UGT Andalucía hace un llamamiento al voto útil y responsable y exige al PSOE una vuelta a los orígenes que reilusione a la clase trabajadora

UGT Andalucía hace un llamamiento al voto útil y responsable y exige al PSOE una vuelta a los orígenes que reilusione a la clase trabajadora

UGT Andalucía muestra su preocupación por el auge del voto de los "desencantados", aquellos que habiendo dado su confianza durante tantos años de democracia a gobiernos progresistas, actualmente, y posiblemente por demérito de los propios partidos de izquierda, se abrazan a populismos que solo buscan empoderar a los que acumulan bienes materiales y apuestan por una sociedad basada únicamente en el folclore, la intolerancia y el "sálvese quien pueda".

08/11/2019 |

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Hay que recordar a la ciudadanía que el Estado actual de Bienestar, con unos servicios públicos accesibles a todos y todas y una protección social altamente garantizada, es fruto de muchos años de trabajo de las políticas de izquierda.

Y es imprescindible recuperar el “voto urgente”, ese del trabajador y la trabajadora en  precario, de esa mujer que sufre la brecha salarial o la violencia de género, de ese enfermo que no quiere una privatización de su tratamiento o de ese homosexual o inmigrante que empieza a sentirse amenazado o, incluso, a sentir miedo.

Estas reivindicaciones de nuestro sindicato son las mismas desde hace ya demasiado tiempo bien por la inacción de los gobiernos, bien por el bloqueo político que llevamos sufriendo los ciudadanos y ciudadanas con continuas repeticiones electorales que agotan las esperanzas y anhelos de los votantes. En definitiva, la gente no puede esperar más.

Por ello, nuestra principal reivindicación y más que reivindicación, mandato a todas las fuerzas progresistas, y hoy en especial al PSOE, es el de devolver la ilusión a la gente.

Hace falta que la izquierda vuelva a ser reconocible, con un programa más social, más justo, más moderno. No es comprensible que la gente se deje encandilar por los “cantos de sirena” de la ultraderecha, cuando las fuerzas de progreso siempre han apostado de manera decidida por las personas a través de:

  • Una mayor y más justa recaudación de impuestos, donde las rentas más altas contribuyan a una mayor convergencia con las clases medias y, sobretodo, bajas.
  • Verdaderas políticas sociales y de lucha contra la pobreza y la exclusión social.
  • Fortalecimiento de los servicios públicos, que en cuanto a cobertura y calidad son ejemplo a nivel mundial de transformación social en solo cuarenta años de democracia.
  • Ser ejemplo de sociedad que cree en la igualdad entre hombres y mujeres y en la no discriminación por ningún tipo de diferencia.

Le pedimos a las fuerzas progresistas que devuelvan la ilusión a la gente con políticas reales que configuren en el horizonte cercano, de nuevo, un mundo más justo y equitativo donde se vislumbre un verdadero reparto de la riqueza y una sociedad en la que quepamos todos y todas. La demagogia y los populismos no nos pueden hacer olvidar que el voto social siempre ha sido el voto progresista.

La gente debe exigir en las urnas a los partidos que siempre han creído en la clase trabajadora y en el progreso social que vuelvan a sus orígenes, ejerciendo su voto de manera responsable. El voto de castigo o la abstención solo beneficia a los que no creen en estos valores, valores que nos hacen mejores personas, más libres, tolerantes y protegidos.

Por ello, animamos a los ciudadanos y ciudadanas a que vayan el 10 de noviembre a votar y que apuesten por políticas que realmente piensen en ellos y ellas. Tales como, empleo de calidad y la derogación de las reformas laborales; una recaudación fiscal más justa; que se garantice la igualdad entre hombres y mujeres; un impulso de las políticas sociales; la viabilidad de las pensiones y de unos servicios públicos de calidad, así como que se intensifique la lucha contra la siniestralidad laboral, entre otras muchas cuestiones.