Con algunas excepciones, mayo se suele caracterizar por registrar ciertos incrementos en el nivel general de precios, en gran parte debido aumento en los precios de los servicios de alojamiento y de la temporada de moda primavera - verano. Además, alguno de los incrementos ha llegado incluso a acercarse al punto, como 2022, cuando alcanzó el 0,9%. De esta forma, el hecho de que este mes se hayan mantenido constantes es algo positivo para las economías domésticas, algo que también se había dado ya en 2020 y en 2023.
Por grupos, Restaurantes y alojamiento (0,5%), con un incremento de medio punto, junto con Sanidad (0,4%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (0,3%), se sitúan como los grupos que mayor incremento mensual en el IPC presentan. En sentido opuesto, Actividades recreativas, deporte y cultura (-0,5%), Transporte (-0,4%) y Vestido y calzado (-0,3%) han sido los únicos grupos que más han visto abaratados sus precios con respecto al mes pasado.
En términos interanuales, los mayores aumentos son ahora los de Transporte (7,2%), Restaurantes y alojamiento (5,1%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (4,0%). Por el contrario, en el lado opuesto encontramos a Vestido y calzado (-1,2%) y Vivienda (-0,5%), que destacan como los únicos grupos con interanuales negativas.
Por provincias, en mayo, el nivel general de precios se mantuvo constante en seis de las andaluzas, siendo Sevilla (0,1%), la única que registra aumento de precios y Huelva (-0,2%) la única en la que estos se abaratan.
En cuanto a la evolución en los últimos doce meses, los precios se siguen incrementando en todas las provincias andaluzas, siendo los aumentos de Granada (3,5%), Almería (3,3%) y Málaga (3,2%) los más destacados. En sentido opuesto, Huelva (2,3%) se mantiene como la provincia con la interanual más reducida. De esta forma, la brecha interprovincial se eleva hasta 1,2 puntos.
Con respecto a los alimentos sin elaboración, en mayo, vieron reducidos sus precios un 0,4%. Sin embargo, alimentos como las frutas frescas (6,7%) o algunas carnes (0,5%) registran encarecimientos muy destacados este mes. Respecto a los descensos, el más reseñable ha sido el registrado en las legumbres y hortalizas frescas (-9,8%).
En términos interanuales, los precios de los alimentos sin elaboración han registrado un incremento de 2 puntos en los últimos doce meses. Únicamente 6 siguen siendo los grupos de alimentos con interanuales negativas, siendo los más destacados las frutas frescas (-4,6%) y el azúcar (-4,0%). En el lado opuesto, los alimentos que se han visto encarecidos en mayor medida, con respecto a mayo de 2025, vuelven a ser los huevos (14,0%), la carne de vacuno (12,7%) y la carne de ovino (10,9%), todos ellos por encima del 10%.
Los carburantes, han concluido el mes de mayo con un nuevo abaratamiento de sus precios, registrando los valores más bajos en la parte final del mes. Así, por ejemplo, el diésel que inició el mes a 1,742 € lo ha acabado con un precio de 1,644. Este descenso de precios resulta similar al registrado en el resto de carburantes.
Los costes energéticos se han abaratado en esta ocasión. Así, pagamos por la energía que consumimos en nuestros hogares un 1,4% menos de lo que pagamos a lo largo del mes pasado. Por su parte, la interanual de estos costes se sitúa ahora en el 4,8%.
El Euribor a un año (2,804%), vuelve a incrementarse por tercer mes consecutivo. Además, y esto es más preocupante, se mantiene por encima del valor que registrara a estas alturas de 2025, cuando era del 2,081%, por lo que la revisión de las cuotas hipotecarias sigue siendo al alza.
Los alquileres de la vivienda que pagamos en Andalucía se han vuelto a ver encarecido otras 2 décimas con respecto al precio que registraban en abril. El incremento interanual de esta importante partida para las familias trabajadoras andaluzas se mantiene en el 2,5%.
En definitiva, aunque los precios se han mantenido constantes en el mes de mayo, la interanual sigue en unos niveles inaceptables y generando una importante pérdida de poder adquisitivo para el conjunto de la clase trabajadora andaluza. Una economía que aspira a ser social no puede permitirse mantener una tasa de inflación interanual del 3%, sobre todo teniendo en cuenta los efectos que este ciclo inflacionista tiene sobre las familias más vulnerables.
En lo que llevamos de año, los precios se han incrementado en Andalucía un 1,7%, una décima por encima del aumento registrado para el conjunto del Estado (1,6%). Por lo tanto, todo indica que, de mantenerse esta tendencia inflacionista, cuando finalice el año hayamos superado el 3,07% de ISP que vienen recogiendo los convenios firmados en el ámbito negociador de Andalucía.
Por lo tanto, ahora más que nunca es fundamental que los convenios incluyan cláusulas de revisión salarial que salvaguarden el poder adquisitivo de las personas trabajadoras, algo que, en la actualidad, únicamente recogen el 48% de los mismos.
Si observamos lo acontecido a lo largo de los últimos cinco años, podemos comprobar cómo entre enero de 2020 y la actualidad, el incremento acumulado de los precios ha sido de más de un 25% (25,2%). Durante este mismo periodo, el incremento salarial pactado en los convenios ni tan siquiera ha alcanzado el 18%, por lo que la pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras se situaría en torno a los 7 puntos, un dato que tampoco logramos reducir.
De igual forma, esta misma semana hemos conocido un dato nuevo del Índice de Precios de la Vivienda publicado por el INE y relativo al primer trimestre de 2026. Para Andalucía, refleja un incremento interanual del 13,3%, cuatro décimas por encima del registrado para el conjunto del Estado (12,9%). El acceso a una vivienda se ha convertido en algo inalcanzable para una buena parte de la clase trabajadora. Desde UGT Andalucía, consideramos esta situación inadmisible ya que la vivienda es, en sí misma, un factor indispensable de cohesión en cualquier modelo de sociedad.
Valoración de Clara de la Colina, secretaria de Política Sindical de UGT Andalucía
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