Es urgente actualizar la ley de prevención de riesgos laborales ante los retos del siglo XXI

En este año declarado en España de la Seguridad y Salud en el trabajo, la conmemoración del 28 de abril debe destacarse especialmente por su significado, siendo un día de recuerdo y denuncia. Desde UGT queremos recordar a las personas trabajadoras víctimas de accidentes y enfermedades laborales por trabajar en condiciones que no garantizaban ni su salud ni su seguridad y exigimos a las empresas el cumplimiento de la normativa.


salud laboral, comunicados de prensa

15.4.2026 11:47


La Ley de Prevención de Riesgos Laborales se aprobó hace más de 30 años y no ha conseguido eliminar, ni siquiera reducir significativamente, los accidentes de trabajo.  Las 735 personas trabajadoras que perdieron la vida en el trabajo en 2025, son la consecuencia más grave y evidente de la falta de medidas preventivas. 

Las enfermedades producidas por el trabajo son también otro de los desafíos más importantes para la salud puesto que permanecen invisibilizadas y no reconocidas en la mayoría de los casos.

Las evaluaciones de riesgos en las empresas, aunque son obligatorias por Ley, muchas veces ni existen y cuando se realizan, a menudo son deficientes y no identifican todos los riesgos asociados, tampoco con los procesos crónicos. Las enfermedades profesionales son así tratadas como enfermedades comunes, evitando su correcto registro e impidiendo que se puedan acometer las medidas preventivas necesarias. A esta situación se le suma la pérdida de prestaciones para las personas afectadas y la sobrecarga en la ya de por sí, mermada Sanidad Pública. 

El cáncer es una de las enfermedades de origen laboral especialmente infra declarada, según el Ministerio de Sanidad, se estima que fallecen anualmente 8.700 hombres y 850 mujeres por cánceres debidos a exposiciones laborales, pero en nuestro país en 2025 sólo se comunicaron 119 partes de enfermedad profesional por exposición a agentes cancerígenos. El reconocimiento del cáncer de origen laboral en España no llega al 1%, en cambio, en países como Alemania, esta cifra asciende al 32%.

Los problemas relacionados con la salud mental crecen. Muchos de ellos originados o agravados por factores relacionados con la organización del trabajo provocando estrés, ansiedad y depresión, sin que las empresas intervengan ni siquiera en muchos casos realizando la obligatoria evaluación de riesgos psicosociales. Los desórdenes mentales no forman parte del cuadro de enfermedades profesionales vigente en nuestro país, por eso estas enfermedades no se notifican como tales. Este listado debe ser actualizado y no solo para incluir estas enfermedades, también deben incluirse patologías como el cáncer de ovario por exposición al amianto o el cáncer de mama por exposición a trabajos nocturnos, agentes químicos o radiaciones ionizantes que afectan a las mujeres. No pueden aparecer excluidas durante más tiempo el cáncer de piel por exposición a radicación solar, el cáncer de pulmón por humos diésel o las enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas por sílice cristalina, son enfermedades letales y siguen ausentes de este listado.

Además, recordamos que por fin se ha iniciado la tramitación parlamentaria de la actualización de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Los avances en la digitalización, las consecuencias del cambio climático, el aumento de la presencia de las mujeres en el mundo del trabajo y en ocupaciones anteriormente reservadas en exclusiva a los hombres y el envejecimiento de la población trabajadora, modifican las condiciones de trabajo, las relaciones laborales y los riesgos a los que nos enfrentamos en la actualidad.

Desde UGT reclamamos a los grupos parlamentarios que tomen conciencia de su responsabilidad ante esta situación de alarma y aprueben la nueva Ley para proteger a las personas trabajadoras en sus centros de trabajo. Además exigimos que se cumplan los compromisos adoptados con el Gobierno para el desarrollo una norma diferenciada referida a riesgos psicosociales, la modificación del actual RD de coordinación de actividades empresariales y de la Orden TIN que regula la acreditación de los Servicios de Prevención.

Es urgente actualizar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales a los retos del siglo XXI. Nos va la vida en ello. Los accidentes y las enfermedades laborales se pueden evitar.

Lee el comunicado conjunto aquí