Desplome sin parangón de la economía española: cae el PIB un 18,5% en pleno Estado de Alarma

Desplome sin parangón de la economía española: cae el PIB un 18,5% en pleno Estado de Alarma

En la mañana de hoy hemos conocido el avance del Producto Interior Bruto (PIB), publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), referido al segundo trimestre del año. Los datos confirman las previsiones los peores de los augurios y sitúan la caída intertrimestral del PIB en un 18,5%, más de trece puntos superior al retroceso experimentado en el primer trimestre del año y, sin duda, un dato sin parangón en la historia reciente de la economía estatal. Imágenes como la del siguiente gráfico sirve para mostrar, sin duda alguna, la gravedad de la situación por la que estamos atravesando.

31/07/2020 |

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Si ya llegamos a calificar como "parón económico" lo acontecido durante el primer trimestre del año, cuando el PIB estatal rompió, de golpe, con un ciclo de crecimiento que duraba desde mediados de 2013 para, en un solo trimestre, pasar de crecer al 0,4% a decrecer al -5,2%, el dato conocido hoy y que nos desploma hasta el -18,5% muestra, con la más cruda de las realidades, los efectos que la pandemia generada por el coronavirus ha tenido sobre la economía europea en general y sobre la española en particular.

En términos interanuales, los datos son más negativos incluso si caben y registran un descenso de la producción española del 22,1% con respecto al nivel alcanzado en el segundo trimestre de 2019, cuando por entonces alertábamos de los síntomas de agotamiento del periodo de crecimiento económico, sin que nada nos pudiera hacer prever el estallido de la actual crisis sanitaria que ha puesto en jaque a la economía internacional.

El descenso del PIB durante el periodo comprendido entre abril y junio de este año, periodo que se incluye en su totalidad en el Estado de Alarma y cuando las restricciones a la movilidad fueron más duras y, por lo tanto, también el parón económico, supera en 18 puntos porcentuales el ya de por sí alarmante registrado en el primer trimestre del año, cuando la caída interanual de la economía estatal fue del 4,1%.

Los ERTEs han logrado, por primera vez, que los retrocesos registrados en el PIB sean mayores que los efectos trasladados al mercado laboral, sobre todo en lo que a destrucción de empleo se refiere. Por este motivo, es fundamental continuar apostando por la prolongar esta medida más allá de septiembre, así como de hacerla compatible con toda una serie de actuaciones que apoyen la salvaguarda de los derechos sociales, laborales y económicos de los trabajadores.

Los datos son alarmantes, las peores previsiones de desplome del PIB se están produciendo y, por tanto, ahora más que nunca es fundamental hacer que la recuperación económica se lleve a cabo atendiendo a las recomendaciones de las autoridades sanitarias, sin poner en peligro la salud ni de los trabajadores del conjunto de la ciudadanía, haciendo compatible la "nueva normalidad" con un avance en la calidad del empleo, con el respeto al medio ambiente, con la igualdad real de oportunidades.

La economía española y, más contundentemente la andaluza, tiene que convertir lo acontecido en la actualidad en una oportunidad de implantación de un nuevo modelo productivo y un nuevo proyecto de construcción del Estado del Bienestar que, mediante el fortalecimiento de los servicios públicos, de la industria, de la innovación y la investigación, nos haga estar preparados para imprevistos futuros, ya sean originados por motivos puramente económicos como el estallido de la burbuja financiera en 2007 o por la aparición de una pandemia mundial como la que nos ha sorprendido este año.