Pandemia y economía sumergida, la ausencia de derechos ante el trabajo invisible

Pandemia y economía sumergida, la ausencia de derechos ante el trabajo invisible

UGT Andalucía quiere denunciar la situación por la que están pasando trabajadores y trabajadoras en situación irregular. La economía sumergida es una lacra ante la cual los derechos de las trabajadoras y los trabajadores no existen, o no tienen ninguna garantía. Se calcula que en nuestro país entre 2 y 4 millones de personas trabajan en la economía sumergida: sin contrato, sin horarios, sin cotización, sin prestaciones contributivas, sin derecho a bajas laborales, sin derecho a conciliación, con escasos salarios y sin medidas de prevención de riesgos laborales.

08/04/2020 |

Imagen noticia
Actualmente la economía sumergida está en todos los sectores: agricultura, servicios, construcción, industria…podríamos destacar los casos de hostelería, venta ambulante, empleadas de hogar y cuidadores/as de personas dependientes…
 
Otra cuestión destacable es la terrible situación en la que quedan en la pandemia muchas mujeres que ejercen la prostitución, expulsadas de los burdeles o encerradas en ellos, o directamente sin acceso a ningún tipo de derecho, ni siquiera el de vivienda, u obligadas a seguir trabajando.
 
Se estima que la economía sumergida puede representar entre un 18 y 25% del PIB, y un 18% de la población activa de nuestro país, según declaraciones de Friedrich G. Schneider y un estudio de Economía sumergida y fraude fiscal en España: ¿qué sabemos? ¿qué podemos hacer? . En Andalucía las estimaciones son mayores, hablamos de un 26-28% del PIB y en torno a un 20-22% de la población activa, según estimaciones realizadas por el colectivo de Técnicos Financieros del Ministerio de Economía y Hacienda (Gestha).
 
¿Quiénes son estas personas y de qué pueden vivir ahora que no pueden salir de sus casas?  
 
Estas personas son mujeres, inmigrantes y jóvenes principalmente, son grupos de población vulnerables que por su sexo, su edad o su origen, no tienen los mismos derechos ni las mismas oportunidades que el resto para optar por un empleo regulado o mejor. 
 
Se está denunciando por asociaciones vecinales y demás entidades y ONGs que la pandemia y el confinamiento están produciendo un agravamiento de la pobreza de muchas familias que no pueden trabajar. UGT Andalucía se suma a esta denuncia: la vulnerabilidad de quienes son más débiles se multiplica. 
Quienes tienen más precariedad y menos derechos tienen menos recursos y se quedan mucho más desamparados tanto en el ámbito privado como en el público, y la crisis económica resultante de la pandemia puede dejar a estar personas abocadas a la pobreza.
 
Esta situación de extrema necesidad produce que las medidas sociales aprobadas por las diferentes Administraciones Públicas sean imprescindibles para estas personas, pero no son suficientes.
 
Para UGT Andalucía, la Renta Mínima de Inserción Social de Andalucía (RMNSA) es la herramienta más potente para dar respuestas rápida y eficaz a las familias que se encuentran en estas situaciones, complementada con  otras aprobadas por las diferentes Administraciones Públicas como: garantía suministros básicos, la suspensión de los desahucios, ampliación moratoria de hipoteca, ayudas al alquiler,  ayudas de alimentos, etc.
 
Otra cuestión importante es la lucha contra el fraude laboral y la no contratación de trabajadoras y trabajadores, habría que reforzar a la inspección de trabajo para que haya más vigilancia y sanciones ante estas conductas. 
Nuestro sindicato estima necesario que se amplíen las medidas económicas y sociales destinadas a familias en situaciones de vulnerabilidad, que se incremente la dotación presupuestaria, y que se simplifiquen y agilicen  los procedimientos de trámites y gestión, porque no podemos olvidar que estamos hablando de necesidades básicas de muchas personas.