Asegurar el poder adquisitivo de las personas trabajadoras debe ser una prioridad para la política económica

En la mañana de hoy hemos conocido el indicador adelantado del Índice de Precios de Consumo para el mes de junio, elaborado por el INE. El dato muestra que los precios se incrementarían seis décimas (0,6%) con respecto al valor alcanzado el mes pasado. De esta forma, la tasa mensual se incrementaría medio punto con respecto a la registrada en mayo (0,1%).


ipc, comunicados de prensa

26-6-29 上午10:06


De confirmarse estos datos a mediados de julio, la tasa interanual de inflación se mantendría constante en el 3,2%, que ya registrara los pasados meses de abril y mayo (3,2%). Por su parte, la inflación subyacente (2,9%) se reduciría una décima con respecto a la del mes pasado (3,0%). De esta forma, la brecha entre ambos indicadores pasa ahora a ser de 3 décimas en favor del indicador general.

Junio es un mes dado a registrar importantes incrementos en el nivel general de precios. Así, entre 2010 y 2026 sólo en tres ocasiones han descendido los precios a estas alturas del año (2011, 2012 y 2019). Además, el dato publicado hoy es bastante similar al que registramos en junio del año pasado por lo que, se mantiene esta tendencia alcista en el mes previo al inicio del periodo de rebajas de verano.

 Según los datos adelantados hoy, la inflación interanual se mantendría en el 3,2%. Pero lejos de valorar esto de manera positiva, tenemos que continuar denunciando que la inflación se mantiene en unos niveles inasumibles para las economías domésticas que, además, como es lógico, tiene efectos dramáticos sobre los colectivos y grupos de personas más vulnerables.

En términos generales, podemos observar como la tasa interanual se ha mantenido constante porque, en buena medida, el mayor incremento en el precio de la electricidad y del gas registrado en junio de este año, se ha visto compensado con el abaratamiento de los combustibles para los vehículos personales.

Reconocemos el efecto positivo que sobre la inflación han tenido las medidas adoptadas por el Gobierno Central, sobre todo las reducciones impositivas a la electricidad y a los combustibles. Pero estas medidas se implementaron con fecha de caducidad, el 31 de mayo para las rebajas a la electricidad y el 30 de junio para la de los combustibles. Por este motivo y ante la continuidad de la complejidad del escenario geopolítico actual, apoyamos que estas medidas se prorroguen o se sustituyan por otras alternativas que continúen protegiendo a la ciudadanía, sobre todo a las personas más vulnerables, de los efectos del ciclo inflacionista.

De manera paralela y en esta línea de protección de las personas más vulnerables, resulta fundamental continuar apostando por el incremento del SMI hasta alcanzar, de manera efectiva, el 60% del salario medio real, tal como nos hemos comprometido en la Carta Social Europea. Los aumentos del SMI de los últimos años han demostrado que son la principal herramienta de lucha contra la pobreza laboral y las desigualdades salariales.

Tampoco podemos olvidar que, desgraciadamente, el encarecimiento del precio de la vivienda y de los alquileres está absorbiendo buena parte de las mejoras salariales. Por ello, en materia de derecho a una vivienda digna apostamos por la aplicación real de medidas de regulación para las zonas más tensionadas y por una apuesta importante por la ampliación del parque público de viviendas permanente.

Como conclusión, aunque parece que el ciclo inflacionista está moderándose o, al menos suavizándose, existe una gran incertidumbre sobre la evolución de los precios a corto y medio plazo. Ante estas incertidumbres, tenemos que afianzar un proceso de mejora salarial responsable y suficiente, capaz de hacer mejorar el poder adquisitivo de las familias trabajadoras y favorecer un reparto más justo de la riqueza generada por el conjunto de la economía española.