UGT urge a abrir la negociación del VI AENC para garantizar subidas salariales

Ante el aumento de la inflación, el sindicato reclama además la convocatoria inmediata de una Mesa de Diálogo Social para revisar la subida del SMI de 2026


paro

9/2/26 10:57 AM


Los datos de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social de agosto, publicados hoy, registran, como sucede siempre en este mes, un descenso de las personas afiliadas y un aumento de las personas paradas respecto a julio. Estos resultados reflejan una tendencia estacional propia de este período que le convierten en el segundo peor mes del año para el empleo (tras enero), y responden al cierre de muchas empresas por motivos vacacionales o a la reducción en este mes de la actividad de algunos sectores como la educación. Sin embargo, al descontar estos efectos estacionales, los datos presentan un nuevo aumento mensual de la afiliación, pero mantiene un aumento del paro registrado, lo que quiere decir que la positiva tendencia del empleo en nuestro país se mantiene firme pero que probablemente la regulación de personas extranjeras haya influido en los buenos datos de afiliación y en el peor resultado del paro registrado. El proceso extraordinario de regularización de personas extranjeras está teniendo, en este sentido, un efecto muy positivo, al incorporar a cientos de miles de trabajadores y trabajadoras a la economía formal con plenos derechos laborales y de protección social, lo que explica en buena medida el buen dato de afiliación de este mes y, en paralelo, el repunte del paro registrado.

Los datos confirman, además, que agosto de 2026 reproduce, con escasas diferencias, la pauta de los últimos ejercicios: entre 2023 y 2025 este mes registró una caída media de la afiliación cercana a 190.000 personas y una subida del paro en torno a 22.000, con las series anuales mostrando siempre creación neta de empleo y reducción del desempleo.

Como consecuencia del comportamiento estacional mencionado, en esta ocasión el número de personas registradas como paradas en los servicios públicos de empleo ha aumentado en 44.419 personas, situando el total en 2.355.918 personas, aunque sigue siendo la cifra más baja en un mes de agosto desde 2007. En términos desestacionalizados el aumento ha sido menor, de 15.137 personas. Por su parte, comparado con hace un año, el paro registrado se ha reducido en un 2,9%, lo que implica 70.593 personas menos.

En lo que respecta a la afiliación, se constata el mismo comportamiento estacional. Así, el descenso mensual en 162.840 personas se explica por la habitual reducción de la actividad durante el mes de agosto, aunque ha sido amortiguada por la regularización de las personas extranjeras, ya que se trata de la menor caída de la afiliación mensual en un mes de agosto desde 2021. Con ello, el número medio de personas afiliadas en este mes se sitúa en 22.345.226, la mayor cifra en un mes de agosto de toda la serie histórica. Si descontamos los efectos de estacionalidad, las personas afiliadas aumentan en el mes en 83.844 personas, alcanzando un total de 22.371.964 personas ocupadas. En términos anuales, hay 679.023 personas más afiliadas a la Seguridad Social, lo que supone un ritmo de creación de empleo del 3,1%. Este dato es el que mejor refleja la situación del empleo en España, que continúa creciendo por encima del 2,5% de media en lo que va de año y que supone una evolución sostenida y sostenible, consecuencia de un crecimiento robusto de la actividad económica.

Esta evolución confirma que la economía española sigue generando empleo y reduciendo el paro registrado, aunque se aprecian señales de moderación en el ritmo de creación de empleo respecto a los ejercicios posteriores a la pandemia, en un contexto de mayor incertidumbre económica internacional. A ello se suma la aceleración de la inflación, que en agosto alcanzó el 4,3%, lo que sitúa de nuevo los salarios en el centro del debate económico y social: en ausencia de mecanismos eficaces de actualización salarial, una parte importante de las personas trabajadoras corre el riesgo de volver a perder poder adquisitivo.

Se trata, además, de un empleo de mayor calidad que el creado antes de la reforma laboral de 2021, un punto de inflexión que introdujo un cambio en el tratamiento contractual. Esto ha permitido que, según la información publicada hoy, haya una tasa de temporalidad del empleo afiliado del 13,4%, 15,9 puntos menos que antes de dicha reforma.

Con respecto a la contratación, este mes se han registrado un total de 1.144.827 contratos, de los que 440.274 son indefinidos, el 38,5% de la contratación. Por su parte, se han firmado 181.395 contratos indefinidos a tiempo completo, la modalidad contractual más estable, lo que supone el 15,8% del total de contratos realizados y una diferencia de 10,5 puntos respecto al mismo dato de agosto de 2021.

La mejora de la calidad del empleo que ponen de manifiesto estos datos de contratación debe completarse con la culminación de las reformas pendientes para seguir avanzando hacia un mercado de trabajo más justo y con mayores niveles de protección para las personas trabajadoras. En este sentido, es fundamental avanzar hacia un modelo productivo basado en el empleo de calidad, mejores salarios y una mayor productividad. Por ello, es preciso reforzar la protección de las personas trabajadoras, para lo que resulta prioritario abordar la regulación del despido de manera que garantice una protección efectiva frente al despido improcedente, adecuando la normativa española a los estándares de la Carta Social Europea, que exigen una reparación adecuada para las personas afectadas.

Junto con el refuerzo de los derechos laborales, resulta prioritario un incremento de los salarios que permita a las personas trabajadoras recuperar poder de compra. La fortaleza que muestran el empleo y la actividad económica debe trasladarse de forma clara a las nóminas y, para ello, es urgente abrir la negociación del VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), que debe garantizar subidas salariales que consoliden la recuperación del poder adquisitivo y reduzcan las brechas retributivas entre sectores.

Para ello, UGT defiende que el acuerdo incorpore una referencia mínima de incremento salarial del 4% anual para el periodo 2026-2028, complementada con aumentos adicionales del 1%, 2% o 3% en los convenios cuyos salarios medios se sitúen por debajo del salario medio del conjunto de la economía. Además, se debe limitar el recurso a las cláusulas de absorción y compensación y extender las cláusulas de garantía salarial.

Por último, el aumento de la inflación por encima de la previsión utilizada para fijar la subida del 3,1% del Salario Mínimo Interprofesional para 2026 obliga a revisar su cuantía, conforme al artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores, por lo que UGT reclama la convocatoria inmediata de la mesa de diálogo social.

En resumen, los datos de paro registrado y Seguridad Social reflejan el comportamiento marcadamente estacional de agosto, pero muestran igualmente el buen estado estructural del mercado de trabajo español, que mantiene un ritmo de crecimiento del empleo muy notable, y que debe ser el punto de partida para impulsar las reformas pendientes y avanzar en la mejora de los salarios, la productividad, la protección frente al despido y las políticas activas de empleo.