Casi 2.800 familias andaluzas no han podido pagar sus hipotecas en lo que llevamos de año

Casi 2.800 familias andaluzas no han podido pagar sus hipotecas en lo que llevamos de año

El INE ha publicado este martes las estadísticas de ejecuciones hipotecarias iniciadas a lo largo del segundo trimestre de 2017. Aunque bien es cierto que algunas de ellas no terminarán conllevando el desahucio efectivo, no por ello deja de ser cierto que las ejecuciones hipotecarias conllevan un nuevo drama para miles de familias andaluzas que, habiendo perdido sus puestos de trabajo, ahora también tienen que hacer frente a la posibilidad real de verse desahuciadas de sus hogares por no poder pagar las cuotas hipotecarias.

05/09/2017 |

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Según los datos oficiales, durante el segundo trimestre del presente año se iniciaron, en Andalucía, 1.096 ejecuciones hipotecarias sobre viviendas de personas físicas, lo que supone los 30,01% del conjunto del Estado y un descenso de seis décimas en dicho porcentaje. La cifra supone, además, un importante retroceso, de más de un 35%, con respecto al dato registrado durante el primer trimestre de 2017 y del 51,4% sobre el valor que se obtuviera durante el mismo trimestre de 2016.

 A lo largo del último año, han sido más de 5.800 (5.838), las familias trabajadoras andaluzas que han tenido que ver como se ha iniciado un expediente de ejecución hipotecaria sobre sus hogares, al no poder hacer frente al pago de sus cuotas hipotecarias. La situación es mucho más dramática si como hemos denunciado en multitud de ocasiones, prácticamente la totalidad de estas familias tienen a todos sus miembros en paro e incluso ya no cuentan ni tan siquiera con las prestaciones por desempleo.

 Igualmente, si agregamos los últimos tres años (el total de estadísticas ofrecidas por el INE) podemos observar cómo, en este periodo, la alarmante cifra de familias que están teniendo que hacer frente a la posibilidad de verse expulsados de sus hogares asciende ya a 28.983, es decir, casi 30.000 familias trabajadoras andaluzas.

Las estadísticas sobre ejecuciones hipotecarias son un indicador socioeconómico más que demuestra como la cacareada recuperación económica no termina de tener su reflejo en las economías domésticas. Aunque es cierto que el número de las mismas se ha visto reducido, de manera importante, durante los últimos cuatro trimestres, cada inicio de un nuevo expediente de ejecución hipotecaria supone una nueva amenaza sobra la situación, ya de por sí dramática, que atraviesan miles de hogares andaluces.

En este sentido, ayer mismo asistimos a un desmesurado nuevo incremento del paro, el número de hogares en los que todos sus miembros están en paro se mantiene en unos niveles alarmantes, el grado de cobertura de las prestaciones por desempleo es indigno de una sociedad moderna y, prácticamente, cuatro de cada diez andaluces malviven por debajo del umbral de la pobreza y amenazados por un elevadísimo riesgo de exclusión social. Hay que llevar a cabo un giro de 180 grados en las políticas sociales de la Junta de Andalucía, generando un empleo de calidad, promoviendo la mejora salarial, mejorando la calidad y cobertura de las principales políticas públicas y dotando de dignidad la vida de aquellos colectivos que presentan mayores dificultades. En este sentido, la lucha contra los desahucios y contra las ejecuciones hipotecarias no es más que un mero ejemplo de lo que, desde UGT Andalucía, venimos exigiendo en materia social.