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No es posible hablar de futuro sin hablar de digitalización

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No es posible hablar de futuro sin hablar de digitalización

Para UGT Andalucía, la digitalización es uno de los ejes principales del futuro de nuestra sociedad en las próximas décadas. El Sindicato advierte de que de nada sirven los avances tecnológicos sino ponemos a las personas en centro de la digitalización. Ya, estamos siendo protagonistas de las consecuencias de una mala aplicación de los procesos digitales, que van desde el incremento de la desigualdad, brecha salarial y precarización del trabajo, entre otros, amén de la pérdida del puesto de trabajo.

15/07/2019 |

La digitalización está obligando a crear nuevos derechos, sin olvidar los ya conseguidos. Las nuevas tecnologías (industria 4.0, economía digital, cuarta revolución industrial), cuando no son socialmente implementadas, están creando una suerte de nuevo alfabetismo del siglo XXI, rompiendo los logros en términos de cohesión social y territorial.

Las nuevas empresas “digitales”, y los nuevos empresarios herederos de la denominada nueva economía, huyen del Derecho del Trabajo para horrarse las cotizaciones sociales, que pasan a ser moneda virtual, fabricando ingenierías fiscales, que imposibilita un verdadero reparto de los bienes comunes.  

UGT ya ha publicado una guía denominada “UGT ante la Digitalización: Tres años de acción sindical” que pretende ser una herramienta en manos de los negociadores sindicales y los trabajadores, para canalizar las propuestas y alternativas que busquen soluciones ante la previsible pérdida de puestos de trabajo por los grandes desafíos económicos que impone la digitalización.

Es necesario, según UGT Andalucía, que el gobierno acometa el debate, y en el marco del diálogo social se empiece hablar y a trabajar sobre aquellas medidas que permitan que la legislación ponga en su sitio todo lo que tiene que ver con la digitalización para que no afecte a las personas, es decir, bienvenida a la digitalización y las nuevas tecnologías, pero tienen que servir para la mejora de la calidad de vida de los trabajadores, y sobretodo tienen que dar ocupación a la gran mayoría de trabajadores y trabajadoras en nuestro país.

Por otro lado, debe existir un equilibrio entre los grandes beneficios que obtienen las empresas, y las medidas de formación que necesitan los trabajadores y trabajadoras para ir adaptándose en tiempo a los nuevos ritmos y formas de trabajo que conllevan las nuevas tecnologías.

Un sindicato feminista como la UGT, no puede dejar pasar, que de nuevo con estas nuevas tecnologías, se vuelva abrir una brecha, en este caso digital, con respecto a la mujer. Estudios relacionados con misma, ya ponen de manifiesto que las matriculaciones en estudios tecnológicos, ingeniería, no superan el 26%, o por ejemplo tan sólo el 13% son graduadas en ciencias y matemáticas.

Tratar de descifrar cuántos y cuáles serán los puestos de trabajo que se perderán a consecuencia de la revolución digital es difícil. Sin embargo ya existen algunos datos importantes y preocupantes. El Foro Económico Mundial habla de 5,1 millones de empleos netos que desaparecerán entre 2015-2020. Cerca del 50% de las actuales actividades laborales son susceptibles de automatización y 6 de cada 10 ocupaciones tienen ya en el presente más del 30% de actividades que pueden ser automatizadas.

El informe de la OCDE presenta los siguientes datos: el 12% de los puestos de trabajo tienen un riesgo de automatización alto, el 38% un riesgo de automatización medio, con lo que nuestra media de automatización se sitúa en el 35% de los actuales puestos de trabajo. Sin obviar que el riesgo más alto de automatización es directamente proporcional a los trabajadores que tienen el nivel de cualificación más bajo y con rentas más bajas. Esto no es una tendencia, es ya una realidad.

Pero, UGT tiene propuestas, las venimos presentando a lo largo de los 3 últimos años, fundamentadas en estudio de campo que se han ido haciendo en comparación con otros países de nuestro entorno. Propuestas encaminadas a confeccionar políticas activas de empleo, con referencia fundamental a la necesidad de formación y recualificación de todas aquellas personas que tienen que adaptarse a estas nuevas tecnologías. Reducción de la jornada laboral, dando mayor ocupación a un mayor número de trabajadores. La necesidad de proveer de rentas a las personas, trabajadores que pese al esfuerzo que pueda hacerse en educación, formación y recualificación, no logren adecuarse a las exigencias del trabajo tecnológico y pierdan su empleo, cotizaciones y seguridad social.

Según UGT Andalucía, debemos adelantarnos al desamparo que se produce en las familias por la expulsión del mercado de trabajo de los trabajadores e incitar al gobierno que vaya en la dirección de la derogación de aquellos aspectos más nocivos de las reformas laborales e ir pensando que la realidad de este país, no se puede enfocar solamente desde el punto de vista de las políticas neoliberales.

España es un país que tiene muchísimas oportunidades, pero también severos riesgos, la cualificación profesional de nuestra mano de obra, que es muy deficitaria , la segunda es que el empleo que se dedica a tareas digitales es muy reducido y la tercera es la gran brecha digital que vive en nuestra sociedad.

En resumen, es necesario y obligatorio que este tema esté en la agenda política, que estemos ya, no sólo reflexionando sino tomando medidas, claras y contundentes en este algoritmo que afecta de pleno a las relaciones laborales.

Valoración Sindical

Según el responsable de Formación y Empleo de UGT Andalucía, Óskar Martín, “desde UGT Andalucía creemos que lo importante en este periodo de cambio tecnológico son las personas, situar al trabajador como la prioridad, para evitar la desigualdad, la brecha digital y la precarización. La digitalización ya está aquí, la diferencia con otras épocas históricas son la velocidad con la que se dan los cambios y que afectan y afectaran a millones de trabajadores/as.”

“Se trata de evitar un nuevo analfabetismo digital del siglo XXI y que  ello genere una ruptura de la cohesión social y territorial. Desde UGT Andalucía, hemos realizado una guía sindical, con el objeto de que sea un instrumento en el cual damos propuestas y alternativas, para la búsqueda de soluciones y  poder adelantarnos, al posible desamparo que se nos podría venir encima y realizar una transición justa e inclusiva”, ha señalado.

Según Óskar Martín, “para ello damos soluciones y propuestas desde UGT Andalucía como son la puesta en marcha de: un plan nacional de inclusión tecnológica, la creación de un observatorio  o planes de formación digitales para colectivos concretos”.

Lee el informe completo aquí