UGT insiste en la necesidad de que las empresas negocien Protocolos de Prevención del Suicidio en el ámbito laboral

El suicidio supone un problema de salud pública de primera magnitud en nuestro país y también a nivel global. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año más de 700.000 personas pierden la vida por suicidio en el mundo. En nuestro país, en el año 2025 y según datos provisionales del INE, se produjeron 3.808 muertes por suicidio y, aunque este dato supone un descenso de 3,7% con respecto a 2024, son cifras terribles ante las cuales nuestra sociedad, debería reaccionar.


salud laboral, comunicados de prensa

26/09/10 8:03


No existe una única causa del suicidio, sino que influyen diversos factores sociales, psicológicos o ambientales. Algunos factores de riesgos son las adicciones como puede ser el consumo de alcohol. Pero también existe un riesgo mayor si se ha producido un intento previo de suicidio o, por ejemplo, existe un cuadro depresivo.

Además de un problema de salud pública, el suicidio es también un problema de salud laboral. Resulta difícil cuantificar con precisión cuál es el alcance y la magnitud en los centros de trabajo ya que solo algunos casos se conocen por la prensa o acuden a los tribunales. En la mayoría de las ocasiones donde la causa laboral es la causante de un suicidio no se recogen como contingencia profesional. Pero la realidad es que existen ciertas actividades y ocupaciones que presentan mayores tasas de suicidio como en las que se relacionan con la exposición a situaciones violentas, estresantes, con la facilidad de acceso a las armas de fuego, medicamentos o sustancias toxicas, como los pesticidas y numerosas sentencias de ámbito nacional e internacional ya reconocen la causa laboral como causante de muchas enfermedades mentales.

El Ministerio de Sanidad en el Plan de Acción Estatal de Prevención del Suicidio incluye también el ámbito laboral como un entorno clave donde detectar y reducir el riesgo y uno de sus compromisos es la creación del Observatorio para la Prevención del Suicido, que fue aprobado el pasado 31 de marzo por el Consejo de ministros sin incluir a los interlocutores sociales en el mismo. Cuestión que, sin duda, supone un error de planificación ya que no cuenta con las aportaciones de empresarios y sindicatos en la valoración y análisis de las condiciones del mercado laboral y del estado de salud de la clase trabajadora.

Para que el suicidio pueda prevenirse en el entorno laboral es necesario detectar las causas que puedan originar o agravar una posible situación suicida a través de Protocolos Contra el Suicidio negociados junto con la representación legal de las personas trabajadoras. En estos protocolos de actuación es posible incluir una línea de ayuda inmediata, soporte o ayuda psicológica para aquellas personas trabajadoras que lo necesiten, campañas de sensibilización frente a esta  realidad y procedimientos de seguridad en los casos en los que haya riesgo desde incluso antes de que aparezca la ideación suicida. También deben incluir un seguimiento de la persona en riesgo y mecanismos de ayuda para su integración en la empresa. En caso de consumarse el suicidio, deben incluir también un plan de acompañamiento y duelo para la plantilla como programas de ayuda a personas trabajadoras que tengan que enfrentarse al duelo tras haber perdido a algún familiar a causa del suicidio.

La negociación colectiva vuelve a plantearse como herramienta clave también en esta materia puesto que hace posible incluir en los convenios colectivos cláusulas para la prevención del suicidio. Por ejemplo, un permiso retribuido para personas con familiares que estén en riesgo de suicidarse y que necesiten atención, el establecimiento de planes de salud mental que evalúen los posibles trastornos a los que las personas trabajadoras están expuestas o están sufriendo por alguna causa, programas formativos para evitar emitir mensajes que puedan contribuir de manera negativa al acompañamiento necesario de una persona en riesgo, entre otras muchas medidas adaptadas y efectivas.

Frente a este problema, desde UGT hemos puesto en marcha el Observatorio de Salud Mental, que nace como una plataforma donde los delegados, delegadas y personas trabajadoras puedan contactar, de manera gratuita, con un equipo de psicología profesional que les asesoren sobre cómo afrontar posibles situaciones relacionadas con los problemas de salud mental y ante las situaciones relacionadas con el suicidio. Además, en la web del Observatorio de Salud Mental de UGT, están disponibles distintos documentos e información de interés para su consulta como dípticos, artículos y otros estudios sobre la materia Observatorio de Salud Mental | UGT

Desde el sindicato reivindicamos la aprobación de la reforma de la LPRL ya que supondría un avance necesario en la protección de la salud mental de la clase trabajadora. Solicitamos a los distintos grupos parlamentarios responsabilidad en el proceso de tramitación de la nueva Ley que surge de un acuerdo, tras casi dos años de negociación, entre Sindicatos y Gobierno en la mesa del Dialogo Social. Del mismo modo, consideramos necesaria la actualización del listado de enfermedades profesionales español que reconozca los problemas de salud mental de la clase trabajadora para poder establecer medidas preventivas en el entorno laboral que disminuirían, sin duda, muchas de las bajas laborales por estrés, ansiedad y depresión que se producen por la inacción en la mejora de condiciones de muchas empresas que están haciendo enfermar a las y los trabajadores de este país.