Los precios suben en Andalucía una décima en marzo pero elevan la interanual hasta el 1,1%

Los precios suben en Andalucía una décima en marzo pero elevan la interanual hasta el 1,1%

Según los datos oficiales hechos hoy públicos por el INE, la economía andaluza finalizó el mes de marzo con un incremento en los precios de un 0,1%, igual que en el conjunto del Estado. Así, Andalucía obtiene una tasa interanual de inflación del 1,1%, una décima inferior a la obtenida a nivel estatal, aunque seis décimas por encima de la registrada el mes pasado (0,5%). De esta forma, encadenamos ya 19 meses con un nivel general de precios superior al del mismo mes del año anterior.

13/04/2018 |

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Por grupos, Vestido y calzado (5,5%) consecuencia de la nueva temporada de modas, junto con Hoteles, cafés y restaurantes (0,5%) debido al encarecimiento habitual en Semana Santa, fueron los grupos más inflacionistas. Por el contario, Vivienda (-2,4%), debido a la rebaja en la factura de la luz, junto con Comunicaciones (-0,2%) y Transporte (-0,1%) fueron los únicos grupos que vieron reducido sus precios durante el mes de marzo.

En los últimos doce meses, solo han descendido los precios en Menaje (-0,8%), mientras que los mayores incrementos de precios fueron los protagonizados por Hoteles, cafés y restaurantes (2,2%) y Comunicaciones (2,1%).

Por provincias, durante el pasado mes de marzo, los precios se incrementaron en todas ellas, excepto en Jaén y Sevilla, que se mantuvieron constantes. Los aumentos más importantes han sido los registrados en Granada (0,4%) y Almería (0,3%).

A lo largo del último año, en todas las provincias se han incrementado los precios. Granada (1,5%) continúa siendo la provincia más inflacionista, junto con Málaga (1,4%), mientras que Cádiz (0,7%) y Córdoba (0,8%), registran los incrementos más reducidos. De esta forma, las diferencias interprovinciales se mantienen constantes en ocho décimas.

En cuanto a los alimentos de primera necesidad, durante el pasado mes de marzo, las patatas y sus preparados (1,8%), junto con las frutas frescas (1,7%), registraron los incrementos de precios más destacados. Por el contrario, es de reseñar igualmente el abaratamiento de productos como el café, cacao e infusiones (-1,3%), la carne de ovino (-0,5%) o los cereales y sus derivados (-0,5%).

En términos interanuales, los aceites y grasas (7,6%), la carne de ovino (6,6%) y los huevos (5,4%) siguen siendo los productos más inflacionistas. Las patatas y sus preparados (-8,0%) y legumbres y hortalizas frescas (-4,1%) son los únicos alimentos con descensos de precios importantes respecto a marzo del pasado año.

Otras cuestiones que, además del Índice General de Precios, afectan a nuestro poder adquisitivo de forma importante:

Los carburantes se han mantenido más o menos constantes a lo largo del pasado mes de marzo, aunque también es cierto que se incrementaron durante las vacaciones de Semana Santa. De esta forma, el diesel, ha pasado de 1,161 € al finalizar el segundo mes del año a 1,158 € el 31 de marzo, llegando a cotizar incluso a 1,184 en la parte final del mes.

 

El Euribor a un año, se ha mantenido constante durante marzo y continúa cotizando en el -0,191. Nos mantenemos por tanto muy lejos del -0,110 que se obtuviera en marzo del pasado año por lo que, las revisiones hipotecarias que se lleven a cabo durante estas semanas continuarán haciéndose a la baja.

El recibo de la luz se ha reducido un 6% en el mes de marzo. Según los datos que ofrece el comparador de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia, a cierre de mes, la factura de la luz se ha reducido 10 € de media. Los temporales de lluvia y viento del mes de marzo han sido los principales protagonistas de este descenso ya que han elevado, de forma considerable, la generación de energía renovable, sobre todo la eólica.

En definitiva, los precios suben sin que suban los salarios, sin que se revaloricen las pensiones y sin que se mejore el grado de cobertura y la cuantía de las prestaciones por desempleo. La pérdida de poder adquisitivo de la mayor parte de la sociedad andaluza está generando unos niveles de pobreza y exclusión social inadmisibles para una tierra como la nuestra.

La precariedad reinante en el mercado laboral andaluz tiene un efecto directamente proporcional sobre la reducción de la capacidad de compra de las familias andaluzas. La temporalidad que supera ya el 35%, el auge de la contratación a tiempo parcial, la devaluación salarial de más de 7 puntos, unida a una brecha salarial entre hombres y mujeres de más de 23% y una tasa de paro juvenil de prácticamente el 50% han provocado la aparición de una figura hasta ahora inexistente en la sociedad andaluza, “el trabajador pobre”.

Más problemática, si cabe, es la situación por la que atraviesan los desempleados andaluces, especialmente ese medio millón que lleva más de un año buscando trabajo y que, por lo tanto, son ya considerados parados de larga duración. El 72% de ellos incluso ya han superado los dos años de búsqueda de empleo y han agotado unas prestaciones por desempleo que, además de reducidas, apenas si dan cobertura ya al 65% de los parados andaluces.

Los PGE para 2018 no parece que vayan a dar solución a los problemas más importantes en materia sociolaboral. Mención expresa merecen el tercero de los colectivos más dañados, los jubilados. Las propuestas de mejora incluidas en las cuentas del Estado no son más que “migajas” con una clara intención electoralista que, para nada, da respuesta a las exigencias sindicales en materia de pensiones y que, por lo tanto, no hacen más que afianzar nuestro llamamiento a los andaluces a participar en las próximas movilizaciones por la dignidad de nuestras pensiones.