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La derogación del despido por acumulación de bajas médicas justificadas es una apuesta por la salud de los trabajadores

La derogación del despido por acumulación de bajas médicas justificadas es una apuesta por la salud de los trabajadores

Tras la aprobación de este martes por parte del Consejo de Ministros a través de un Real Decreto-ley la derogación del artículo 52.d del Estatuto de los Trabajadores que permite a los empresarios el despido objetivo de un trabajador por acumular bajas médicas justificadas, UGT Andalucía se congratula de que el Gobierno Central apueste por la salud de los trabajadores.

18/02/2020 |

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Para el Sindicato es importante recordar que los trabajadores ya son castigados cuando faltan al trabajo por enfermedad con baja médica, pues se le aminora su salario hasta el 65% en los primeros 21 días de baja y al 75% a partir de esos 21 días de baja (según se recoge en la Ley de Seguridad Social) a no ser que se recoja otras condiciones mejores en convenio. Era inviable que se volviera a penalizar gracias a la reforma laboral del 2012, que  permitía que un trabajador que estuviese de baja médica 8 días o más en un periodo de dos meses y siempre que en los últimos 12 meses acumulara un 5% de bajas en días hábiles  o por faltar justificadamente el 25% en cuatro meses, el empresario podía despedir a dicho trabajador de forma procedente y con la mínima indemnización.

Por todo esto, UGT Andalucía valora positivamente que hoy en el Consejo de Gobierno se apruebe la derogación  del apartado “d del art. 52 del Estatuto de los Trabajadores” que permitía la situación descrita anteriormente y entendemos que los gobiernos deben velar por la salud de sus ciudadanos y especialmente de los trabajadores y no forzar que los mismos, en muchos casos, tuviesen que solicitar  el alta voluntaria, aún sin estar recuperados de su enfermedad, por temor a que su empresario pudiese aplicar el mencionado artículo y, por tanto, perder su puesto de trabajo.

Para UGT Andalucía, el trabajo no puede costarnos la salud y menos la vida como viene ocurriendo con el aumento de la siniestralidad laboral, en las que se incluye las enfermedades profesionales y, entre otros factores, los accidentes por ictus, infartos, derrames cerebrales, etc  producidos en la mayoría de los casos por riesgos psicosociales (estrés, ansiedad, depresión, etc.) y las precarias condiciones laborales en las que se encuentran muchos trabajadores.