La juventud andaluza continúa enfrentándose a condiciones laborales inestables y dificultades estructurales para consolidar proyectos de vida sostenibles. Solo 35 de cada 100 jóvenes andaluces cuentan con empleo, alcanzando una tasa de ocupación juvenil del 35 % en 2024, lo que evidencia tanto avances como la persistencia de condiciones frágiles de empleo para el colectivo más joven.