UJP-UGT de Granada presenta el libro "50 años sin mí", de Fernando Porcel
La Unión de Jubilados y Pensionistas (UJP) de UGT Granada, ha presentado este jueves, 22 de enero, a sus afiliadas y afiliados, el libro de poesía "50 años sin mí: antología 1973-2023" que reúne la obra poética de Fernando Porcel Martínez del último cincuentenario, con prologo de Aureliano Medina Salcedo.
FERNANDO PORCEL, desde la hondura mineral de Alquife, a la abismada transparencia de la mar, en Adra, encuentra en su memoria las fuentes del poema. Llena con ímpetu sus días. De la autenticidad y sinceridad surgen sus cantos. De la soledad límite, la ausencia, el desgarramiento de la muerte y la Perpetuación de lo vivido en los demás, como una bella dádiva, de quien, tras irse, queda en el paraíso del recuerdo y sigue respirando entre los versos y sus campos o sus cimas de nieve. Es el sentido de la poesía que vivifica, como expresó Machado: "Lleva quien deja /y vive el que ha vivido"
Pasan los sueños inquietantes, con la materia candente del poema; el tiempo con su espera, su fugacidad y su batallar por el arraigo de lo duradero: las contemplaciones apacibles del día; la nutriente sabiduría del vivir: aquí los golpes de emoción, el hilo ovillado del pensar; la pura belleza desplegada en símbolos e imágenes poéticas; la honda melancolía; la llenura y el vacío, pues en la lucha extrema el alma deja su legado, sus estremecimientos, su voz testamentaria.
Su cantor vive apurando la miel de los instantes, el secreto de los gozos del día. Cantar, contar, ritmo y libertad de la poesía o de la prosa lírica, pues todo el ser rebosa de sensaciones, historias y experiencias, y urge dejarlos eternizados, en su diafanidad. La Poesía como un estado quemante que es llamada, de donde surge la erupción del verso en boca de volcán; la intensidad y sus fuegos, la fuerza dramática, la vivísima imaginación y sus delirios.
Gracias, Fernando, por la pasión minera en que el poeta se adentra por entre oscuras galerías, acechado de sombras, para dar con la limpia de la expresión y las palabras en su fulgor veta más deslumbrante de oro.
Juan José Ceba Pleguezuelos