ipc septiembre 2012

Los precios se disparan a pocos meses de tener que actualizar las pensiones y los convenios colectivos

11/10/2012 |

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Durante septiembre el IPC en Andalucía subió un 1,1% con respecto al registrado en agosto. Este incremento es una décima superior al registrado a nivel estatal (1,0%) y siete décimas superior al que se alcanzara el pasado año durante este periodo (0,4%).

En cuanto a la variación interanual, el incremento de los precios en Andalucía ha sido del 3,1%. Este dato es tres décimas inferior a la inflación estatal (3,4%) y el mismo que el registrado en septiembre de 2011.

Teniendo en cuenta que el IVA ha supuesto un incremento generalizado de precios, vestido y calzado (4,7%) es el grupo que ha recogido el mayor incremento del IPC con respecto al mes pasado, como consecuencia de la nueva temporada de moda. A su vez, medicina (4,6%) también registra un importante incremento de precios fruto del copago farmacéutico. En sentido contrario, los grupos ocio y cultura (-0,9%) y hoteles, cafés y restaurantes (-0,7%) son los únicos en los que se han producido un descenso de precios debido a la finalización del periodo de vacaciones.
 

En cuanto a la inflación interanual, en los últimos doce meses, los aumentos de precios más importantes se han dado en los grupos medicina (11,3%), consecuencia evidente de la puesta en marcha del copago farmacéutico, y vivienda (7,3%). Por el contrario, comunicaciones (-2,3%) es el único grupo que ha visto reducido sus precios.

Por lo que a los alimentos de primera necesidad se refiere, el incremento más significativo de este mes se registra en las legumbres y hortalizas frescas (7,0%) y en la carne de ovino (5,2%). Por el contrario, destacan los descensos de precios alcanzados en otros productos como las frutas frescas (-3,8%) y el pescado (-1,9%).

Durante el último año, los alimentos más inflacionistas han sido los huevos (19,9%) y las frutas frescas (10,1%). En sentido opuesto, los alimentos que más han visto reducidos sus precios han sido la carne de ave y las legumbres y hortalizas frescas (ambas -3,3%).

El IPC se ha incrementado en todas las provincias andaluzas. Los mayores aumentos se han dado en Granada (1,3%), Almería y Málaga (ambas 1,2%). Por el contrario, el menor incremento de precios se ha registrado en Jaén (0,8%).

En los últimos doce meses, Córdoba (3,5%) y Granada (3,4%) repiten un mes más como las provincias más inflacionistas. Por el contrario, Cádiz (2,9%) se sitúa este mes como la que menos. Las diferencias entre provincias se colocan, por tanto, en 6 décimas y se reducen una con respecto al mes pasado.

Mientras tanto el precio del petróleo, (el barril de Brent, el de referencia en Europa) ha sufrido continuas subidas y bajadas de precio a lo largo del mes de septiembre, llegando incluso a situarse en casi 117 $,  a principios del mismo para luego bajar a 108 $ en la parte central del mes. Ha cerrado septiembre con un valor de 112,14 $, 2,59 dólares por debajo de los 114,73$ que marcara a finales de agosto, pero 8,79 $ superior al precio que registraba hace justo un año.

En lo que a los tipos de interés se refiere, el Euribor, indicador de referencia utilizado para fijar el tipo de interés variable de los préstamos hipotecarios, ha sufrido continuos descensos en su valor a lo largo del pasado mes de septiembre, situando el valor medio del mes en el 0,740%. Recordemos que la media del mes de agosto fue del 0,877%. A su vez, en octubre parece continuar con esta tendencia decreciente ya que, como media provisional en lo que llevamos de mes, registramos un valor de 0,672%.

El Euribor de septiembre se sitúa, por octavo mes consecutivo, por debajo del que se registrara hace un año (2,084%), por lo tanto, los trabajadores que tengan que revisar ahora sus hipotecas continuarán, un mes más, viendo reducidas sus cuotas mensuales.
 

El hecho más destacado de este mes de septiembre ha sido la entrada en vigor del incremento del IVA puesto en marcha por el Gobierno Central. Esta nueva carga impositiva se ha visto traducida en un aumento generalizado del precio de los productos que, lógicamente, además de volver a desincentivar el consumo, también ha provocado una nueva pérdida de poder adquisitivo para las economías domésticas.

Con respecto a los carburantes, la subida del IVA ha venido a empeorar una situación ya altamente preocupante al estar marcando la gasolina máximos históricos ya durante el pasado mes de agosto. Con el incremento impositivo, el precio medio del litro de gasolina se ha visto aumentado en 3,6 céntimos provocando que, a todos los efectos, los carburantes se hayan convertido en un auténtico bien de lujo que no está al alcance de la mayor parte de los trabajadores andaluces.

En cuanto al cumplimiento de los objetivos de déficit público, el injusto reparto que el Gobierno Central ha llevado a cabo del mismo, siendo mucho más exigente con las Comunidades Autónomas y con los Ayuntamientos de lo que es con sus propias cuentas, está provocando un cisma entre territorios que está sacando a la luz la existencia de una auténtica crisis institucional en el  conjunto del Estado.

En lo que a la confianza en la economía española se refiere, la prima de riesgo estatal ha cerrado el mes de septiembre en 450 puntos básicos que, aunque por debajo de los 552 que se registraran a finales de agosto, no puede ocultar el profundo incremento de la misma que se ha producido en la parte final del mes. Los problemas de credibilidad de la economía española continúan más que latentes.

El hecho de que, en la parte final del mes, la inflación se haya disparado como consecuencia de las decisiones políticas del Gobierno central tiene un importante efecto sobre el conjunto de las cuentas públicas. Dentro de un par de meses, cuando se publique el IPC de noviembre, dicho dato será utilizado para calcular la desviación de poder adquisitivo que han sufrido los pensionistas a lo largo del año.
 
Cada décima por encima del 1% que se sitúe el IPC de noviembre tendrá un coste de 100 millones de euros para el Estado, en forma de pago compensatorio, que se duplicará al consolidarse para el próximo ejercicio. De esta forma, de situarse finalmente en el 3,4%, el coste total para las arcas públicas ascendería a 4.800 millones de euros.

El Ejecutivo Central todavía no se ha manifestado claramente sobre si va a llevar a cabo esta compensación económica, tal como establece la ley, o no. De momento, simplemente se ha limitado a indicar que su intención es cumplirla con lo que, conociendo el valor de las promesas del Partido Popular, lo más probable es que no lo lleven a cabo y terminen siendo los pensionistas los que asuman una nueva pérdida de poder adquisitivo que añadir al ya famoso copago farmacéutico.

Esta misma semana hemos conocido las nuevas previsiones económicas publicadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) que sitúan a la economía griega y española como las que peor evolución tendrán en 2013. Las políticas de recortes de inversiones y gastos y las importantes subidas de impuestos han supuesto un importante lastre para el crecimiento hasta el punto de que si, hace sólo un año, el FMI preveía que la economía española crecería un 1,8% en 2013, la nueva previsión es una caída del PIB del 1,3%.

El escenario es especialmente negativo si tenemos en cuenta que, a su vez, el FMI ya tampoco confía en que el paro empiece a reducirse en 2013 y vuelve a empeorar su previsión de desempleo con respecto al último informe. En esta ocasión, los nuevos augurios establecen una tasa de desempleo estatal por encima del 25,1%. En definitiva, la institución monetaria prevé que, durante 2013, España ocupará el puesto 184 de las 185 economías nacionales analizadas.

La situación global de la economía española está muy lejos de mejorar sin que parezca que el Gobierno quiera hacer nada para solucionarlo. Más bien la imagen es la contraria, la obsesión por el cumplimiento de los objetivos de déficit público, cuestión que tampoco están logrando, está sumiendo al conjunto del Estado en un nuevo y más profundo periodo de recesión económica.
 

Cada vez son más los hogares con todos sus miembros en paro, nuevas empresas se ven obligadas a cerrar cada día ante la imposibilidad de acceder a financiación, los sistemas públicos de sanidad y educación se ven seriamente perjudicados por los recortes del PP y, ahora también, los precios inician una nueva espiral inflacionista descontrolada como consecuencia de la política tributaria del Gobierno. Quieren arruinar el país, quieren acabar con todo y no se lo vamos a permitir.

Por ello, es fundamental que los trabajadores andaluces participemos en todas y cada una de las manifestaciones y movilizaciones de protesta que se están convocando para exigir al Ejecutivo un giro radical de la política económica y la puesta en marcha de medidas tendentes a fomentar el crecimiento económico y la creación de empleo.