UGT denuncia que las trabajadoras granadinas han alcanzado ahora los niveles salariales que sus compañeros varones ya tenían consolidados en el año 2021
En el marco del Día por la Igualdad Salarial que tiene lugar el 22 de febrero, UGT ha celebrado este viernes, 20 de febrero, una concentración en su sede provincial, para denunciar, una vez más, la discriminación salarial que sufren las mujeres en Granada. En la provincia de Granada, los datos actuales sitúan la brecha salarial en un 16,10%. Aunque se reconoce una reducción paulatina desde el máximo del 27,15% registrado en 2008, el sindicato advierte que las retribuciones femeninas medias son de 18.688 euros anuales frente a los 22.274 euros de los hombres. Esta diferencia de más de 3.500 euros anuales evidencia que las trabajadoras granadinas apenas han alcanzado ahora los niveles salariales que sus compañeros varones ya tenían consolidados en el año 2021.
En la concentración, Mª Carmen Cerezo, Secretaria de Igualdad de UGT-Servicios Públicos de Granada, ha leído un manifiesto elaborado por el sindicato, declarando “las mujeres granadinas siguen percibiendo salarios inferiores por trabajos de igual valor”, y ha denunciado que esta desigualdad estructural no solo ha afectado al poder adquisitivo inmediato de las trabajadoras sino que “ha agravado la feminización de la pobreza y se ha traducido en una brecha que ha persistido incluso en las pensiones tras la jubilación”.
La representante sindical ha destacado que avances como la Reforma Laboral de 2021 han sido “fundamentales para mejorar la estabilidad mediante la contratación indefinida” pero ha señalado que “la brecha ha seguido alimentada por factores sistémicos” entre los que han destacado la alta incidencia del trabajo a tiempo parcial en mujeres la infravaloración de los sectores feminizados, la falta de transparencia en los complementos salariales y la persistencia de techos de cristal y estereotipos de género que han dificultado la corresponsabilidad en los cuidados
Para revertir esta situación, Cerezo ha exigido “la implementación efectiva de planes de igualdad negociados con perspectiva sindical y el cumplimiento estricto del principio de igual salario por igual trabajo”, además de reclamar que el SMI siga subiendo hasta el 60% del salario medio. También exige un refuerzo de la Inspección de Trabajo “con formación feminista” y una inversión pública ambiciosa en escuelas infantiles de 0 a 3 años y centros de día, para que las mujeres, trabajadoras o no, no soporten de forma exclusiva la carga de los cuidados.
Finalmente, la responsable sindical ha reafirmado el sindicalismo feminista como “el motor necesario para transformar la realidad laboral” y ha sostenido que “la igualdad retributiva no ha sido una concesión sino un derecho fundamental del que ha dependido el proyecto vital de la mitad de la población” por lo que, desde UGT, ha concluido “nos comprometamos a seguir luchando en las mesas de negociación hasta que la brecha salarial desaparezca por completo”.