El sindicato participa en el homenajea en Guadix a Antonio Chamorro Daza, que fue vicepresidente de UGT, represaliado por el franquismo

UGT se ha sumado este jueves, 16 de julio, al homenaje en la localidad accitana al médico Antonio Chamorro Daza (1903-2003), brillante científico e investigador, represaliado por el franquismo y exiliado, que desarrolló su labor en el Institut Pasteur de París, y, aunque nacido en la localidad jienense de Huesa, muy pronto la familia se trasladó a Guadix. Representado al sindicato ha asistido Encarna Vargas, secretaria de de Empleo, y Política Sindical, Institucional y Sociedad del sindicato, Encarna Vargas


7/17/26 11:24 AM


El acto fue organizado por la Cátedra de Investigación de la UGR que lleva su nombre y el de otro ilustre médico, Alejandro Otero, junto a Adepa Guadix y el Centro Guil, para restituir la memoria del científico accitano que, en su juventud, asumió la responsabilidad de ser vicepresidente de la UGT.

Antonio Chamorro fue un médico excepcional y un investigador de prestigio internacional. Su brillante trayectoria científica forma parte del patrimonio intelectual de nuestro país. Pero hoy me gustaría recordar otra faceta de su vida que, quizá, ha permanecido demasiado tiempo en un segundo plano.
Antes de ser un científico reconocido, Antonio Chamorro fue un joven comprometido con la justicia social. Fue militante socialista, vicepresidente de la UGT de Granada y creyó firmemente que el conocimiento, la ciencia y la medicina debían estar siempre al servicio de las personas y del bien común.
Su compromiso con esos ideales tuvo un coste muy alto. La Guerra Civil truncó su vida en España y lo condenó al exilio. Como tantos hombres y mujeres de su generación, tuvo que desarrollar lejos de su tierra un talento que habría enriquecido enormemente a nuestro país.
España perdió entonces a miles de maestros, médicos, científicos, juristas, artistas y sindicalistas. Antonio Chamorro representa a toda aquella generación a la que se le arrebató la posibilidad de seguir construyendo una sociedad más libre y más justa desde su propio país.
Hoy, con la inauguración de esta placa, no solo recuperamos el nombre de un gran médico. Recuperamos también la memoria de un hombre que entendió que la defensa de la dignidad humana no terminaba en la consulta ni en el laboratorio. Continuaba en la defensa de los derechos de la clase  trabajadora, de la democracia y de las libertades públicas.
Ese compromiso explica también su vinculación con la UGT.
Para nuestro sindicato, recordar a Antonio Chamorro significa reivindicar una forma de entender el sindicalismo basada en la cultura, el conocimiento, la ética y el servicio a la sociedad. Significa recordar que la lucha por los derechos laborales ha ido siempre unida a la defensa de la educación, de la investigación, de la sanidad y de la democracia.
Ochenta años después, su ejemplo sigue plenamente vigente. Porque la memoria democrática no consiste únicamente en reparar el pasado. Consiste también en transmitir a las nuevas generaciones los valores por los que personas como Antonio Chamorro dedicaron toda su vida: la libertad, la justicia social, la igualdad y el compromiso con los demás.
Que su nombre permanezca desde hoy en este lugar es un acto de justicia.
Y que las nuevas generaciones conozcan quién fue y qué defendió será, sin duda, la mejor forma de mantener viva su memoria.
"Las placas no cambian la historia, pero sí cambian nuestra forma de contarla. Y cuando una sociedad decide recordar a quienes defendieron la ciencia, la democracia y los derechos de los trabajadores, está diciendo mucho sobre el futuro que quiere construir."