Carta a la ciudadanía andaluza

Andaluzas y andaluces: Más de un siglo llevamos defendiendo los derechos laborales, sociales y civiles de esta tierra. Y hoy, desde UGT Andalucía, sentimos la obligación de trasladaros una reflexión que no admite demora.Tras las recientes elecciones autonómicas, Andalucía se encuentra ante una decisión que trasciende cualquier cálculo partidista. Las prioridades, hoy, son la democracia, los derechos y las libertades.


diálogo social, comunicados de prensa

26/06/11 10:59


La experiencia histórica nos ha demostrado que la entrada del fascismo en los gobiernos no es un gesto neutro. Supone una alteración profunda del marco democrático, con efectos que comprometen la cohesión social, la igualdad entre mujeres y hombres, la protección de las minorías y la estabilidad institucional. Andalucía no es ajena a estos riesgos, ni Europa tampoco.

Por ello pedimos a los partidos que ejerzan un liderazgo responsable y que eviten formar gobierno con fuerzas antidemocráticas. Antidemocráticas, sí, aunque hayan entrado en el Parlamento a través de unas elecciones. La historia nos ha enseñado, con una claridad violenta y dolorosa, que los errores de los actores moderados abren la puerta a retrocesos que luego resultan muy difíciles de revertir. El escenario que hoy enfrenta Andalucía recuerda demasiado a momentos que Europa y España ya vivieron, con consecuencias que no podemos permitirnos olvidar.

No se trata de afinidades ideológicas. No se trata de bloques. Se trata de preservar el marco democrático que garantice que todas las opciones políticas puedan seguir compitiendo en libertad, con respeto a los derechos que nuestra Constitución y nuestro Estatuto de Autonomía consagran. Se trata de tender puentes entre demócratas de verdad.

Porque lo contrario sería asomarnos al abismo en el que ya han caído Castilla y León, Extremadura y Aragón: un abismo marcado por el rancio discurso de la prioridad nacional, por consejerías diseñadas para desregular sin límite y abrir la puerta a la desigualdad y a la pérdida de derechos básicos.

Andaluzas y andaluces, ¿cómo queremos que se nos recuerde? Tenemos una obligación histórica: no equivocarnos. Evitar que ideologías autoritarias entren en el Gobierno no es una decisión partidista. Es un acto de responsabilidad democrática para nuestra tierra.

UGT Andalucía