«Atrás

El paro se ceba con los colectivos más desfavorecidos y dificulta la situación de jóvenes, trabajadoras e inmigrantes

El paro se ceba con los colectivos más desfavorecidos y dificulta la situación de jóvenes, trabajadoras e inmigrantes

El paro se incrementa en 11.009 personas (1,14%) y se sitúa en 980.096 desempleados. A su vez, se sitúa muy por encima del registrado hace un año, 222.197 trabajadores más (29,32%), más de un punto superior al aumento registrado en el Estado (28,09%). El pasado domingo las calles volvieron a hablar: necesitamos un gran Pacto de Estado para la reconstrucción social de España y de Andalucía.

02/07/2020 |

Imagen noticia

Continuamos un mes más, encabezando el paro estatal: el 25,37% de los parados son andaluces, porcentaje que se incrementa un cuarto de punto con respecto al del mes anterior (25,12%).

El 9,31% de los desempleados andaluces son menores de 25 años, proporción que se incrementa cuatro décimas con respecto a la del mes pasado (8,87%). Esta crisis laboral, provocada por una crisis sanitaria, se está cebando con los trabajadores más jóvenes y poniendo de manifiesto las enormes dificultades que tienen para poder desempeñar una carrera profesional en nuestra tierra.

Las trabajadoras andaluzas en paro ven aumentado, en 6 décimas, su peso relativo (57,97%), entre el conjunto de desempleados respecto al mes anterior (57,33%). Tal como ocurre en el caso de los jóvenes, las mujeres también están siendo el otro gran colectivo perjudicado por el Covid-19 por lo que, ahora más que nunca, precisas de medidas específicas dirigidas a garantizar la igualdad de oportunidades.

El paro entre los trabajadores extranjeros se ha elevado un 14,98%. A su vez, en términos interanuales se ha producido un aumento del 44,27%, algo superior al del Estado (43,33%).

Los servicios continúan recogiendo a más del  66% de nuestros parados (66,17%). Durante este mes, tal como también ocurriera en mayo, el paro se ha visto incrementado en la agricultura y entre el colectivo de trabajadores sin empleo anterior, descendiendo en la industria, la construcción y los servicios. Por provincias, el desempleo ha crecido en todas ellas, con excepción de Cádiz (-2,56%) y Málaga (-129%).

En junio se realizaron 47.532 contratos más que en el mes anterior, lo que supone un importante incremento del 21,70%. A pesar de ello, la contratación temporal sigue acaparando casi la totalidad de los contratos registrados: el 94,95% de los contratos fueron temporales.

La tramitación de las prestaciones de los trabajadores afectados por los ERTEs, que recordemos no computa como paro registrado, ha incrementado en 400.000 personas los parados que perciben una prestación contributiva. El reciente acuerdo alcanzado para prorrogar los ERTEs hasta finales de septiembre supone un gran logro para mantener la prestación que reciben estos trabajadores que, sin embargo, no debe servir para no hacer frente a la reforma integral de las prestaciones que precisa nuestro Sistema Público.

Por último, junio ha elevado aunque de manera prácticamente inapreciable (0,05%),  la afiliación a la Seguridad Social. La tasa interanual (-5,04%) vuelve a situarse por debajo de la estatal (-4,58%), aunque es cierto que se reduce un punto con respecto a la registrada el mes pasado.

Por todo ello, desde UGT Andalucía, analizados los datos de junio, debemos resaltar lo negativo de los mismos ya que, Andalucía no ha sido capaz de subirse al carro de las CCAA que reducen el paro, hasta 10 de ellas. Por el contrario, solo dos regiones, la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, obtienen incrementos del paro superiores a los de Andalucía.

Desde UGT Andalucía, valoramos muy positivamente el Acuerdo alcanzado para prolongar los ERTEs hasta finales de septiembre, ya que es la mejor forma de garantizar el mantenimiento de miles de empleos en Andalucía. A pesar de ello, la actual situación de incertidumbre provoca que, a nuestro juicio, sea preferible mantener esta medida a lo largo de lo que queda de ejercicio económico. Más allá del horizonte temporal, agradecemos que hayan sido incorporadas propuestas presentadas por nuestro Sindicato como la de unificar, en la medida de lo posible, el tratamiento dado a los ERTEs por causas objetivas y a los ERTEs por fuerza mayor, como por ejemplo las exenciones de cotización.

Entendemos que este Acuerdo es fundamental para continuar consolidando una red social a través, entre otras medidas, de la articulación de una red de prestaciones por desempleo y de soporte para las pequeñas y medianas empresas. No obstante, para avanzar en términos de eficiencia, es importante acompañar este Acuerdo de un Plan Específico de Empleo, en el que se especifiquen e implementen actuaciones concretas, adaptadas a las particularidades de cada sector económico andaluz, y que nos sirva para afrontar con garantías el proceso de adaptación a la nueva normalidad.

La crisis del coronavirus ha acelerado la implantación del teletrabajo en nuestra Comunidad Autónoma y ha convertido la regulación del mismo en una necesidad objetiva. Necesitamos una Ley que aclare cuál es la jornada de trabajo y deje, los aspectos concretos, a la negociación colectiva. Miles de andaluces han estado teletrabajando durante la pandemia y lo han hecho con sus propios medios, con jornadas laborales mucho más largas y asumiendo el incremento de costes domésticos que supone trabajar desde casa. Las empresas andaluzas no estaban preparadas para esto y ha sido gracias a la responsabilidad de los trabajadores, la que ha permitido “sacar el trabajo adelante”. En la actualidad, apenas un 4% de los convenios colectivos incluyen esta modalidad de trabajo por lo que, impulsar un teletrabajo con derechos debe formar parte, ineludiblemente, del futuro Acuerdo Interconfederal para el Empleo y la Negociación Colectiva.

Abogamos por establecer un teletrabajo digno, con una jornada fijada y estableciéndose claramente los periodos de descanso y desconexión, así como que asegure la protección de la salud de los trabajadores y les garantice a estos la formación y los medios necesarios para poder teletrabajar.

Además, a principios de esta semana hemos conocido el indicador adelantado del IPC de junio, así como los datos de la contabilidad nacional del primer trimestre del año. El parón de la economía internacional, así como otra serie de aspectos ligados a los factores energéticos siempre de gran trascendencia a la hora de analizar los precios, ha llevado la inflación a tasas negativas y despertado el fantasma de la deflación. En principio, es previsible que a medida que vayamos avanzando en la reactivación de la economía los precios vayan reaccionando e incrementándose, dejando atrás estos valores coyunturales tan bajos.

Pero lo cierto es que desde la anterior crisis económica, la inflación permanece relativamente controlada lo que, unido a la situación actual por la que atravesamos, nos sitúa en un escenario idílico para la puesta en marcha de políticas expansivas de demanda que, además de impulsar la actividad económica, incluya entre sus objetivos generales la generación de empleo de calidad.

El pasado domingo, respetando los protocolos de seguridad, miles de trabajadores andaluces salimos a la calle para pedir un Pacto para la Reconstrucción Social bajo el lema “vamos a salir”.

Hemos vuelto a la calle para exigir el mayor de los consensos posibles para una reconstrucción socialmente justa, sin abandonar a nadie. Tenemos que reforzar nuestros servicios públicos, necesitamos más sanitarios, más personas de atención y cuidados, más trabajadores en la educación pública, pero también más medidas de protección para los trabajadores.

También precisamos de nuevas y más poderosas inversiones dirigidas a cambiar nuestro modelo productivo para incrementar el peso de la industria generadora de empleo estable y de calidad; inversiones en ciencia, en I+D+i, en formación, en todo aquello que nos permita, desde el fortalecimiento de “lo público”, avanzar hacia un nuevo modelo de crecimiento medioambientalmente más sostenible, económicamente más justo y socialmente más solidario.