ipc junio 2012

Cada vez es más evidente la necesidad de apostar por políticas de crecimiento y de creación de empleo

13/07/2012 |

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Durante junio el IPC en Andalucía bajó un 0,2% con respecto al registrado en mayo. Este descenso es el mismo al registrado a nivel estatal (-0,2%) y también el mismo que se alcanzara el pasado año durante este periodo (-0,2%). En cuanto a la variación interanual, el incremento de los precios en Andalucía ha sido del 1,6%. Este dato es tres décimas inferior a la inflación estatal (1,9%) y 1,7 puntos menor que el 3,3% registrado en junio de 2011.

Alimentos y Bebidas no Alcohólicas (0,4%) es el grupo que ha recogido el mayor incremento del IPC con respecto al mes pasado. A su vez, Ocio y Cultura (0,3%) también registra un importante incremento de precios fruto del inicio de la temporada veraniega. En sentido contrario, los grupos Transportes (-1,4%) y Vestido y Calzado (-1,0%) son en los que se han producido los mayores descensos de precios. En cuanto a la inflación interanual, en los últimos doce meses, los aumentos de precios más importantes se continúan dando en los grupos Bebidas Alcohólicas y Tabaco (11,9%) y Vivienda (5,2%). Por el contrario, Comunicaciones (-3,8%), Medicina (-3,1%) y Menaje (-0,2%), son los únicos grupos que han visto reducidos sus precios.

Por lo que a los alimentos de primera necesidad se refiere, el incremento más significativo de este mes se registra en las frutas frescas (11,9%). Por el contrario, destacan los descensos de precios alcanzados en otros productos como las legumbres y las hortalizas frescas (-5,7%), las patatas (-3,0%) o la carne de ovino (-2,1%). Durante el último año, los alimentos más inflacionistas han sido los huevos (19,7%), las frutas frescas (11,1%) y el café, cacao e infusiones (6,5%). En sentido contrario, los alimentos que más han visto reducidos sus precios han sido las patatas (-11,1%) y las legumbres y hortalizas frescas (-7,5%).

El IPC se ha reducido en todas las provincias andaluzas. Los mayores descensos se han dado en Cádiz 8-0,4%) Almería y Granada (ambas -0,3%). El resto de provincias han obtenido descensos de precios iguales a la media autonómica (-0,2%).En los últimos doce meses, Córdoba (1,9%), Málaga (1,8%) y Granada (1,7%) continúan un mes más como las provincias más inflacionistas. Por el contrario, Almería y Jaén (1,4%) repiten este mes como las que menos. Las diferencias entre provincias se sitúan, por tanto, en 5 décimas y se incrementan una con respecto al mes pasado.

Mientras tanto el precio del petróleo, (el barril de Brent, el de referencia en Europa) ha sufrido continuas subidas y bajadas de precio a lo largo del mes de junio, llegando incluso a situarse por encimad de los 100 $ a principios del mismo para luego bajar de los 90 $ en la parte final del mes. Ha cerrado junio con un valor de 97,62 $, 5,89 dólares por debajo de los 103,51$ que marcara a finales de mayo y un 12,80% inferior al precio que registraba hace justo un año.

En lo que a los tipos de interés se refiere, el Banco Central Europeo ha accedido, la pasada semana, a rebajar el precio del dinero por debajo del 1%, por primera vez en sus 12 años de existencia como gestor la política monetaria en la eurozona. Con esta decisión, el tipo de interés oficial del euro baja un cuarto de punto, hasta el 0,75%, lo que debería ayudar a que fluyera la liquidez que demandan las economías europeas. A pesar de que esto es una buena noticia, es preciso dejar claro que los tipos de interés en la zona euro todavía se sitúan por encima de los de Estados Unidos, Japón o Reino Unido.

El Euribor, indicador de referencia utilizado para fijar el tipo de interés variable de los préstamos hipotecarios ha sufrido continuos descensos en su valor a lo largo del pasado mes de junio, situando el valor medio del mes en el 1,219%. Recordemos que la media del mes de mayo fue del 1,266%. A su vez, en julio parece continuar con esta tendencia decreciente ya que, como media provisional en lo que llevamos de mes, registramos un valor de 1,144%. El Euribor de junio se sitúa, por quinto mes consecutivo, por debajo del que se registrara hace un año (2,144%), por lo tanto, los trabajadores que tengan que revisar ahora sus hipotecas continuarán viendo reducidas sus cuotas mensuales.

Especialmente preocupante son las declaraciones del Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunciando nuevas facilidades para que los defraudadores puedan acogerse a la amnistía fiscal. De esta manera, ya no se gravará con el 10% todos los activos ocultos sino únicamente la parte generada en lo ejercicios no prescritos, es decir, en los tres últimos años. En la práctica, esto supondrá que muchos de estos defraudadores puedan blanquear su dinero con un coste inferior al 1%. Es intolerable que se ponga en marcha esta medida al mismo tiempo que se vuelve a subir el IVA, ese impuesto que pagamos todos por igual sin tener en cuenta los recursos económicos de cada uno de los contribuyentes.

También durante la semana pasada, el Tesoro Público volvió a recurrir al mercado para financiarse, viéndose obligado a volver a subir los intereses para, de esta forma, lograr superar las dudas que los inversores internacionales tienen en la economía española. Aunque se lograra alcanzar la meta prevista de venta de bonos por valor de 3.000 millones, lo cierto es que se consiguió ofreciendo el bono a 10 años a un tipo marginal del 6,5%, el segundo nivel más alto de los últimos 16 años y sólo superado por el 7,09% de noviembre de 2011, días antes de las elecciones generales. Este tipo de interés es insostenible para cualquier economía y precisa de la intervención directa del BCE, es decir, necesita que el BCE se comporte como un auténtico Banco Central. A principios de esta semana, la tendencia parece confirmase y la prima de riesgo se sitúa ya en los 580 puntos básicos y el interés del bono a 10 años ha superado el 7%, valor insostenible a todos los efectos, como así reconoce el propio ejecutivo estatal.

Por primera vez desde que en el año 2000 el INE empezara a publicar la tasa de ahorro de los hogares, éstos han gastado más de lo que ingresaron durante el primer trimestre de 2012. El descenso en los ingresos familiares en un Estado con más de cinco millones de parados, con casi dos millones de hogares donde todos sus miembros están desempleados, con sueldos cada vez más bajos para aquellos “afortunados” que todavía mantienen su empleo y el agotamiento de las prestaciones públicas están provocando que las familias españolas se vean obligadas a tener que gastar por encima de sus ingresos aunque sólo sea para mantener un nivel de vida digno.

Sin querer darse cuenta de la precariedad de la situación que están viviendo nuestras familias, el Ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha vuelto a manifestar el compromiso del Gobierno con el objetivo de reducción del déficit público y la necesidad de tener que llevar a cabo nuevos “esfuerzos adicionales” para así poder cumplirlo. Ahora que la mayor parte de Europa empieza a hablar de políticas de crecimiento, el Gobierno español continúa anclado en obediencia ciega a los dictados de la Canciller alemana.

A su vez, aunque todavía no se ven reflejados en el IPC de junio, ya que la medida se ha hecho efectiva a partir del 1 de julio, hemos vuelto a asistir al incremento del precio de la factura de la luz (3,95%), el gas natural (2,26%) y la bombona de butano (5,92%). No podemos olvidar que ya el pasado mes de abril, la luz subió un 7% y el gas un 5%. Con estas medidas, se incorporan nuevos costes para las familias de trabajadores andaluzas que ya de por sí, tienen serias dificultades para lograr llegar a fin de mes.

Con respecto al rescate de la banca española, parece que los primeros 30.000 millones para los bancos llegarán antes de finales de julio. No obstante, son muchas las dudas sobre este rescate ya que, aunque parece aprobada la recapitalización directa de los bancos, este mecanismo todavía no está operativo. Además, habrá misiones de la troika (Comisión Europea, BCE y FMI) en Madrid supervisando las operaciones cada tres meses.

La Comisión Europea y el Ecofin han ampliado un año el objetivo del déficit del 3% del PIB y flexibilizado la meta de déficit para este año, que pasaría del 5,3% al 6,3% del PIB, debido a la profundidad de la recesión de la economía española. Sin embargo el Gobierno se ha negado a compartir este punto adicional con las Comunidades Autónomas, lo que ha provocado, en la reunión celebrada en el día de ayer, un importante cisma entre ellas.

Lo cierto es que la actual crisis del sistema financiero español ha alcanzado ya unos niveles insostenibles, hasta el punto de convertirse en uno de los principales problemas del conjunto de la economía. Es evidente que detrás de toda esta problemática se encuentra una pésima gestión por parte de las más altas instancias de la banca estatal, es decir, por parte de aquellos que no dudaron un segundo en concederse unos sueldos astronómicos y se jactaban de anunciar los enormes beneficios de la banca y de sus operaciones especulativas que nunca ayudaron a crear riqueza y, mucho menos, a redistribuirla de forma adecuada. Por todo ello, es el momento de depurar responsabilidades y que todos los culpables rindan cuentas ante el conjunto de la sociedad. Por ello, desde UGT reclamamos la necesidad investigar todo lo ocurrido y exigimos la creación de una Comisión de Investigación sobre la Crisis de las Instituciones Financieras Españolas.

Con respecto a las nuevas medidas de ajustes anunciadas esta semana por el Gobierno de Rajoy (subida del IVA, reducción de la prestación por desempleo, supresión de la paga de Navidad y menos días de asuntos propios para los empleados públicos, eliminación de la deducción por vivienda…) no podemos manifestar más que nuestro frontal rechazo a las mismas, ya que en esta ocasión, pretende que seamos los trabajadores los que paguemos el rescate económico a las EEFF. Es decir, Rajoy pretende salvar a la Banca a base de continuar hundiendo a los ciudadanos.

Por todo lo hasta aquí expuesto y ante el aparente control de la inflación, es imprescindible que el Gobierno lleve a cabo un giro radical en el eje vertebrador de su política socioeconómica y sustituya el control del déficit y los recortes de derechos por políticas de crecimiento y de creación de empleo que, de una vez por todas, protejan a las personas y nos ayuden a poner fin a la crisis.