Oskar Martín: El verdadero poder andaluz está en la clase trabajadora, la que cada mañana levanta esta tierra

El secretario general de UGT Andalucía recibe el IV Premio «Por un Poder Andaluz» de la Fundación Alejandro Rojas-Marcos y reivindica el papel del sindicalismo, la concertación social y la unidad para construir una Andalucía más justa, próspera y con mayor capacidad de decisión. Martín defiende que Andalucía no puede basar su crecimiento en la precariedad laboral y llama a recuperar el espíritu de las movilizaciones que hicieron posible la autonomía andaluza.


diálogo social, comunicados de prensa

16/10/26 9:52


El secretario general de UGT Andalucía, Oskar Martín, ha recibido este viernes el IV Premio «Por un Poder Andaluz», concedido por la Fundación Alejandro Rojas-Marcos en reconocimiento a su trayectoria sindical, su compromiso con los derechos de las personas trabajadoras y su contribución al diálogo y la concertación social en Andalucía.

Durante el acto, celebrado en la sede regional del sindicato en Sevilla, Martín ha pronunciado una intervención marcada por la emoción, el agradecimiento y una firme reivindicación del papel de la clase trabajadora en la construcción del presente y el futuro de Andalucía.

“El verdadero poder andaluz está en la clase trabajadora”, ha afirmado el dirigente sindical, defendiendo que la fortaleza de Andalucía no depende únicamente de sus instituciones, sino de la capacidad de su sociedad para organizarse, participar, alcanzar acuerdos y avanzar hacia un proyecto colectivo de prosperidad compartida.

En este sentido, ha subrayado que el reconocimiento recibido trasciende su trayectoria personal y pertenece también a los miles de hombres y mujeres que, desde el movimiento sindical, trabajan diariamente por mejorar las condiciones laborales y sociales de la ciudadanía.

Martín ha expresado su agradecimiento a la Fundación Alejandro Rojas-Marcos y ha dedicado el galardón a las personas que han formado parte de su trayectoria, especialmente a los delegados y delegadas sindicales, miembros de comités de empresa y responsables de UGT que mantienen vivo el sindicalismo de clase.

El secretario general ha recordado que lleva casi la mitad de su vida dedicada a la defensa de los trabajadores y trabajadoras andaluces y ha destacado el especial significado que tiene para él recibir un reconocimiento vinculado al andalucismo, siendo vasco de nacimiento y andaluz de adopción.

El poder andaluz como instrumento de justicia social

Martín ha reivindicado la capacidad de Andalucía para decidir sobre las cuestiones que afectan directamente a su ciudadanía, desde la sanidad y la educación hasta los servicios públicos, el desarrollo económico y las oportunidades laborales.

Para ello, ha recuperado el legado de Blas Infante y de las movilizaciones históricas del 4 de diciembre de 1977 y del 28 de febrero de 1980, que permitieron a Andalucía conquistar su autonomía y contribuir a la construcción de un modelo territorial basado en la igualdad.

“Hoy, los andaluces y andaluzas, tenemos que volver a ser lo que fuimos”, ha señalado, recordando que aquellas conquistas no fueron únicamente fruto de decisiones políticas, sino de la movilización de una sociedad que se negó a aceptar una autonomía de segunda.

El dirigente sindical ha destacado especialmente la participación del movimiento obrero, las organizaciones vecinales y el mundo de la cultura en aquel proceso, defendiendo la necesidad de mantener vivo ese espíritu reivindicativo para afrontar los desafíos actuales.

Andalucía no puede crecer sobre la precariedad laboral

Durante su intervención, Oskar Martín también ha realizado un análisis de los principales retos económicos y sociales que afronta Andalucía, entre ellos el desempleo, la marcha de jóvenes en busca de oportunidades, las desigualdades territoriales y laborales y la necesidad de transformar el modelo productivo.

El secretario general de UGT Andalucía ha defendido que la comunidad dispone de fortalezas suficientes para convertirse en un territorio más competitivo, innovador y sostenible, gracias a sus universidades, empresas, sectores estratégicos, recursos naturales y, fundamentalmente, al talento de su ciudadanía.

Sin embargo, ha advertido de que ese potencial debe ir acompañado de una mejora efectiva de las condiciones de vida de las personas trabajadoras.

En este sentido, ha insistido en que Andalucía no podrá avanzar en competitividad si su crecimiento económico continúa apoyándose en la precariedad laboral, y ha reivindicado salarios suficientes, empleo estable y de calidad, igualdad entre mujeres y hombres y una prevención de riesgos laborales que sitúe la vida y la salud de las personas en el centro.

Martín ha defendido igualmente el papel de la negociación colectiva como instrumento fundamental para redistribuir la riqueza y garantizar que los beneficios del crecimiento económico lleguen al conjunto de la sociedad.

Para el dirigente sindical, el desarrollo económico solo puede considerarse un verdadero progreso cuando se traduce en bienestar, derechos y oportunidades para la mayoría social.

Diálogo social frente a la confrontación

Otro de los mensajes centrales del discurso ha sido la defensa del diálogo social y de la concertación como herramientas fundamentales para el progreso económico y social de Andalucía.

Martín ha destacado que el verdadero poder de una comunidad se fortalece cuando sus universidades investigan, sus empresas innovan, las administraciones cooperan y las organizaciones sociales participan activamente en las decisiones que afectan al conjunto de la ciudadanía.

Asimismo, ha reivindicado la capacidad de sindicatos y empresarios para alcanzar acuerdos desde posiciones diferentes, siempre que prevalezca el interés general.

En este contexto, ha puesto en valor la importancia de mantener espacios de entendimiento entre instituciones, organizaciones sindicales y empresariales, especialmente en un momento en el que, según ha señalado, la confrontación política y el ruido amenazan con desplazar el debate sobre los verdaderos problemas de la ciudadanía.

El secretario general de UGT Andalucía ha defendido que el diálogo no debe confundirse con la renuncia a las propias convicciones, y ha reiterado su compromiso de continuar trabajando desde la independencia sindical, el criterio propio y la firmeza cuando resulte necesaria.

Un reconocimiento al compromiso con Andalucía

Durante su discurso, Oskar Martín también ha dedicado unas palabras de reconocimiento a Alejandro Rojas-Marcos y a su contribución al desarrollo de la conciencia andaluza, la autonomía y el fortalecimiento de la identidad colectiva de Andalucía.

Asimismo, ha agradecido el apoyo de su organización y ha tenido palabras especiales para el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, de quien ha destacado su concepción del sindicalismo como instrumento para distribuir de manera más justa la riqueza generada.

El acto ha servido, además, para poner en valor la importancia de la concertación social y la contribución de las organizaciones sindicales, empresariales e instituciones al desarrollo económico y social de Andalucía.

Una Andalucía de la que nadie tenga que marcharse

Martín ha defendido la necesidad de invertir en talento, proteger los servicios públicos, impulsar el diálogo social y construir una comunidad capaz de ofrecer oportunidades laborales y proyectos de vida dignos a sus ciudadanos.

Ha reivindicado una Andalucía en la que nadie tenga que abandonar su tierra por falta de oportunidades, donde ninguna persona quede excluida y en la que el crecimiento económico avance siempre acompañado de justicia social.

En su mensaje final, ha insistido en que el futuro de Andalucía depende de la capacidad colectiva para trabajar desde la unidad, el respeto y el compromiso con el bienestar del conjunto de la sociedad.

El dirigente sindical ha concluido su intervención reivindicando la fortaleza del movimiento obrero y el papel de la ciudadanía en la construcción de una Andalucía más justa, con un llamamiento a seguir avanzando desde el diálogo, la participación y la defensa de los derechos sociales.

El andalucismo en la defensa de los derechos 

Por su parte, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha agradecido a la Fundación Alejandro Rojas-Marcos el reconocimiento concedido a Oskar Martín y ha reivindicado el papel histórico del sindicalismo en el desarrollo económico, social y autonómico de Andalucía. En este sentido, ha destacado que el andalucismo de los siglos XX y XXI tiene una de sus principales raíces en la defensa de los derechos de los andaluces y andaluzas, recordando cómo el Estatuto de Autonomía contribuyó al progreso de la comunidad, a la reducción de la emigración y a la recuperación del orgullo por una tierra, una cultura y una forma de hablar que durante mucho tiempo fueron menospreciadas.

Álvarez ha subrayado que el avance de Andalucía no puede entenderse sin la contribución de las organizaciones sindicales y, especialmente, de UGT, cuyo compromiso con los derechos laborales y sociales ha acompañado el proceso de transformación de la comunidad autónoma. Asimismo, ha recordado su participación en el proceso de reforma del Estatuto de Autonomía andaluz, destacando la colaboración mantenida entonces entre UGT Andalucía y UGT Cataluña.

Por último, el secretario general de UGT ha defendido la necesidad de reivindicar hoy un andalucismo vinculado a los derechos sociales y al fortalecimiento de los servicios públicos. En concreto, ha señalado la importancia de garantizar una financiación adecuada de las universidades públicas, el acceso a una vivienda digna, una sanidad pública de calidad y una atención adecuada a las personas mayores y dependientes, acompañada de unas condiciones laborales dignas para quienes trabajan en el sector de los cuidados.