El secretario general de UGT Andalucía, Oskar Martín, ha señalado que "no nos preocupan los nombres, nos preocupan las decisiones que adopten y el modelo de Andalucía que quieran construir. Los consejeros y consejeras que hoy asumen sus responsabilidades tendrán que demostrar con hechos si trabajan para mejorar la vida de la ciudadanía o para impulsar un proyecto que suponga un retroceso en derechos y en servicios públicos".
Martín ha recordado que el acuerdo de gobierno recoge medidas que generan una profunda preocupación para el sindicato por su posible impacto sobre los derechos sociales, laborales y el Estado del bienestar.
UGT Andalucía también llama la atención sobre la nueva estructura del Ejecutivo, en la que desaparece una consejería con competencias específicas en materia de diálogo social. Hasta ahora, Andalucía contaba con un departamento que situaba el diálogo con los agentes sociales como una de las prioridades de la acción de gobierno. La ausencia de esa referencia específica en la nueva organización genera incertidumbre sobre el papel que el Ejecutivo pretende otorgar a una herramienta que ha sido clave para alcanzar acuerdos en materia de empleo, relaciones laborales y desarrollo económico.
Confiamos en que esta reorganización no suponga una pérdida de peso del diálogo social. Andalucía necesita más diálogo, más concertación y más acuerdos entre Gobierno, sindicatos y organizaciones empresariales, no menos. Estaremos muy vigilantes para que el diálogo social siga siendo una prioridad real y no quede diluido en la nueva estructura del Gobierno.
"Esperamos que cada miembro del nuevo Gobierno sea plenamente consciente de la enorme responsabilidad que asume y que sitúe el interés general por encima de cualquier compromiso partidista. Andalucía necesita fortalecer su sanidad pública, su educación, la atención a la dependencia, las políticas de empleo y el diálogo social, no avanzar hacia modelos que debiliten los servicios públicos o cuestionen derechos conquistados durante décadas", ha afirmado.
UGT Andalucía ha insistido en que mantendrá una actitud de diálogo y responsabilidad institucional, pero ha advertido de que ese diálogo deberá sustentarse en el respeto a los derechos de las personas trabajadoras y al interés general.
"Vamos a juzgar a este Gobierno desde el primer día por sus hechos y no por sus declaraciones. Si las decisiones de los nuevos consejeros contribuyen a mejorar el empleo, reforzar los servicios públicos y proteger los derechos de la ciudadanía, encontrarán en UGT un interlocutor responsable. Pero si optan por los recortes, las privatizaciones, los retrocesos en igualdad, el debilitamiento de los derechos laborales o políticas que enfrenten a la sociedad, tendrán enfrente a UGT Andalucía con toda la firmeza que exige la defensa de las personas trabajadoras", ha subrayado Óskar Martín.
El secretario general de UGT Andalucía ha concluido asegurando que "este no es el momento de las fotografías ni de los nombramientos. Es el momento de demostrar con hechos cuál es el proyecto de Andalucía que quiere impulsar este Gobierno. UGT Andalucía estará vigilante para que ninguna decisión suponga un paso atrás en derechos, libertades o cohesión social. Nuestro compromiso seguirá siendo el mismo de siempre: defender el empleo digno, los servicios públicos y los derechos de la mayoría social".