UGT Andalucía presenta los resultados preliminares del "I Informe de Percepción sobre la Implantación de la Inteligencia Artificial y la Transición Digital"
El sindicato ha analizado los resultados preliminares de su "I Informe de Percepción sobre la Implantación de la Inteligencia Artificial y la Transición Digital", un estudio pionero que recoge la visión de 500 afiliados, afiliadas y delegados sindicales de toda la comunidad. La primera de las conclusiones es que la IA ya está presente en el trabajo cotidiano, pero lo hace generando una mezcla de interés, incertidumbre y demanda de garantías sociales.
“La digitalización está entrando en los centros de trabajo y en la vida de la gente. Y nuestra obligación sindical es anticiparnos para que no se convierta en un factor de desigualdad o de control”, afirma Pablo Sánchez Villegas, secretario de Salud Laboral, Sectores Emergentes y Memoria Democrática de UGT Andalucía.
Los datos muestran que la mayoría de la militancia conoce o ha oído hablar de la transición digital, y que casi el 50% de los participantes sitúa la implantación de la IA como una realidad evidente. Sin embargo, esta percepción convive con un sentimiento dominante de incertidumbre, ya que un 69% reconoce sentirla cuando piensa en el futuro digital del empleo.
La mayoría considera que la digitalización puede liberar tiempo para tareas de mayor valor y mejorar servicios públicos esenciales, como la sanidad o la gestión administrativa, pero también advierte de riesgos como más control empresarial, dependencia tecnológica y una brecha digital rural que amenaza con ampliarse.
Nuevos riesgos psicosociales en el horizonte
Los resultados apuntan a que la implantación de la IA no solo transformará tareas, sino también la forma de relacionarnos en el trabajo. La deshumanización, el miedo a la pérdida de empleo y la falta de autonomía aparecen como los riesgos más señalados entre los encuestados.
“Si dejamos que la IA sustituya la interacción humana o tome decisiones sin supervisión, estaremos erosionando derechos laborales básicos. Y eso no lo vamos a permitir”, subraya el responsable sindical.
Aunque existe un porcentaje significativo que no percibe impacto directo, el 50% de las personas encuestadas cree que su puesto de trabajo se verá afectado. Y, aun así, el uso actual de la IA en el día a día laboral sigue siendo limitado, la mayoría no la utiliza, y quienes sí lo hacen la emplean sobre todo para buscar información, elaborar informes o automatizar tareas repetitivas.
UGT Andalucía destaca de los resultados que 8 de cada 10 personas quieren formarse en IA, con herramientas prácticas, impacto en derechos laborales y cuestiones de ética y privacidad. Por ello, Pablo Sánchez afirma que “la formación no puede ser un privilegio ni un esfuerzo individual. Debe ser un derecho garantizado dentro de la jornada laboral, especialmente para quienes están en riesgo de sustitución o cambio de tareas”
Regulación, transparencia y participación sindical
Los resultados muestran un amplio consenso en torno a la necesidad de regular la IA, reforzar la transparencia algorítmica y garantizar la participación sindical en todos los procesos de implantación.
Los encuestados sitúan como medidas prioritarias la inclusión de cláusulas en convenios sobre derechos digitales y supervisión humana, los planes de formación gratuitos y evaluaciones de impacto en empresas y administraciones.
Además, reclaman reforzar el régimen sancionador para usos ilícitos de la IA, prohibir determinados usos sensibles y apoyar a colectivos vulnerables ante la brecha digital.
“La transición digital justa es una obligación democrática. Y UGT Andalucía va a estar en primera línea para que la tecnología esté al servicio de las personas, no al revés”, concluye Pablo Sánchez Villegas.
Estos resultados servirán de base para las propuestas que UGT Andalucía llevará a la negociación colectiva, a la prevención de riesgos laborales y a los espacios de diálogo social. El sindicato insiste en que la digitalización debe ser una oportunidad para mejorar el empleo, no para precarizarlo.