La inflación da un respiro y, aunque insuficiente, hace descender la interanual al 8,4%

La inflación da un respiro y, aunque insuficiente, hace descender la interanual al 8,4%

Según los datos oficiales publicados hoy por el INE, la economía andaluza finaliza el primer cuatrimestre del año con unos precios que se mantienen constantes con respecto al nivel alcanzado en marzo. El dato se sitúa dos décimas por encima del descenso experimentado en el conjunto del Estado (-0,2%). Así, Andalucía reduce su tasa interanual hasta el 8,4%, una décima más que la estatal (8,3%) pero, y esto es más importante, 1,5 puntos inferior a la que se registrara el mes pasado (9,9%). Aun así, la situación continúa siendo tremendamente alarmante.

13/05/2022 |

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Por grupos, Vestido y Calzado (8,9%), que continúa en el arranque de la temporada de primavera, junto a Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,1%), fruto de los desorbitados encarecimientos de productos como el aceite o las legumbres y hortalizas frescas, son ahora los grupos con los incrementos de precios más destacados. Por el contrario, Vivienda (-10,1%) y Transporte (-4,7%), son los únicos grupos que han abaratado sus precios con respecto al mes pasado.

En términos interanuales, solo descienden los precios en el grupo Comunicaciones (-0,1%), haciéndolo además cada vez de manera más reducida. En el lado opuesto, los mayores incrementos vuelven a ser los de Vivienda (18,4%), Transporte (13,1%) y Alimentos y bebidas no alcohólicas (10,8%). Es de destacar que, mientras en los dos primeros se ha dado cierta desaceleración de los ritmos de crecimiento, esto no ha ocurrido en los alimentos, lo que compromete aún más al conjunto de economías domésticas andaluzas.

Por provincias, en abril, los precios se redujeron en cuatro de ellas, siendo los descensos más elevados los registrados en Almería (-0,1%) y Málaga (-0,2%). Por el contrario, solo dos provincias andaluzas han visto encarecidos sus precios:  Cádiz (0,4%) y Córdoba (0,1%).

En términos interanuales, los precios se incrementaron en todas las provincias andaluzas volviendo a ser los más destacados los dados en Córdoba (9,2%) y en Huelva (9,1%). En sentido opuesto, Cádiz (7,8%) y Almería (7,9%), continúan obteniendo las interanuales más reducidas, por debajo incluso del 8%. De esta forma, la diferencia interprovincial se reduce 6 décimas y pasa a situarse en 1,4 puntos.

En cuanto a los alimentos, en el cuarto mes del año, los aceites y grasas (15,5%) y las legumbres y hortalizas frescas (14,7%) se convierten ahora en los alimentos más inflacionistas. En cuanto a los descensos, solo se han dado en dos grupos: las frutas en conserva y frutos secos (-1,0%) y las propias frutas frescas (-0,8%).

En términos interanuales, en todos los productos se han incrementado los precios. En este sentido, los aceites y grasas (48,6%) y los huevos (21,3%) finalizan este primer cuatrimestre del año como los alimentos que han registrado los mayores incrementos de precios con respecto a abril de 2021. En el lado opuesto encontramos a las frutas en conserva y frutos secos (1,6%) y el azúcar (1,7%).

Otras cuestiones que, además del Índice General de Precios, afectan a nuestro poder adquisitivo de forma importante: Los carburantes, en todas sus modalidades, aunque se vieron abaratados en la primera mitad del mes, han concluido abril con inasumibles encarecimientos de sus precios, registrando los valores más altos en las partes final del mes. El diésel, por ejemplo, finalizó marzo en 1,861 euros para acabar abril con un precio medio de 1,887 euros y ello a pesar de haber llegado a marcar 1,794 a mediados de mes.

El Euribor a un año, como viene ocurriendo a lo largo de todo este ejercicio económico, vuelve a subir por cuarto mes consecutivo y lo hace de manera tan destacada, un cuarto de punto superior al del mes anterior, y recupera valores positivos (0,013), algo que no ocurría desde que enero de 2016 marcara 0,042. De esta forma, pasa ahora a ser muy superior al que se registrara en abril del pasado 2021, cuando era del -0,484 y, por tanto, suponiendo una revisión al alza de las cuotas hipotecarias que se vean renovadas en las próximas.

El recibo de la luz, registró en abril un cierto descenso (102,38 €), cifra que se traduce en una bajada del 28% con respecto al precio alcanzado en marzo (143,03 €). A pesar de ello, se mantiene en unos niveles intolerables ya que se sitúa como la quinta más cara de la historia. Especialmente elevado resulta todavía el incremento de la factura eléctrica si la comparativa la llevamos a cabo en términos interanuales. De esta forma, el precio pagado este pasado abril resultó ser un 45% superior al registrado en abril del pasado ejercicio económico (70,73 €).

VALORACIÓN SINDICAL

En definitiva, la inflación, aunque se ha logrado atenuar en cierta medida, continúa en unos niveles inasumibles para una economía como la andaluza, situada en pleno proceso de reconstrucción tras los efectos de las dos últimas grandes crisis. Especialmente preocupante es que los alimentos, muchos de primera necesidad, no dejen ahora de ganar protagonismo en el seno de la espiral inflacionista en la que estamos inmersos.

Aunque las medidas puestas en marcha en abril, relativas al mercado eléctrico y al cálculo del coste de la factura de la luz, parecen estar dando sus frutos, es igualmente cierto que necesitan ser complementada con otras nuevas que contribuyan a dar solución a la alarmante situación por las que atraviesan las familias trabajadoras andaluzas con menos recursos, especialmente aquellas afectadas por la pobreza energética.

En este sentido, es de destacar que, en la última década, siempre los meses de abril se habían caracterizado por traernos ciertos incrementos mensuales de precios, alguno de ellos incluso cercanos al 2%. Con el dato mensual registrado hoy (0,0%) se ha roto esta serie histórica, indicándonos que profundizar en las medidas de control de precios, como reclamamos el pasado Primero de Mayo, es el camino correcto.

Los trabajadores andaluces no podemos continuar perdiendo poder adquisitivo, siendo esencial asegurar la capacidad de compra de nuestros salarios. Por ello, desde UGT-A abogamos por incluir, en el V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, un impulso real a los salarios y al poder adquisitivo de los trabajadores estableciendo, como incrementos de referencia en materia salarial, el 3,5% en el actual 2022, un 2,5% en 2023 y un 2% en 2024. De igual forma y para garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo de los salarios, exigimos la inclusión de cláusulas de revisión salarial efectivas que eviten, de una vez por todas, que los trabajadores volvamos a pagar los costes de esta crisis económica.