En 2026 aumentarán un 2% los casos de cáncer en España: la prevención en las empresas es clave para combatirlo

En 2026 aumentarán un 2% los casos de cáncer en España: la prevención en las empresas es clave para combatirlo

UGT reclama que las empresas cumplan con la normativa en prevención de riesgos laborales y que se negocien protocolos para la reincorporación al trabajo tras la enfermedad. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2026 se registrarán en nuestro país 301.884 casos nuevos de cáncer, por lo que se incrementarán los casos un 2% con respecto al año pasado.

04/02/2026 |

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El cáncer sigue constituyendo una de las principales causas de mortalidad en el mundo, con aproximadamente 9,7 millones de muertes en el año 2022. En los próximos años se espera un incremento de dicha mortalidad y se estima que mueran de cáncer en 2050 más de 18,3 millones de personas.
En España, la mortalidad por cáncer pasará de los 114.000 casos ocurridos en 2022 a más de 180.000 estimados para 2050. 
 
Por primera vez, en 2024, el cáncer superó a las enfermedades del sistema circulatorio como primera causa de mortalidad en España con 115.578 muertes, frente a las 113.620 del aparato circulatorio según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Además, en mujeres, el cáncer de pulmón supera al de mama como primera causa de muerte por cáncer.
 
Según la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN) los tumores más frecuentes diagnosticados en España en 2026 serán en hombres; los cánceres de próstata, colorrectal y pulmón. En el caso de las mujeres; los de mama, colorrectal y pulmón.
 
El aumento en el número absoluto de cánceres diagnosticados se debe a diferentes causas, desde el aumento de la población, su envejecimiento (la edad es un factor de riesgo fundamental para la aparición del cáncer) y la exposición a factores de riesgo (tabaco, alcohol, contaminación, obesidad, sedentarismo, exposición laboral…). 
 
Si nos centramos en el entorno laboral, la OMS indica que la exposición a sustancias cancerígenas en el trabajo supone ya la cuarta causa de cáncer en la sociedad después del tabaco, la dieta y el sedentarismo.
 
En nuestro país, según datos del Ministerio de Sanidad, se estima que fallecen 8.700 hombres y 850 mujeres al año debido a exposiciones laborales a cancerígenos, a pesar de que la declaración y reconocimiento como enfermedad profesional es ínfima.
 
En 2025 únicamente se reconocieron 119 enfermedades profesionales causadas por agentes cancerígenos. Del total, 60 fueron debidas al amianto y 15 al polvo de sílice libre.
 
Casi la mitad de las personas trabajadoras, expuestas a factores de riesgo
 
Según datos de la Encuesta sobre la exposición a factores de riesgo cancerígenos de las personas trabajadoras de la Unión Europea, casi la mitad de las personas trabajadoras (48%) están expuestas, de manera frecuente, a alguno de los 24 factores de riesgo de cáncer que se investigaron. Los datos ponen de manifiesto que el tamaño de las empresas también influye en la exposición a sustancias cancerígenas, donde las que tienen menos de 50 personas trabajadoras, tienen 1,3 veces mayores probabilidades de estar expuestas a uno o más factores de riesgo de cáncer que las empresas de mayor tamaño.
 
Los sectores en los que las personas trabajadoras están expuestas a un factor de riesgo de cáncer son las actividades manufactureras y el comercio mayorista, con un 14% cada uno, y las actividades sanitarias y de servicios sociales, con un 13%.
 
La exposición laboral a agentes cancerígenos debe evitarse
 
Desde UGT exigimos que las empresas cumplan con la normativa en prevención de riesgos laborales y recordamos que la exposición laboral a agentes cancerígenos debe evitarse, sustituyendo estas sustancias por otras que no supongan riesgo para la salud o utilizando procedimientos seguros que eviten la exposición además de implementar medidas de protección colectivas, así como facilitar equipos de protección individual adecuados al riesgo y a la persona que los debe usar.
 
La información y formación en materia preventiva resulta indispensable para que las personas trabajadoras conozcan los riesgos y los procedimientos seguros de trabajo. Igualmente, la vigilancia periódica del estado de salud es necesaria para conocer en qué medida existe afección a la propia salud de aquellas personas que están expuestas, con protocolos de salud adecuados. 
 
Establecer medidas higiénicas donde las personas trabajadoras puedan disponer de medios y tiempo retribuido para el aseo personal y de sus ropas de trabajo, el control exhaustivo sobre sustancias como la sílice cristalina respirable, las emisiones de motores diésel, el polvo de madera, el benceno, el formaldehido o la exposición a temperaturas extremas son algunas de las acciones que pueden evitar la aparición del cáncer de origen laboral. 
 
Las secuelas del cáncer siguen persistiendo, en mayor o menor medida, una vez se han finalizado los tratamientos. Por ello es clave negociar, entre la empresa y los representantes de las personas trabajadoras, protocolos para la reincorporación al trabajo, del mismo modo que se pueden incluir cláusulas en los convenios colectivos que lo regulen como la flexibilidad en el horario, las adaptaciones de jornada, evitar los trabajos que conlleven una alta carga física o también aquellos que puedan implicar altos niveles de estrés, como medidas que ayuden a adaptar el trabajo a la persona y sus características actuales. 
 
La labor preventiva de las empresas es esencial
 
Desde UGT alertamos de los riesgos que supone no reconocer las enfermedades profesionales de origen laboral, como ocurre en la actualidad con la aparición de muchos tipos de cáncer a los que se les atribuyen diversas causas desestimando, de manera injusta y temeraria, su origen laboral. 
 
Es necesario actualizar el listado de Enfermedades profesionales y modificar el sistema de notificación y registro con el fin de establecer medidas que prevengan y protejan a las personas trabajadoras antes, durante y después de sufrir un cáncer. Es necesario que una enfermedad se considere como profesional cuando la causa prevalente de la misma sea el trabajo, no siendo necesario que el trabajo sea la causa exclusiva, como ocurre actualmente. 
 
Las empresas deben tomar conciencia de su labor preventiva ante las enfermedades tan letales como el cáncer. Tanto los cribados para detectarlos en una fase temprana, como la implementación de medidas que eviten los riesgos de exposición son elementos que mejorarían, sin duda, los ratios de personas afectadas, mejorando la vida y la salud del tejido productivo de este país. 
 
La actualización de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales resulta necesaria para adaptarse a los riesgos del siglo XXI. El Congreso de los Diputados y la sociedad en su conjunto debe tomar conciencia y avanzar en materia preventiva. Porque las empresas, más allá de contabilizar y lamentar muertes, pueden salvar vidas.