hipotecas abril 2012

Se mantienen los problemas de acceso a financiación para los trabajadores

26/06/2012 |

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El acceso a una vivienda digna continúa siendo uno de los problemas que en mayor medida preocupan a los trabajadores andaluces. Durante los años de bonanza económica, la desmesurada espiral inflacionista en la que se vio inmersa la vivienda provocó que la mayor parte de los trabajadores nos viéramos expulsados del mercado de la vivienda libre, teniendo que recurrir a la vivienda protegida como única forma real de poder emprender un proyecto de vida independiente.

Con el estallido de la burbuja inmobiliaria, todo hacía prever que los precios comenzarían a descender de manera importante. Desgraciadamente, esto no ha sido así y ni promotores ni entidades financieras están dispuestas a reducir sus márgenes de beneficio ni a abaratar el precio de las viviendas en una cuantía suficiente para lograr reactivar uno de los sectores más castigados por la actual crisis, el de la construcción residencial.

Pero la crisis ha tenido otro efecto aún más perverso sobre los trabajadores y sobre nuestras posibilidades de poder acceder a una vivienda digna. Nos estamos refiriendo a las enormes dificultades que estamos encontrando en la actualidad para poder acceder a financiación, cuestión imprescindible a la hora de afrontar la mayor inversión de nuestras vidas, la compra de una vivienda.

Si en el pasado todo fueron facilidades para la concesión de hipotecas, en muchos casos incluso con el uso de prácticas "ilícitas" por parte de las entidades financieras, en la actualidad parece imposible poder tener acceso a este tipo de préstamos. Las cifras así lo demuestran, durante el pasado mes de abril se concedieron 1.000 hipotecas menos que el mes anterior y 2.300 menos que en el mismo periodo del pasado año.

En muchos casos, la negación que recibimos por parte de las entidades financieras supone incluso la vulneración del acuerdo firmado por éstas con la Junta de Andalucía para la financiación del Plan Concertado de Vivienda y Suelo, cuestión que el conjunto de la sociedad andaluza en general no podemos consentirles.

En definitiva, es el momento de que las Administraciones Públicas actúen y obliguen a las entidades financieras a cumplir con lo firmado y a conceder las hipotecas necesarias para que los trabajadores andaluces podamos acceder a una vivienda.