La Junta de Andalucía se olvida de la creación de empleo de calidad en su idea de transformar Andalucía

La Junta de Andalucía se olvida de la creación de empleo de calidad en su idea de transformar Andalucía

El Ejecutivo Autonómico aprueba la formulación de una Estrategia para la Transformación Económica de Andalucía (ETEA 2021-2027) poniendo nuevamente de manifiesto que la generación de empleo de calidad no es una de sus prioridades. En su día, el acuerdo de gobierno entre PP y Cs ya hacía entrever que uno de los más graves problemas socioeconómicos que tiene nuestra tierra, su elevado desempleo y la precariedad del empleo generado, no iba a ser un de las prioridades del nuevo Ejecutivo. Los Presupuestos para 2019 y el anunciado para 2020 no han hecho más que corroborar nuestro temor, con partidas destinadas a la lucha contra el paro que, o se reducían, o se incrementan muy por debajo de lo que, de media, lo hace el conjunto de las cuentas andaluzas.

13/11/2019 |

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El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía número 218, de 12 de noviembre de 2019, recogía este martes el Acuerdo de Gobierno por el que se aprueba la formulación de la Estrategia para la Transformación Económica de Andalucía. El Acuerdo, que parece establecer las bases de lo que será el futuro documento, no es más que una mera distracción con la que hacerse una nueva foto. Un bonito vestido con el que intentar ocultar una absoluta incapacidad para crear medidas en materia de empleo de calidad.

El documento, que dice ser coherente con las prioridades que definen la Política de Cohesión en el próximo marco financiero plurianual de la UE (2021-2027), es decir, con aquellas que pretendía hacer de Europa un territorio más inteligente, más respetuoso con el medio, más conectado, más social y más próximo a sus ciudadanos. Definen cinco grandes bloques que conformarán la base del futuro planteamiento estratégico de desarrollo regional para Andalucía en los próximos siete años: competitividad, sostenibilidad, conectividad, bienestar y territorio.

Ante esto, nuestra pregunta es…¿Dónde quedaron esas promesas electorales en las que nos aseguraron que iban a crear 600.000 empleos en un solo año?. No entendemos cómo pretende este Gobierno transformar económicamente nuestra tierra sin hablar de empleo, sin incluirlo en las prioridades de la política económica.

Para no faltar a la verdad, lo cierto es que, en los cinco folios que contienen este Acuerdo de Gobierno, la palabra empleo aparece en tres ocasiones: citando a la ya extinta “Agenda por el Empleo”, como ejemplo de instrumento de orientación de la política económica; en una relación de  fracasos del anterior Plan Económico de Andalucía 2017-2020; en una declaración de intenciones por la que se pretende reforzar las funciones de los servicios públicos de empleo. Toda una señal que pone de manifiesto el grado de importancia que este Ejecutivo le da a la necesidad de poner en marcha políticas dirigidas a generar empleo de calidad y a luchar contra la imperante precariedad laboral, ninguna.

No deja de ser curioso que cinco sean esos objetivos básicos de la UE que, prácticamente de forma calcada e íntegra han sido trasladados al Acuerdo publicado en BOJA. Todos menos, curiosamente, el cuarto, el que nos habla de la apuesta por una Europa más social mediante la aplicación del pilar europeo de derechos sociales, que parecen haber ido a parar al saco del olvido del Consejo de Gobierno.

También parece establecer cuál es la forma, de esta nueva Junta de Andalucía, de entender el Diálogo Social que apenas unos meses atrás nos aseguraban pretender volver a poner en valor como elemento diferenciador de nuestra tierra. Aquella voluntad de volver a hacer a los agentes sociales y económicos más representativos coparticipes del diseño de las políticas socioeconómicas de la Junta se reduce a, enterarnos por el BOJA de medidas de la trascendencia de esta y dejarnos presentar aportaciones, que serán o no tomadas en consideración, a un Documento ya previamente salido de las “cocinas” internas de la Comisión de Política Económica, organismo del que solo forman parte las propias Consejerías de la Junta.

Grave error el que comete este Gobierno, por un lado, al pretender transformar económicamente nuestra tierra sin mirar a la “pata” del empleo y, por otro, al olvidar que, las políticas socioeconómicas que tienen un mayor éxito en su ejecución, son las diseñadas y puestas en marcha con el mayor grado de consenso  y diálogo posible.