UGT SERVICIOS PUBLICOS JAÉN CONVOCA HUELGA INDEFINIDA EN EL AYUNTAMIENTO DE BAILÉN - Jaén
UGT SERVICIOS PUBLICOS JAÉN CONVOCA HUELGA INDEFINIDA EN EL AYUNTAMIENTO DE BAILÉN
Hoy día 22 de junio presentará formalmente preaviso de huelga indefinida ante la autoridad laboral competente, una medida de enorme trascendencia que se hace inevitable ante meses de espera, desprecios y una absoluta falta de voluntad negociadora por parte del equipo de gobierno municipal. El personal laboral del Ayuntamiento de Bailén lleva demasiado tiempo aguardando que el alcalde se siente a negociar un Convenio Colectivo digno, moderno y respetuoso con los derechos de las personas trabajadoras.
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26-6-22 下午12:04
La respuesta obtenida hasta la fecha ha sido el silencio, la dilación y una preocupante concepción del poder basada en la unilateralidad y la imposición. UGT denuncia que en Bailén parece haberse instalado una forma de gobernar más propia del viejo caciquismo que de una administración pública democrática del siglo XXI. Los derechos laborales no se mendigan; se negocian. Y la negociación colectiva no es una concesión graciable del gobernante de turno, sino un derecho reconocido constitucionalmente y una obligación inherente a unas relaciones laborales modernas y democráticas. Ya tuvimos un precedente revelador durante la pandemia, cuando el alcalde se retrató promoviendo el despido de las trabajadoras de la Escuela Infantil Municipal. Solo la firmeza y la movilización sindical lograron revertir aquella decisión. Aquello dejó al descubierto una determinada manera de entender las relaciones laborales, alejada del diálogo social y de los valores democráticos que merecen la ciudadanía de Bailén y su plantilla de empleados públicos.
Lejos de propiciar un clima de negociación, UGT denuncia que la actitud del equipo de gobierno está siendo la de la confrontación y el amedrentamiento. Según se nos ha trasladado, se ha llegado a reunir a trabajadores para pedirles explicaciones sobre sus decisiones y para trasladarles mensajes que estos perciben como presiones o amenazas. Esa no es la actitud de quien pretende negociar de buena fe, sino la de quien pretende imponer su voluntad. Resulta especialmente llamativo que quienes ante otras administraciones se presentan como defensores de los trabajadores, en su propio Ayuntamiento se nieguen a reconocer a su plantilla derechos elementales de participación, interlocución y control democrático. Porque este conflicto no es exclusivamente económico. Los salarios de los empleados públicos están sujetos en gran medida al marco legal y presupuestario. Lo que está en juego es algo mucho más profundo: el derecho de los trabajadores a participar, a ser escuchados y a disponer de instrumentos que garanticen la transparencia, la seguridad jurídica y el control de las decisiones que afectan a sus condiciones de trabajo. Quizá por ello resulta aún más sorprendente que la propia concejala de Recursos Humanos haya llegado a afirmar que los convenios colectivos son un simple «corta y pega» del Estatuto de los Trabajadores. Si realmente fuera así, ¿qué justificación existe para negarse a negociar? Si es un simple «corta y pega», ¿por qué no sentarse de inmediato a firmarlo? La afirmación evidencia, cuando menos, un profundo desconocimiento de la negociación colectiva y de la función de los convenios como instrumentos de regulación de derechos, participación, organización del trabajo y garantía democrática en las relaciones laborales. UGT quiere reconocer expresamente la dignidad, la responsabilidad y la unidad demostradas por el conjunto de las personas trabajadoras y, de manera muy especial, por la plantilla del Parque Móvil Municipal, que ha dado un ejemplo de firmeza, compañerismo y conciencia colectiva al renunciar voluntariamente a la disponibilidad permanente fuera de su jornada laboral hasta que existan unas condiciones laborales justas y pactadas.
Nadie debe confundirse. Este conflicto no lo provoca UGT ni los trabajadores. El único responsable es quien, pudiendo negociar, decide no hacerlo; quien, pudiendo dialogar, opta por el inmovilismo; y quien, pudiendo alcanzar acuerdos, prefiere instalarse en el ordeno y mando. UGT no se resigna, no se calla y no se rinde. Frente al desprecio institucional, más sindicato. Frente a la imposición, más negociación colectiva. Frente al viejo caciquismo, más derechos, más democracia y más UGT. Porque la fuerza de UGT no reside en los despachos, sino en la unidad, la dignidad y la determinación de las personas trabajadoras.
NO AL CACIQUISMO LABORAL. NO A LAS PRESIONES Y ALAS COACCIONES DE LOS TRABAJADORES. El personal del Ayuntamiento de Bailén merece un gobierno que entienda que la negociación colectiva no es una opción, sino una obligación democrática; que los representantes de los trabajadores no son un estorbo, sino un instrumento de participación y garantía de derechos; y que la autoridad se ejerce dialogando, no imponiendo.
El señor Alcalde todavía está a tiempo de elegir entre dos caminos: El del diálogo, el respeto y la negociación real, o el de asumir las consecuencias políticas y sociales de haber llevado innecesariamente a la plantilla municipal a un conflicto laboral de esta magnitud. La silla de la negociación sigue vacía; la responsabilidad de llenarla tiene nombre y apellidos.