Los bienes que más han incrementado sus precios en febrero son restaurantes y alojamientos, transporte, y alimentos y bebidas no alcohólicas. Desde enero de 2020, los precios han subido un 23%, mientras que los salarios tan sólo un 16%, por lo que hablamos de una pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras de 7 puntos, algo que preveemos vaya a peor ante las expectativas inflacionistas derivadas de la inestabilidad internacional. Independientemente de esta amenaza, tanto la economía andaluza, como la española, en general, llevan un largo período de bonanza y de aumento de los beneficios empresariales, que tienen que llevar aparejados una mejora de las condiciones de vida y económicas del conjunto de la clase trabajadora. El aumento del SMI hasta los 1221 euros mensuales, va a paliar el efecto del IPC en las personas con menos ingresos, pero seguimos exigiendo que se establezcan unas normas claras que ordenen las reglas de compensación y absorción, tal y como establece la directiva UE 2022/2041. Es fundamental que, desde el diálogo social, seamos capaces de enfrentarnos a los efectos económicos de la situación internacional. Por ello exigimos mejoras salariales generalizadas del 4% anual para los próximos tres años, como hemos propuesto en el marco de la negociación del VI Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva. Estamos dispuestos a sentarnos y negociar con la patronal y el Gobierno, medidas que protejan a las empresas, especialmente a los autónomos y las PYMES, pero estas ayudas deben incluir la obligación de revertir los futuros beneficios en mejoras de las condiciones laborales, en subidas salariales y en mayor seguridad en el trabajo. Ver Informe completo aquí Audio Clara de la Colina, Secretaria de Política Sindical