Los precios descienden cuatro décimas y recuperan la tendencia habitual de los meses de enero
En la mañana de hoy hemos conocido el indicador adelantado del Índice de Precios de Consumo para el mes de enero, elaborado por el INE. El dato publicado muestra que los precios se redujeron 4 décimas (-0,4%) con respecto al valor alcanzado el mes pasado. De esta forma, la tasa mensual retrocedería 0,7 puntos con respecto a la registrada en diciembre (0,3%). Además, este descenso mensual de 4 décimas mejora el incremento del 0,2% experimentado a estas alturas de 2025.
De confirmarse estos datos a mediados de febrero, la tasa interanual de inflación se reduciría hasta el 2,4%, medio punto por debajo del 2,9% que se alcanzara en el pasado mes de diciembre. Por su parte, la inflación subyacente se ha mantenido constante en el nivel alcanzado a final del pasado año (2,6%). De esta forma, la brecha entre ambos indicadores se reduciría hasta las 2 décimas.
El mes de enero es un mes dado a registrar descensos en el nivel general de precios. Así, entre 2010 y 2025 sólo en dos ocasiones han aumentado los precios a estas alturas del año, casualmente los dos últimos años. De esta forma, el descenso registrado en esta ocasión rompe con lo acontecido en 2024 y 2025 y recupera la tendencia normal en el primer mes del año.
Según los datos adelantados hoy, se reduce de manera importante la inflación interanual, que ahora sería del 2,4%. Así, encadenamos 3 meses consecutivos de descensos de este indicador, aunque todavía muy por encima del objetivo de control de precios del BCE (2%)
El principal responsable de este descenso de la inflación interanual ha sido la electricidad que, aunque se ha visto encarecida en el mes de enero, lo ha hecho en menor medida que en el inicio del pasado año, así como a los carburantes que no sólo han visto incrementados sus precios, como sí hicieran en enero de 2026, sino que incluso han descendido.
A pesar de todo esto, queremos aprovechar este primer informe de inflación del año para reivindicar la necesidad de un indicador que otorgue en el cálculo, un mayor peso relativo a los gastos propios de la vivienda, como por ejemplo el alquiler o el coste de la factura eléctrica, para así poder contar con un indicador más acorde a la realidad actual y al esfuerzo que estas partidas suponen para el día a día de las economías domésticas.
Finalmente, también queremos valorar positivamente el Acuerdo para el incremento del SMI 2026 de un 3,1%, hasta los 1.221 euros mensuales en 14 pagas, consolidando así una senda de dignificación salarial que culminará cuando alcancemos lo comprometido en la Carta Social Europea. Desgraciadamente, una vez más las organizaciones empresariales no han apoyado este Acuerdo, demostrando que los intereses de los más vulnerables, las personas trabajadoras que menos cobran, no son los de las empresas.