240 nuevas empresas andaluzas que sumar a la sangría de destrucción de empresas en Andalucía

240 nuevas empresas andaluzas que sumar a la sangría de destrucción de empresas en Andalucía

El cuarto de los meses del año concluyó con el cierre de 241 nuevas empresas andaluzas, lo que supone un importante descenso del 23,97%, con respecto a las disueltas el mes pasado (317) en un mes en el que, a nivel estatal, el dato también se redujo de manera destacada (-13,16%). De esta forma, en el conjunto del Estado, el número de sociedades disueltas fue de 1.609 por lo que, 15 de cada 100 de las empresas disueltas son andaluzas, un porcentaje dos puntos inferior al registrado el mes pasado (17%).

10/06/2019 |

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Si observamos la comparativa interanual, los datos son mucho más moderados para Andalucía. De esta forma, con respecto a abril de 2018, el número de sociedades disueltas en Andalucía ha sido un 4,36% menor a la cifra registrada por aquel entonces. Para el conjunto del Estado (0,9%), el número de empresas obligadas a echar el cierre se ha incrementado en un 8,28%.

En lo que a las empresas creadas se refiere durante el mes de abril, en nuestra región, vieron la luz 1.404 de las 8.681 que lo hicieron en el Estado, lo que supone un 16,17%. En Andalucía, el número de sociedades creadas fue inferior a las que se alcanzaron el mes anterior (1.639). En el conjunto del Estado dicha cifra fue también bastante inferior a las 9.439 creadas en marzo del presente año.

En datos interanuales, en esta ocasión, volvemos a salir perdiendo ya que, en Andalucía, el número de empresas creadas el pasado mes de abril fue un 10,23% menor a las que se registraron en el mismo mes de 2018. Para el conjunto del Estado, el descenso anual en la creación de empresas fue del 1,54%, casi nueve puntos por debajo del decrecimiento andaluz.

En cuanto al capital medio suscrito por las empresas creadas, la media andaluza (33.698 €), en el cuarto de los meses del año, se situó por encima de la estatal (28.426). De esta forma, nos situamos casi de 5.300 euros por encima de la media Estatal, aunque todavía muy lejos de las regiones con mayor capital medio suscrito por empresa creada: La Rioja (271.800 €) y Navarra (86.448). En esta ocasión, hasta cuatro de nuestras provincias han superado la media estatal de capital suscrito por las empresas que inician su andadura, concretamente Almería (30.209 €), Córdoba (36.000 €), Málaga (41.807 €) y Sevilla (43.220 €).

Por último, en el análisis provincial, destaca el hecho de que Málaga (446) y Sevilla (354) vuelven a liderar los proyectos empresariales iniciados con un 56,98% de los mismos. En sentido contrario, Jaén (46) y Huelva (45) fueron, nuevamente, las provincias con menor creación de empresas en este mes.

En lo que a las empresas disueltas a nivel provincial se refiere, también en este apartado Sevilla y Málaga (61 y 70 respectivamente), se situaron en las dos primeras posiciones mientras que Jaén (9) y Huelva (13) fueron, también en abril, donde menor número de empresas se disolvieron.

Con los datos de hoy, la cifra de empresas andaluzas que han sido incapaces de continuar haciendo frente a la situación económica, desde que se iniciara la crisis, asciende ya a 40.184 aunque es cierto que, en esta ocasión, parece haberse suavizado, levemente, el ritmo de destrucción.

A pesar de ello, el problema generalizado del tejido empresarial andaluz, especialmente en lo relativo a nuestras pymes y micropymes industriales, continúa siendo las dificultades de acceso a la lógica financiación externa que toda empresa necesita para garantizar su subsistencia en el medio y largo plazo. Es decir, el grifo del crédito financiero continúa cerrado para los proyectos empresariales andaluces relacionados con el sector industrial.

Por lo tanto, desde UGT Andalucía abogamos por la inmediata puesta en marcha de políticas públicas que faciliten la concesión de estos préstamos a nuestras pymes, ya sea a partir de líneas de financiación directa puestas en funcionamiento por los propios entes públicos o bien a partir de la firma de convenios de colaboración, entre los distintos gobiernos y las principales entidades financieras, a las que puedan acogerse nuestras empresas del sector secundario.