por su parte, Almería (126.803 €) y, en menor medida, también Málaga (73.464 €) resultaron ser las provincias de mayor capital medio suscrito por las empresas creadas, muy por encima de la media autonómica e incluso de la estatal. En el lado opuesto, nos encontramos este mes de julio  a Huelva (5.283 €) y a Granada (10.387 €).

En lo que a las sociedades disueltas a nivel provincial se refiere, en esta ocasión, destacan en este apartado Sevilla y Málaga, con 52 y 60 sociedades mercantiles disueltas respectivamente. En sentido contrario, Huelva (12) y Jaén (9), también en este mes, fueron las provincias andaluzas donde menor número de sociedades mercantiles se disolvieron.

Con los datos publicados hoy, la cifra de sociedades mercantiles andaluzas que han sido incapaces de continuar ejerciendo su actividad económica desde que se iniciara la actual crisis en marzo de 2020, asciende ya a 4.075 asistiendo, durante este mes, a una importante moderación en el ritmo de destrucción de las mismas.

Lo que parece indudable es que el fantasma de la incertidumbre continúa volando sobre el conjunto de la economía andaluza y esto se traslada al mercado laboral en forma de inseguridad económica para miles de familias trabajadoras andaluzas que, o bien se encuentran en situación de desempleo o, en su caso, la continua amenaza de poder perder su puesto de trabajo les impide poder emprender un proyecto de vida digno.

La llegada de los fondos europeos tiene que ser un punto de inflexión para el devenir de nuestra economía. Pero si, pretendemos que el proceso de recuperación económica que se nos brinda sea sostenible y eficiente, es fundamental que el mismo repercuta en una mejora de las condiciones de vida de los trabajadores andaluces. Para lograrlo solo hay un camino posible: reparto justo de la riqueza generada, amplia protección social y generación de empleo de calidad.