UGT guarda un minuto de silencio en Granada, en memoria de los fallecidos en el trágico accidente ferroviario en Adamuz

UGT guarda un minuto de silencio en Granada, en memoria de los fallecidos en el trágico accidente ferroviario en Adamuz

20/01/2026 |

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Delegadas/s, afiliad@s, y cuadros de UGT Granada han participado este martes, 20 de enero, en una concentración silenciosa en la sede provincial del sindicato, en memoria de las víctimas del accidente de ferrocarril ocurrido en Adamuz (Córdoba). Tras el minuto de silencio, el Secretario General de UGT Granada, Luis miguel Gutiérrez, ha leído un texto en el que se ha mostrado el profundo pesar por las víctimas y heridos del trágico accidente ferroviario en Adamuz, ofreciendo condolencias a las familias y reconociendo tanto la solidaridad espontánea de los vecinos como la entrega de los servicios de emergencia. Al mismo tiempo, el sindicato transforma el duelo en una demanda activa de justicia, exigiendo una investigación exhaustiva que esclarezca los hechos y la depuración de responsabilidades políticas y técnicas. Finalmente, se hace un llamamiento urgente a reforzar las medidas de seguridad para garantizar que una tragedia de tal magnitud no vuelva a repetirse.

 

Hoy nos reunimos en este silencio compartido, con el corazón encogido y la mirada puesta en las vías que un día fueron camino de esperanza, y hoy son escenario de una tragedia que nos desgarra como sociedad. Estamos aquí para honrar la memoria de quienes perdieron la vida en el fatídico accidente de Adamuz. Estas personas no caerán en el olvido; mostramos nuestro más profundo dolor por quienes han sido arrebatados a sus familias de forma tan súbita y dolorosa.

 

A las familias y seres queridos de las personas fallecidas, queremos hacerles llegar nuestro más sentido pésame. No hay palabras capaces de mitigar el vacío que deja una ausencia tan inesperada, pero queremos que sepan que no están solos en su duelo. El sindicato comparte un sentimiento común de tristeza, ofreciendo nuestro hombro para sostener su pena y nuestro compromiso para que el recuerdo de sus familiares permanezca vivo entre nosotros.

 

Nuestros pensamientos están también con las personas que resultaron heridas y que hoy luchan por su recuperación, tanto física como emocional. Les enviamos toda nuestra fuerza, solidaridad y apoyo incondicional en este duro camino que tienen por delante. Deseamos que encuentren la energía necesaria para sanar y que sientan el respaldo de una sociedad que se vuelca con ellos, velando por que reciban toda la atención y los cuidados que merecen tras haber vivido una experiencia tan traumática.

 

Destacamos que, en medio del caos y el dolor, emergió la solidaridad ejemplar de los vecinos y vecinas de Adamuz. No hubo dudas ni demoras: de forma espontánea, el pueblo se volcó en las vías para socorrer, consolar y ayudar en todo lo humanamente posible. Ese gesto de humanidad pura, de manos tendidas entre los restos del naufragio ferroviario, es un testimonio de la nobleza de nuestra gente. A todos los ciudadanos que se convirtieron en el primer apoyo de las víctimas, les damos las gracias de corazón por demostrar que, en los peores momentos, la comunidad es nuestro refugio más seguro.

 

De igual manera, queremos resaltar la imprescindible labor de los servidores públicos que actuaron en esta tragedia. Sanitarios, bomberos, fuerzas y cuerpos de seguridad, personal de rescate y protección civil demostraron una profesionalidad y una entrega que va mucho más allá del deber. Su trabajo incansable en condiciones extremas, su templanza y su esfuerzo por salvar vidas y aliviar el sufrimiento son el pilar sobre el cual se sostiene nuestra seguridad. Gracias por ser el brazo fuerte del Estado cuando más se les necesita.

 

Sin embargo, este acto no es solo de duelo, sino también de firme exigencia. No podemos ni queremos aceptar este suceso como una simple fatalidad del destino. Exigimos una investigación exhaustiva, transparente y rigurosa que esclarezca cada detalle de lo ocurrido en las vías de Adamuz. Es imperativo que se conozca la verdad técnica y humana detrás del accidente, sin sombras ni demoras, porque la claridad es el único camino hacia la justicia que las víctimas y sus familias reclaman.

 

Finalmente, pedimos con determinación que se depuren todas las responsabilidades políticas y técnicas que correspondan, y que se tomen de inmediato todas las medidas de seguridad necesarias para garantizar que ninguna otra familia tenga que pasar por este calvario. La seguridad ferroviaria debe ser prioridad absoluta e innegociable, para que nunca más un trayecto se convierta en tragedia.