UGT Andalucía reclama una estrategia transversal para proteger el poder adquisitivo ante el repunte de la inflación

El sindicato considera imprescindible poner en marcha una estrategia transversal que proteja el poder adquisitivo de las personas trabajadoras ante el nuevo repunte de la inflación. El indicador adelantado del Índice de Precios de Consumo (IPC), publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), refleja un incremento de los precios del 0,3% en septiembre, que elevaría la tasa interanual hasta el 4,9%, seis décimas por encima del 4,3% registrado en agosto y su valor más alto desde febrero de 2023 (6,0%).


ipc, comunicados de prensa

29.9.2026 10:07


A pesar del incremento mensual, la subida de septiembre es cuatro décimas inferior a la registrada en agosto, cuando los precios aumentaron un 0,7%. Por su parte, la inflación subyacente se situaría en el 3,1%, dos décimas por encima del mes anterior (2,9%), ampliándose hasta 1,8 puntos la diferencia con el indicador general.

De confirmarse estos datos a mediados de octubre, septiembre rompería además con la evolución registrada en este mismo mes durante los dos últimos años y presentaría el mayor encarecimiento de los precios en un mes de septiembre de los últimos cinco años.

La energía vuelve a presionar los precios

La energía vuelve a convertirse en uno de los principales focos de presión inflacionista. El fracaso de la tregua de paz y el nuevo cierre del estrecho de Ormuz han vuelto a tensionar los mercados energéticos, situando el barril de Brent por encima de los cien dólares y trasladando buena parte de este encarecimiento al precio de los carburantes.

A ello se suma la retirada progresiva de las rebajas fiscales aplicadas a los combustibles, parcialmente recuperadas en septiembre para el diésel. Como consecuencia, los carburantes y combustibles para automóviles son actualmente un 21% más caros que hace un año.

Para UGT Andalucía, este incremento afecta especialmente a las personas trabajadoras que dependen diariamente del vehículo privado para desplazarse hasta sus centros de trabajo, aumentando unos costes laborales que, en demasiadas ocasiones, recaen íntegramente sobre ellas.

Esta situación vuelve a poner de manifiesto la necesidad de reducir la dependencia energética del exterior y avanzar hacia un modelo más estable y sostenible. Andalucía dispone de unas condiciones privilegiadas para incrementar la producción de energías renovables. Aprovechar ese potencial permitiría ganar autonomía energética, reducir la exposición a futuras crisis internacionales y generar, al mismo tiempo, nueva actividad económica y empleo de calidad.

 La subida de los tipos no soluciona el origen de la inflación

UGT Andalucía considera que la nueva subida de los tipos de interés decidida por el Banco Central Europeo (BCE) no constituye una respuesta adecuada al actual repunte inflacionista.

Encarecer el crédito puede terminar frenando la actividad económica, la inversión y la creación de empleo en un momento en el que buena parte de Europa atraviesa una etapa de escaso crecimiento. Además, esta política difícilmente puede solucionar una inflación cuyo origen se encuentra fundamentalmente en las tensiones internacionales y el encarecimiento de la energía.

La subida de tipos supone también un nuevo esfuerzo económico para miles de familias con hipotecas a tipo variable, que deben afrontar simultáneamente el aumento de los costes energéticos y unos precios de la vivienda que continúan dificultando enormemente el acceso a un hogar digno.

Las imágenes vividas la pasada semana en Madrid vuelven a demostrar, para UGT Andalucía, la necesidad de reforzar las políticas públicas dirigidas a contener los precios de la vivienda y, especialmente, incrementar de manera decidida la oferta de vivienda pública y asequible.

Los salarios no pueden volver a perder la carrera frente a los precios

En el ámbito laboral, UGT Andalucía considera prioritario impedir que este nuevo episodio inflacionista vuelva a traducirse en una pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras.

Los salarios no pueden permanecer por detrás de los precios de manera continuada, especialmente en un contexto en el que el coste de la vivienda absorbe ya una parte muy importante de los ingresos familiares.

No podemos afrontar el incremento del coste de la vida únicamente con el 60% de nuestros salarios cuando el 40% restante se nos va en pagar la vivienda. Proteger los salarios es hoy una cuestión fundamental para garantizar unas condiciones de vida dignas.

Por ello, el sindicato considera necesario abrir cuanto antes la negociación del VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), establecer referencias salariales acordes con la evolución del coste de la vida y extender las cláusulas de garantía salarial en los convenios colectivos, de forma que las desviaciones inesperadas de la inflación no vuelvan a ser asumidas exclusivamente por trabajadores y trabajadoras.

UGT reclama revisar el Salario Mínimo Interprofesional

Esta protección debe ser especialmente intensa para las personas con menores ingresos. Ante una inflación interanual del 4,9%, claramente superior al incremento del 3,1% establecido para el Salario Mínimo Interprofesional en 2026, UGT Andalucía reclama la convocatoria inmediata de la mesa de diálogo social para revisar el SMI, conforme a lo establecido en el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores.

Para el sindicato, la evolución de los precios demuestra que no se puede permitir que quienes perciben los salarios más bajos sean precisamente quienes soporten con mayor intensidad las consecuencias del encarecimiento de la vida.

UGT Andalucía insiste, por tanto, en que afrontar este nuevo escenario inflacionista requiere una respuesta integral, que combine una negociación colectiva fuerte, salarios que mantengan su poder de compra y políticas públicas eficaces en ámbitos como la vivienda, la energía y la protección social.

La inflación no puede volver a pagarse con los salarios de las personas trabajadoras. Necesitamos proteger su poder adquisitivo, garantizar el acceso a una vivienda digna y avanzar hacia un modelo energético que nos haga menos vulnerables ante las crisis internacionales.