El repunte inflacionista exige la inmediata revisión al alza del SMI y un incremento salarial en convenio acorde al aumento del coste de la vida

Los carburantes disparan la inflación interanual hasta el 3,6% Según los datos oficiales publicados hoy por el INE, la economía jiennense finalizó el mes de agosto elevando 6 décimas sus precios (0,6%) con respecto al mes de julio, una décima inferior al incremento registrado en Andalucía y el estado, ambos en el 0,7%. A su vez, Jaén aumenta 9 décimas su tasa interanual situándose en el3,6%,4 décimas por debajo de la andaluza (4,0%) y 7 décimas inferior a la estatal (4,3%). Por su parte, la inflación subyacente se reduce al 2,8%, una décima menor que la registrada el mes pasado (2,9%) y también una décima inferior a la subyacente estatal (2,9%), que se ha mantenido constante a lo largo del mes de agosto.


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2026.09.15. 13:46


Agosto es un mes dado a registrar incrementos en el nivel general de precios, coincidiendo con el final del periodo de rebajas. De esta forma, el incremento de 6 décimas registrado este mes nos hace no sólo mantenernos en la tendencia habitual a estas alturas del año.

Por grupos, Transporte (3,6%), con un importante repunte del precio de los carburantes, junto con Información y comunicaciones (1,0%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (1,0%), se sitúan como los grupos que mayor incremento mensual en el IPC presentan. En sentido opuesto, Vestido y calzado (-1,7%), en la parte final del periodo de rebajas, Alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,1%) y Muebles y artículos del hogar (-0,1%) han sido los únicos grupos que han visto abaratados sus precios con respecto al mes pasado.

En términos interanuales, los mayores aumentos son ahora los de Transporte (10,0%), Vivienda (6,8%) y Restaurantes y alojamiento (3,6%). Por el contrario, en el lado opuesto encontramos a Vestido y calzado (-1,1%), como único grupo con interanual negativa.

Por provincias, en agosto, el nivel general de precios se elevó en las ocho andaluzas, siendo Córdoba (0,8%), Cádiz, Granada y Málaga (las tres 0,7%), las que en mayor medida aumentan sus precios y Almería (0,5%) la provincia con el incremento de precios más reducido.

En cuanto a la evolución en los últimos doce meses, los precios se siguen incrementando en todas las provincias andaluzas, siendo los aumentos de Córdoba, Granada y Málaga todos 4,3% los más destacados. En sentido opuesto, Almería, Jaén y Huelva (las tres 3,6%) se mantienen como las provincias con las interanuales más reducidas. De esta forma, la brecha interprovincial se reduce a 7 décimas.

Con respecto a los alimentos sin elaboración, en agosto, vieron reducidos sus precios un 0,9%. Además, alimentos como las frutas frescas (-4,8%), los aceites y grasas (-2,1%), los huevos (-1,4%) o las patatas y sus preparados (-1,3%) registran abaratamientos muy destacados este mes. Respecto a los incrementos, el más reseñable ha sido el de las legumbres y hortalizas frescas (2,4%). En términos interanuales, los precios de los alimentos sin elaboración han registrado un incremento de 3,4 puntos en los últimos doce meses. Las subidas de precios más destacadas las han registrado los huevos (12,5%), la carne de ovino (10,6%) y la de vacuno (9,4%). En el lado opuesto, los alimentos que se han visto abaratados en mayor medida, con respecto a agosto de 2025, son el azúcar (-5,1%) y el café, cacao e infusiones (-3,0%)

Otras cuestiones que afectan especialmente a nuestro poder adquisitivo y que van unidas a estos datos son: Los carburantes, han concluido el mes de agosto con un fuerte incremento de sus precios, registrando los valores más altos en la parte final del mes. Así, por ejemplo, el diésel que inició el mes a 1,833 € lo ha acabado con un precio de 1,866. Este encarecimiento de precios resulta similar al registrado en el resto de carburantes y demuestra la necesidad de diseñar nuevas medidas que favorezcan a las familias trabajadoras y a las pymes generadoras de empleo de calidad. Los costes energéticos se han encarecido en esta ocasión. Así, pagamos por la energía que consumimos en nuestros hogares un 5,6% más de lo que pagamos a lo largo del mes pasado. Por su parte, la interanual de estos costes se sitúa ahora en el 16,4%, algo del todo inasumible para las economías domésticas. El Euribor a un año (2,954%), vuelve a subir por segundo mes consecutivo. Además, se mantiene muy por encima del valor que registrara a estas alturas de 2025, cuando era del 2,114%, lo que vuelve a dificultar la situación económica de todas las familias trabajadoras que ven revisadas sus cuotas hipotecarias al alza.

En definitiva, se acelera la espiral inflacionista, además a costa de productos esenciales en la cesta de la compra de la clase trabajadora. Los precios vuelven a lanzar una señal de alerta. Cuando la inflación repunta, son las economías familiares las primeras en notar sus consecuencias, especialmente aquellas que disponen de menores ingresos y destinan una mayor parte de su salario a cubrir necesidades básicas. Por eso, la evolución del IPC no puede analizarse únicamente como una variable económica. Detrás de cada décima hay un impacto directo sobre la capacidad de las familias jiennenses para llenar la cesta de la compra, pagar la vivienda, afrontar los suministros o llegar a final de mes.

En este escenario, proteger los salarios más bajos debe ser una prioridad inmediata. Desde UGT Jaén reclamamos la revisión del Salario Mínimo Interprofesional para impedir que la subida de los precios reduzca la mejora conseguida por quienes cuentan con menores remuneraciones. Esta necesidad adquiere especial relevancia en Jaén, donde elevar los suelos salariales constituye además una poderosa herramienta para combatir la desigualdad y reducir las brechas que todavía nos separan del conjunto del Estado. Tener un empleo debe significar disponer de ingresos suficientes para desarrollar un proyecto de vida digno. Pero proteger a quienes menos cobran debe formar parte de una estrategia salarial mucho más amplia. 2026 tiene que ser el año de avanzar decididamente en los salarios y el nuevo AENC debe proporcionar el impulso necesario para hacerlo. A ello debe sumarse la extensión de cláusulas de garantía salarial eficaces. No podemos volver a una dinámica en la que cualquier desviación inesperada de los precios termine trasladándose automáticamente al bolsillo de las personas trabajadoras.

Además, mejorar los salarios servirá de poco si una parte creciente de esa mejora acaba destinada a afrontar costes básicos que aumentan muy por encima de las posibilidades de las familias. La vivienda representa hoy el ejemplo más evidente. El esfuerzo que supone acceder a una vivienda, especialmente para las personas jóvenes y los hogares con rentas más modestas, está condicionando decisiones vitales y aumentando las desigualdades. La política económica debe actuar, por tanto, sobre las dos caras del problema: mejorar las rentas del trabajo y reducir el peso desproporcionado que determinados bienes y servicios esenciales tienen sobre ellas. En definitiva, el debate que plantea nuevamente la inflación es también un debate sobre quién se beneficia del crecimiento y cómo se distribuye la riqueza. No podemos aceptar una economía que mejora sus grandes cifras mientras una parte de quienes contribuyen diariamente a generar esa riqueza continúa teniendo dificultades para mantener su capacidad adquisitiva. Desde UGT Jaén vamos a seguir defendiendo una negociación colectiva que gane salarios, un SMI que garantice dignidad, servicios públicos que protejan a la ciudadanía y políticas que reduzcan el coste de necesidades esenciales. Porque una economía verdaderamente sólida no es únicamente la que crece: es aquella que consigue que sus avances lleguen también a las nóminas y a la vida cotidiana de las personas trabajadoras.