El sector energético continúa protagonizando las alteraciones en el nivel general de precios

El sector energético continúa protagonizando las alteraciones en el nivel general de precios

En la mañana de hoy hemos conocido el indicador adelantado del Índice de Precios de Consumo, elaborado por el INE. El dato publicado viene a suponer un nuevo incremento de precios con respecto al valor de septiembre. De esta forma, la evolución del indicador general de precios supone un aumento mensual del 0,9% debido, en gran medida, al incremento en el precio del gas, capaz incluso de dejar sin efectos reales el abaratamiento de la electricidad.

30/10/2018 |

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De confirmarse estos datos, cuando conozcamos los valores definitivos a mediados de noviembre, la tasa interanual de inflación se mantendría constante en el 2,3%, la misma que la interanual de septiembre (2,3%) y nos mantendría, justo antes de empezar el bimestre final del año, en el sexto mes consecutivo por encima de ese 2% tradicionalmente establecido como inflación contralada en el seno de la Unión Europea y, especialmente, en la zona euro.

Octubre, tradicionalmente, suele ser un mes en el que se incrementan los de precios, en este caso, un 0,9% con respecto al mes pasado. Sólo en los últimos dos años, hemos registrado incrementos del 0,9% en 2017 y del 1,1% en octubre de 2016. Si ampliamos un poco más el horizonte temporal (2002-2018), podemos encontrar el mayor de los incrementos registrados en octubre en el año 2007, cuando se disparó hasta el 1,3% mensual. Por el contrario, la subida más tenue fue la alcanzada en 2008, justo un año después, apenas un 0,3%, es decir un punto menos que en el ejercicio anterior.

De confirmarse este 2,3% cuando conozcamos los datos reales del mes en un par de semanas, la tasa interanual de inflación no se incrementaría con respecto al valor alcanzado en septiembre de este año.  De esta forma, las familias trabajadoras continuarían sin ver incrementada su capacidad de compra, cuestión especialmente preocupante ahora que el crecimiento económico comienza a dar síntomas de agotamiento.

El sector energético no puede continuar protagonizando las alteraciones en el nivel general de precios desde el prisma de la opacidad actual. La repercusión que tienen los productos energéticos sobre el poder adquisitivo de las familias trabajadoras justifica, sobradamente, la intervención del Estado en el proceso de determinación de los precios de los principales productos del sector. No podemos olvidar que la defensa del interés común es un principio fundamental de nuestro Estado de Derecho y, nuestro Sindicato, no se va a cansar de exigir la defensa del mismo y la recuperación de los derechos económicos perdidos por los trabajadores durante la última década.